sábado 7 de noviembre de 2009

PERSONAL VISION SOLO PARA BATERISTAS CON CRITERIO DEFORMADO...



PERSONAL VISION SOLO PARA BATERISTAS CON CRITERIO DEFORMADO......MUSICOS Y PERSONAS EN GENERAL QUE MAS DE ALGUNA VEZ
HAYAN MANIFESTADO ALGUNA INQUIETUD DE CÓMO SE DISTINGUE UN BATERISTA DE OTRO Y COMO LLEGA UNO A TENER UNO O MAS BATERISTAS FAVORITOS, SIN QUE ESTO SIGNIFIQUE NECESARIAMENTE DESCUIDAR LOS DEBERES DE LA CASA..


“How to become a jazz drummer” era un folleto que alguna vez tuve en mis manos, nunca pude olvidar que lo primero que advertía era algo así como:….”Son muchos los bateristas profesionales que subsisten perfectamente sin acercarse siquiera al jazz, por que generalmente se le considera en extremo difícil y complicado, que requiere de tecnicidades totalmente diferentes a las requeridas para tocar todo el resto de las músicas o ritmos. Aquí aparece el concepto que ahuyenta a muchos: “el swing” que es algo que se tiene o no, aquí no hay vuelta y es en realidad imprescindible, así como es prácticamente imposible de aprender “…..
A pesar de esta introducción tan descarnada y franca igual continuaban ahora con “la promesa básica” de que ellos (esta academia o escuela de música) SI tenia un método para aprender…..pero bueno, por ahora dejémoslo hasta aquí…
Lo rescatable de esta anécdota es lo que respecta al “swing”:… se tiene o no se tiene y en realidad es imposible de aprender o desarrollar.
Es tremendamente difícil tratar de traducir en palabras este concepto, es por decirlo de algún modo algo “mágico” absolutamente intangible y misterioso, y sin embargo por alguna razón resulta mas que evidente cuando se carece de el, como si esto fuera poco, después de allí viene un “colador” mas. Y es definitivo y final.
Se puede tener “swing” y ser: un buen o mal baterista, siendo este ultimo aquel que se distingue primero que nada por no “SABER” escuchar, no oír a sus compañeros y muy especialmente no dedicar absolutamente todo su atención al solista, esa es una falta grave, a esto le sigue el problema de escucharse a si mismo, esto es, entretenerse o distraerse, ubicando en lugares estratégicos, que a el le acomodan “lujos” o figuras practicadas o aprendidas como ejercicios y que no necesariamente al ser ubicadas en la música real, se encuentran en contexto, ahí se donota de inmediato lo que los músicos llamamos:.. “que esta tocando para el”….no para sus compañeros, finalmente la función básica del baterista es “sostener”, es decir mantener un pulso firme y sostenido que no sufra variación alguna entre el principio y el fin de la ejecución de un tema, aun cuando entre estos dos puntos hayan ocurridos las mas inesperadas situaciones, cosa que le es tan propia al jazz. Una vez mas, como el concepto anterior, también se puede definir “sostener” como tocar a tiempo (tempo) y nuevamente: tocar para la banda, sostener, sujetar, marcar, preparar y dar el impulso preciso en los momentos adecuados, im poner volumen y potencia solo en los momentos en que la música lo demanda, no donde uno cree que a uno le sonara mejor.
El manejo adecuado del uso del matiz, la dinámica el criterio y experiencia para adecuarse a los distintos timbres que usa cada instrumento solista son de gran importancia, para ello están las plumillas, las baquetas, y las macetas con ellos se puede crear sutileza, fuerza y dramatismo. También se cuentan generalmente con dos o tres platillos, con diferentes timbres y sonoridades, que pueden tratarse con fuerza o sutileza o incluso ambas. Una vez cumplidas rigurosamente las características que detallo… recién llegamos a el baterista como figura individual, antes solo detallamos como condiciones básicas “OIR Y SOSTENER” es decir nunca hablamos del baterista como un ente con individualidad, solo como un ente funcional , ahora finalmente entramos al músico-baterista y es aquí una vez cumplidas las condiciones anteriores es que podemos finalmente distinguir: “el lenguaje” es decir SU manera de tratar el instrumento, su sonido y lo mas importante SU aporte creativo, un enfoque que al mantenerse en el tiempo empieza a constituirse en un “estilo” en un sonido, que lo hace completamente único, diferenciable y reconocible.
Con tanta descripción de lo que es un buen baterista, es probable que haya perdido el rumbo de mi relato….pero bueno….yo no pretendo invocar ni proponer un soporte empírico sobre “como se debe tocar la batería”…pero digamos que cincuenta y cinco años tras los tambores, por ultimo le dan ganas a uno de hablar sobre el tema!!!!
A los doce años oí por primera vez el jazz: Dizzy Guillespie, Charlie Parker, y Benny Goodman fue en el verano de 1953, en el fundo de mi primo Enrique Parada, en la localidad de Copihue, en las cercanías de Parral, para los efectos de este “cuento” de estos tres discos 78 que disponíamos, allí, ya debí haber oído a: Kenny Clarke, Max Roach, Buddy Rich y Gene Krupa…… Sencillito como para empezar!!....a poco andar apareció cuando yo ya me encontraba dando mis primeros pasos en el tema, como baterista principiante y además autodidacta, mi ídolo y mi “maestro” José Luis “Lucho” Córdova, vi. y oí otros bateristas antes, pero Luchito fue especialmente importante, pues mi papa lo consideraba y es en realidad “un caballero del Jazz” mi padre lo conocía por alguna razón y fue así como llegue a verlo en el Hotel Carrera, en unas sesiones de Jazz Moderno que se realizaron allí una vez a la semana y de las cuales no me perdí ni una. De esta actividad específica no se registra ninguna información que yo sepa, pero yo estuve ahí, de eso estoy seguro. Kiko Aldana en saxo barítono, Mono Acuña, trompeta Arturo Ravello en contrabajo, Fernando Morales o Valentin Trujillo en piano y José Luis Córdova en la batería, cuando tocaban “Perdido” como cierre de esas sesiones es el más maravilloso recuerdo que tengo de mis inicios en el jazz. Vale la pena destacar los increíbles solos de Ravello en contrabajo con arco, en el estilo de Slam Steward. (clásico bajista de Art Tatum) Bueno pues, cito este evento como para señalar que de allí, emergió una primera influencia para mí como baterista y esta fue curiosamente dentro del llamado “Jazz moderno”
Un año mas tarde, , me integre al que fue mi primer grupo, en el Club de Jazz de Santiago: “Los Mapocho Stompers” y esto me obligo a familiarizarme con las raíces mismas del jazz, por lo menos para aprender como desempeñarme en ese grupo y partir de “cero” por así decirlo conociendo a Babby Dodds (1925) fue un salto hacia atrás de casi veinticinco años respecto a lo primero que había oído (1953) esto no me importo mayormente, de hecho no me di ni cuenta, en mi entusiasmo por haber sido admitido sin mas en el Club de Jazz y en una banda como los Mapochos cundo aun no cumplía los catorce años, no me dio tiempo para ningún tipo de análisis, por lo menos por un tiempo.
Aprendí a tocar el jazz New Orleáns, llamado entre nosotros “El Tradicional”, pero luego aparecieron, como magos para abrirme camino y empezar a soñar en tocar la batería de “verdad” (lo digo con absoluto respeto por el jazz Tradicional)…George Wettling, Nik Fatool, Cozy Cole, Jo Jones, Barret Deems, Kenny Clarke, Buddy Rich reaparece Krupa, y el primer grande con “G”: Max Roach. Allí fue el impacto tan grandioso, que tome la decisión de irme siguiendo según yo la ruta que me indicaban algunos de estos grande bateristas, ya estaba por cumplir los veintiún años y en honor a la verdad, a mi solo me interesaba la música, el jazz, y para eso estuve mas que dispuesto a subirme a un buque de carga, de la Compañía Sudamericana de Vapores,
“El Lircay” y salir pegando con un rumbo completamente incierto.
Como lo he contado antes, tuve casi desde el principio de mi estada, la posibilidad de ver y oír músicos extraordinarios por lo menos entre cuatro a cinco veces por semana, me tocaron los 60,s talvez la década mas intensa en la historia del jazz ,,allí desfilaron ante mis atónitos ojos: Stan Levy, Shelly Manne, Larry Bunker, Elvin Jones, Max Roach, Roy Haynes, Art Blakey, John Guerin, Louis Hayes, Ron McCurdy, Steve Bohannon, Bob Moses, Paul Motion, Ed Blakwell, Chuck Carter, Earl Palmer, Mel Lewis, Joe Morello, Chico Hamilton, Buddy Rich, Louis Bellson, Ed Thigpen, Grady Tate, Jack Hanna y de pronto….Tony Williams.
Como un pequeño paréntesis diré que llegue a estimar que de cien bateristas que veía solo a tres lograría yo superar con el nivel que tenía y que no era malo, igualar a 20 y a los otros setenta y siete prenderles alguna velita o algo que pareciera un homenaje. En general eran verdaderos virtuosos. Como una anécdota mas, recuerdo el nombre de un baterista, que curiosamente aparecía bastante, especialmente los días lunes, donde los “reemplazos” son cosa normal, cuando lo veía sentía el consuelo de la semana al decirme a mi mismo: “A este le doy la tanda” se llamaba Donald Deen.
Inolvidable resulta mi asistencia a una clínica-show que organizo la fabrica de platillos Zildjian, tome numero, me toco el 22, para tocar con un grupo en vivo….el veintiuno fue una mujer, una chica de unos 20 años que toco a dos bombos (cosa que yo no había visto nunca) y casi demolió el inmueble, cuando llamaron al 22, grite junto a mi amigo, Bobby Fluxa, que me acompaño: “To The water”!!…”To the water”!! (al agua, al agua) que obviamente allá no significaba nada…nos retiramos riéndonos y solo logré un par de baquetas de recuerdo y una buena cantidad de revistas y folletos.!!!
Cuando vi a Max Roach, me sentí como viendo a un viejo conocido, le conocía hasta la mas mínima de sus triquiñuelas y obviamente fue un deleite, cuando estuve a solo un metro y medio de Elvin Jones con Coltrane, pensé que seria el fin de todo, y obviamente el fin de mi carrera, no fue así, apareció mas tarde: Tony Williams, eso fue absolutamente marcador para mi. Detuve prácticamente toda actividad y me encerré por un año entero, en un garaje (de mi amigo Bobby, el que me ayudo a gritar “Al Agua”!!) a tratar de internalizar su endiablado estilo de tocar. Mas tarde apareció Jack De Johnette, Billy Higgins, Trilok Gurtu, después una seguidilla de bateristas “técnicos” que no fueron de mi interés (Billy Cobham, Vinnie Colaiuta, Dave Weckl Steve Gaad, Paul Wertico etc) finalmente para mi: Gary Novak, Alex Riel Addam Nussbaum, Jeff”Tain “ Watts…y estos días Jeff Balard, Brian Blade, Karriem Riggins, entre otros.
Todos ellos, tienen su propio estilo, absolutamente diferenciado, reconocible con el primer “palo” cada uno ha aportado con algo diferente, cuando todo parecía que estaba hecho. No obstante y así las cosas, en lo que a mi respecta, el compendio de todo lo mejor de lo mejor lo encarna el gran Jack DeJohnette.
Por si , como me ocurre a mi, le gusta mas de un baterista, aquí esta la lista de los primeros cien, de un listado de Trecientos!!!!!!

BATERISTAS
1. Buddy Rich 2. Elvin Jones 3. Max Roach 4. Roy Haynes 5. Jack DeJohnette 6. Tony Williams 7. Billy Cobham 8. Art Blakey 9. Joe Morello10. Kenny Clarke11. Gene Krupa12. Dave Weckl13. Harvey Mason14. Peter Erskine15. Chick Webb16. Louis Bellson17. Ed Blackwell18. Bill Stewart19. Steve Gadd20. Papa Joe Jones21. Connie Kay22. Jeff "Tain" Watts23. Philly Joe Jones24. Paul Wertico25. Big Sid Catlett
26. Rashied Ali27. Warren "Baby" Dodds28. Bernard Purdie29. Clayton Cameron30. Don Alias31. Alphonse Mouzon32. Alex Acuna33. Paul Motian34. Vinnie Colaiuta35. Narada Michael Walden36. Chad Wackerman37. Shelly Manne38. Johnny Vidacovich39. Lional Hampton40. Art Taylor41. Billy Higgins42. Lewis Nash43. John Robinson44. Danny Gottlieb45. Antonio Sanchez46. Bill Bruford47. Alan Dawson48. Dannie Richmond49. Dennis Chambers50. Ed Shaughnessey
51. Airto52. Kenny Wollesen53. Brian Blade54. Gary Husband55. Steve Smith56. Alex Riel57. Al Foster58. Ben Perowski59. Lenny White60. Bernie Dresel61. Panama Francis62. Louis Hayes63. Sonny Payne64. Ed Thigpen65. Jeff Ballard66. Jay Lane67. Gary Novak68. Billy Kilson69. Jimmy Cobb70. Idrus Muhammed71. John Riley72. Abe Laboriel Jr.73. Joe LaBarbera74. Mel Lewis75. Andrew Cyrille
76. Stanton Moore77. Adam Nussbaum78. Ben Riley79. Cecil Brooks III80. Simon Phillips81. Joel Taylor82. Marvin 'Smitty' Smith83. Harold Jones84. T.S. Monk85. Terry Bozzio86. Frankie Dunlop87. Ray Barretto88. Billy Hart89. Stan Levey90. Tony Royster91. Paul Barbarin92. Joel Rosenblatt93. Andre Ceccarelli94. Martin Drew95. John Guerin96. Kenny Washington97. Leon Parker98. Luis Conte99. Gene Jackson100. Claude Ranger
d.b/11/09

jueves 29 de octubre de 2009

ART BLAKEY JAZZ UNIVERSITY




THE ART BLAKEY JAZZ UNIVERSITY

Agradezco a mi amigo José Hossiason, “Pepe-Pope”,director de la primera banda con quien toque a los 14 años. Estudioso del jazz, autoridad en la materia. Su aporte a esta nota, recopilando el completo listado de músicos que tocaron con Art, lo aprecio muy sinceramente.

Se ha dicho y escrito tanto sobre Art Blakey, que creo no aportaría mucho que me detuviera en intentar complementar siquiera, algún resquicio de su legado, extractado de algún texto perdido u olvidado. Preferiré, como lo he hecho tantas veces, ya casi sin pudor, relatar lo que me ocurrió a mi, como un joven músico al enfrentarme como parte del publico, las cuatro veces que tuve oportunidad de verlo y oírlo, con distintas agrupaciones entre los años 1963-1972. Todas ellas, con Los Jazz Messengers.
La primera vez fue en el invierno de 1964 en el Lighthouse de Hermosa Beach. California. Había que hacer un pequeño viaje desde Hollywood hasta allí, que es una pequeña localidad costera un poco al sur de L.A, no más de 45 kilómetros. Yo conocía el Lighthouse, casi de memoria, tanto como conocía de memoria también los discos grabados en vivo ahí y que estaban entre los favoritos de la pequeña discoteca que poseía el Club de Jazz de MacIver para sus socios. Carl Fontana, Frank Rossolino, Shorty Rogers, Bill Hollman, Bud Shank, Stan Levey y el dueño de casa y bajista Howard Ramsey entre muchos otros, así y todo cuando me enfrente al lugar me pareció bastante modesto, tenia muy poco frente y algo bajo, de un piso, los automóviles se estacionaban de frente haciéndolo mas pequeño aun, una vez adentro el panorama cambiaba algo, pero en realidad era un lugar mas bien largo que ancho, la banda tocaba al lado derecho de la entrada, una larga barra con pisos de madera, repleta, siempre. Fui con mi amigo Bobby Fluxa, que no era jazzista pero con tal de manejar un Ford convertible nuevo que tenia, era capaz de llevarme a cualquier parte (esto resulta curioso porque el Bobby, que era chileno también, sin saber, ni tener arte ni parte, terminó viendo en esos años a Coltrane, Blakey, Dolphy, Cannonball, Miles, Gerald Wilson, Chet Becker, Lou Rowls, Jimmy Smith, West Montgomery, Roland Kirk entre muchos mas!!!..la última vez que lo visite en LA después de casi treinta años, era piloto de su propio avión y hacia viajes turísticos y había derivado como principal interés además de los aviones:…a .la música Country!!! (casi me mata).
Nos ubicamos por ahí lo mejor que se pudo, y de a poco terminamos casi frente a frente a la banda.
El dueño de casa entre aplausos anuncia a: Art Blakey and the Jazz Messengers…!!!!
Cuando aparece Art, al que solo conocía por fotos, siempre sentado, se trataba de un viejo chico (tenia 43 y yo 22) de bracitos cortos y como tal, no hay camisa que se le ajuste a su talla, los puños casi enteros afuera de la manga de su terno negro, le gustaba sentarse con el sillín ajustado bien alto, lo que al verlo de cerca y en consideración a su tamaño lo hacia ver casi como que tocara de pie, no era un tipo chistoso ni aparatoso, se limitó a presentar los músicos amablemente y no habló mas y no era necesario, siempre me referí a el como “La Tromba”….por que eso es lo que era, algo tenia su música, los arreglos y el hecho de que su manera de tocar fuera tan “lead” que la batería a ratos cantante también transformaban a este sexteto en….puede ser como el grupo mas potente que yo haya oído. La fuerza, la potencia de Trane y de Miles era inmensa, pero muy distinta, lo mas cercano podría ser en mi opinión Cannonball y tampoco creo que se le compara, a veces pensaba que la presencia del trombón, además del saxo y trompeta, hacen una diferencia. El Jazztet de Benny Goldson tenía algo de esto también.
El primer solo de Lee Morgan, no se me olvidó jamás, pues estuve a punto de morir, hasta hoy siento al describir esto, como sentía mi estomago entonces, la tensión y como se libero todo, cuando después de los típicos “tutis” (combinación de mano izquierda en la caja, mano derecha en el tom, golpeando al unísono) de Art, sale este delgado y elegante joven y elabora un solo de una inteligencia, construcción y estructura….perfecta, absolutamente perfecta, Lee era sin duda uno de los mejores trompetistas del momento, tenia una actitud poco simpática un poco aparatoso y engreído, pero eso es otro tema.
.Lo alcancé a ver dos veces, (pocos años años mas tarde falleció en un incidente de faldas, a los 33 años)Wayne Shorter, Curtis Fuller, Cedar Walton y Reggie Workman hicieron el resto. Tan impresionado quede con Lee, que francamente no podría decir nada mas, que recuerde en forma individual del resto de la banda,… talvez Curtis Fuller me llamó la atención, fue la primera vez que vi un trombonista de jazz tocando con total soltura y maestría y por supuesto Blakey que no era un baterista muy técnico, era firme como una roca y se manejaba entre los rangos altos de volumen, lo que exigía a sus muchachos estar mas que atentos y ponerle “fuego a la cosa”. Art era un batero de los llamados “duros” también conocido como el epítome del “Hard-Bop”.
El motivo que me hizo recordar y animarme a escribir esta nota, fue que hace unos días “ordenando” mis diapositivas, me encuentro por décima vez en todos estos años con un tesorito que yo tengo, esto es, una foto que tome de día, al pasar frente al Shelly,s Manne Hole, el el corazón de Hollywood, California…. el Shelly,s tenia unas vitrinas, por que seguramente antes de ser un Club de jazz, fue algún tipo de tienda, pues esa mañana se encontraba dentro de esa vitrina, un joven negro totalmente funky, sentado en un piso con un tarrito de pintura blanca y un pincel y escribía al revés desde dentro con letras bastante vistosas y dispares “TONIGHT ..ART BLAKEY AND THE JAZZ MESSEN…….” Hasta ahí iba cuando me detuve a fotografiarlo, el resultado fue una foto maravillosa y mas que eso histórica, que venia justo como para ilustrar este articulo….mala suerte, sin tomar el debido recaudo descuidadamente la devolví a la caja, y ahí quedo entre mi madrina, mi luna de miel, Dafne mi gata arriba del árbol, y en fin mil diapos mas….volver a revisar todo se me hizo cuesta arriba!!! Y ya tenia la oferta de mi buen amigo Roberto Barahona de pasarme esta Diapo a un CD, para poder reproducirla aquí…La debo!!!
Como lo he dicho antes, en notas anteriores, todas las cosas se van encadenando unas a otras y resultan entretenidas para quienes sepan verlas, así pues recibí también estos días, un regalo de mi buen amigo de Chicago John T. Burr que me envió “Talking Jazz an Oral History” del pianista, compositor y cantante Ben Sidran, allí hay muchas conversaciones con muchos
Santones de la historia del Jazz, por supuesto Blakey esta de los primeros, consultado como dirige un poco desde “atrás” su banda, teniendo las manos siempre ocupadas, Art confiesa que desde la batería se puede liderar y se revela ahí por vez primera el constante y dosificado uso, de ese redoble cerrado tan característico, para que entre el solista, para anunciar el cierre ,para subir o bajar la intensidad e intención. También dice, como fue de importante para el la selección de sus jóvenes músicos, la disciplina era fundamental para el, deberían aprenderse al dedillo su gestualidad, su intención y las mil señales que enviaba desde sus tambores.
Se cuenta que Blakey era un músico de jazz neto, no tuvo prácticamente tiempo ni otro interés en la vida, lo prueba el hecho que aprendiera a nadar a los sesenta años!! también se cuenta que asistiendo al entierro de un amigo, allí después de unos pocos discursos el pastor pregunto a los pocos asistentes que se congregaron allí:…Alguien quiere decir algo mas?..... frente al silencio de los asistentes… ahí salio Art y aclaro: Bueno… nadie quiere decir nada mas yo quisiera hablar algo sobre el jazz y dijo unas palabras de cómo el jazz Fusión le ganaba esos días espacio al Bop, tema que por supuesto no guardaba relación alguna con el difunto.
Un ultimo recuerdo,que atesoro, fue en la segunda vez que vi a los Messengers, en el Shelly,s puede haber sido en 1964-65 cuando oí a Lee Morgan tocar “I remember Clifford” creo que para mi ha sido uno de los grandes momentos y mejores regalos que he recibido del jazz. Magnifico. Sus propios compañeros celebraron su solo, uniéndose a nosotros, el publico, que cuando termino su faena, estallamos llenos emoción e imagino también como una manera de agradecer una verdadera obra maestra, presenciada en vivo, en directo y como todos sabemos ya a estas alturas….absolutamente irrepetible.
Dicho esto, los aplausos para Art Blakey creo significaban, mas que un reconocimiento a su desempeño bateristico, eran ademas, a su fino ojo y olfato, de reclutar en sus filas a casi todos los jóvenes talentos que sostuvieron y algunos sostienen hasta el día de hoy el precioso legado del Jazz.
A continuación, los músicos y los aficionados jóvenes verán aquí, en este listado de brillantes figuras, separadas por primera vez por instrumento, por que y con que justificada razón a Art Blakey y los Jazz Messengers se le conoció como
:

THE ART BLAKEY JAZZ UNIVERSITY

Trompetistas:
Terence Blanchard, Clifford Brown, Donald Byrd, Kenny Dorham, Bill Hardman, Philip Harper, Freddy Hubbard, Brian Lynch, Chuck Mangione, Wynton Marsalis, Lee Morgan, Valery Ponomarev, Wallace Roney y Woody Shaw.

Trombonistas:
Steve Davis, Robin Eubanks, Curtis Fuller, Frank Lacy, Melba Liston, Steve Turrett y Tim Williams.

Saxofonistas:
Dale Barlow, Gary Bartz, Lou Donaldson, Carlos Garnett, Kenny Garrett, John Gilmore, Benny Golson, Johnny Griffin, Billy Harper, Donald Harrison, Javon Jackson, Carter Jefferson, Branford Marsalis, Jackie McLean, Hank Mobley, Cecil Payne, Billy Pierce, David Schnitter, Sahib Shihab, Wayne Shorter, Lucky Thompson, Jean Toussaint, Bobby Watson y Barney Wilen.

Pianistas:
Walter Bishop Jr., Joanne Brackeen, Donald Brown, George Cables, Albert Dailey, Walter Davis Jr., Sam Dockery, Benny Green, John Hicks, Geoff Keezer, Wynton Kelly, Junior Mance, Ronnie Matthews, Mulgrew Miller, Johnny O'Neal, Horace Silver, Bobby Timmons, Mickey Tucker y Cedar Walton.

Contrabajistas:
Chris Amberger, Jan Arnet, Mickey Bass, Cameron Brown, Spanky DeBrest, Leon Dorsey, Essiet Okon Essiet, Charles Fambrough, Scott Holt, Dennis Irwin, Jymie Merritt, Lonnie Plaxico, Gene Ramey, Curley Russell, Victor Sproles, Peter Washington, Doug Watkins, Buster Williams y Reggie Workman.

DB/10/09

martes 27 de octubre de 2009

Anoche, Melissa Aldana en el Lincoln Center N.Y



Anoche me emocioné hasta las lágrimas

(Colaboracion de: Juan Pablo Salas)

Estudié Saxo tenor con Marcos Aldana por casi 5 años. Logré acomodar un horario después de la oficina, y por bastante tiempo peregriné hasta su casa en Independencia 3 veces a la semana.Marcos me esperaba con un café y nos lanzábamos con una clase de un poco más de una hora. Melisa, de 13 en ese entonces, siempre estaba tocando y practicando escalas tan complejas que me hacían sentir como alumno permanente de un jardín infantil. Llegaba del colegio, y antes de cambiarse de ropa, se metía en una salita pequeña y tocaba por horas. Sólo ejercicios. Rara vez la escuché tocar temas. Yo llegaba y ella estaba tocando, y me iba y estaba tocando.Marcos siempre la preparó para esto. Con una paciencia de padre santo, y con una alegría de enseñar, que sólo podía sacar lo mejor de Melissa. Con un estilo juguetón, la desafiaba permanentemente a que “no era capaz de…..”, y al día siguiente el ejercicio estaba incorporado en varias escalas, y usualmente un par de pasos más delante de lo que el maestro esperaba. El con una mirada indiferente seguía el juego, y con una cara pícara insinuaba algo así como que “había sido suerte…”. Este juego empezó a los 7 años, y terminó el día que Melissa tomó un avión a Boston para empezar clases en el Berklee School of Music. 6 Meses antes de partir, Marcos me compartió la carta de recomendación que escribió Jerry Bergonzi al director de la escuela, después de recibir algunas grabaciones de Melissa, solicitando una beca completa para ella, ya que a su juicio ara uno de los más grandes talentos que había visto y escuchado en su vida. Melisa lleva 3 años en Boston estudiando y masticando Jazz día y noche. Su maestro actual es George Garzone con quien toca casi todos los días. Hace una semana me llegó de regalo un correo de Orlando que incluía parte del programa del Dizzy Gilespie Jazz Club en el Lincoln Center de NY. El lunes 26 nada más ni nada menos que el Greg Osby Jazz Ensamble que es un sexteto de los mejores estudiantes de Jazz del Berklee School of Music. Melissa, una de ellos.Esta semana coincidí con mi padre Ricardo Salas en NY y anoche fuimos a escuchar a Melisa.Ella se portó como una reina. Nos ubicamos por teléfono, nos recibió en la entrada, nos acompañó a todos lados, nos presentó a Greg Osby, a los padres de su pololo que es el pianista del grupo ( pa morirse!)Nos invitó a una recepción que había a la que finalmente no fuimos para respetar su espacio. Era su noche de oro. Ella jamás había tocado en un lugar de esta categoría y prestigio.De pronto entran los 6 músicos. Todos con una pinta como de graduación de colegio.Melisa de 19 en Saxo Tenor , Una Coreana de 17 años que se llama Grace Kelly (Plop!), piano, guitarra eléctrica, bajo de palo, bateríaSentado en el Bar mirando por un ventanal inmenso al Central Park, mirando a estos chicos, un poco nerviosos, se largan Inner Circle de Chick Corea, y ……….Uf!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!Me quedé helado, de una pieza, epatado, cagué, no pude emitir sonido. Head del tema con los dos saxos a mil, al unísono, y la Melisa toma el primer solo con una desfachatez que casi me paralicé. Con una voz propia, sólida, como si llevara 50 años tocando, con colores de Michael Brecker, de Bergonzi, jugando con los tiempos, con frases eternas de esas que dan risa. Lloré. No pude más… Tocaron 6 temas. Salvo el de Chick Corea, todos compuestos por ellos. Greg Osby parado al lado del escenario. Nunca subió, nunca habló, sólo miró con admiración, y aplaudió en cada solo. Gracias Marcos, Gracias Melissa por una noche inolvidable.

JPS/26/10/09

viernes 23 de octubre de 2009

AIRE FRESCO, HOY:Alex Sipiagin



AIRE FRESCO, HOY:

Alex Sipiagin y el póster de Freddy Hubbard

(para mi amigo Juan Pablo Salas S)


Alex Sipiagin (Cepillin, para los amigos) es un trompetista ruso, nació en Junio de 1963 en Yoroslave a 250 Kts. de Moscú ( al nort-poniente, casi al llegar a Stalaescova) desde chi quitito le gusto la corneta, mas tarde estudio trompeta con el Maestro Boris Perezcov, llegando a ganar un concurso a nivel nacional, lo que es mucho decir para un país de ese tamaño, eso le abrió las puertas para emigrar a USA a New York, donde reside desde hace nueve años. Hoy es uno de los solistas de la Mingus Big Band.
Alex se las trae, logró abrirse camino en un medio mas que difícil y que en los últimos años ha recibido a trompetistas magníficos, ha grabado ocho álbumes en compañía, muy pero muy selectiva, tiene un ojo para elegir sus compañeros que cualquiera se lo quisiera. Lo que ocurre en mi opinión es que debe ser muy grato integrar “un lote” promovido por Sipiagin, el tiene una combinación que casi a ratos se extingue en el jazz actual, que es el ataque del Hard-Bop, el lo usa constantemente con muy buenos resultados, como si fuera poco tiene la frescura de los músicos modernos, de hoy y algunos ingredientes de “Latín” (¿) esta combinación, es ganadora.
He sabido por amigos rusos que tengo (¿) que aun cuando el no lo admite, arriba de su cama, al medio, entre Yuri Gagarin y la Perrita Laika) tenia un viejo póster que salió en la revista Jazznov a fines de los 80, donde en las páginas centrales salía Freddy Hubbard, ( de la época de “Red Clay” con Hancock, Joe Henderson, Ron Carter, Lenny White) el incluso lo decoró con unas guirnaldas de navidad de color rojo y las dejó así por varios años. También se supo que tenia una vieja casete, toda parchada y sin caja, de una grabación donde venían tres temas de Lee Morgan con Blakey el resto era todo de la Balalaika Jazzev Bandov. (Jazz-Band) También un amigo, Aquiles Kovka, le mencionó a Woody Shaw una vez.
He oído con detención y atención tres álbumes de el, con distintas agrupaciones, aun cuando hay varios músicos que se repiten, estas son :Mirrow 2003, Equilibrium 2004 y Prints 2007…. desfilan por aquí, los tenores: Chris Potter, Seamus Blake, Donny McCaslin, David Binney, en el piano un grande: David Kikoski,, Adam Rogers en guitarra, los bajistas, Boris Koslov, Scott Colley, y los bateros Jonathan Blake, Gene Jackson, Antonio Sánchez.
Alex ha grabado también con Dave Holland, Mulgrew Millar, Antonio Hart, Eric Harland y la Banda Mingus entre otros.
Personalmente lo recomiendo sin reservas, me gusta el ataque de Alex, arriesga y trae remitentes de un pasado glorioso en el jazz, aun cuando sean solo citas, en honor a la verdad el tiene su propia propuesta y su música, sus arreglos hablan por si solos, también dice mucho de sus discos, el nivel de músicos con que se rodea.
Bien Alex!!!! (Stravchenko Krolovnatan!!! Esto es : Muchas gracias!!)

Los tres CDs. Me los hizo llegar mi buen y generoso amigo Juan Pablo Salas Gracias!!!!
DB/10/09

lunes 19 de octubre de 2009

Ego te absolvo: Confesiones de un jazzista y lo caro cuesta caro.






EGO TE ABSOLVO:




Hace unos días, en algún post de Facebook alguien puso un antiguo video de un viejo jazzista que declaraba:…” pero si yo estoy casado con la música desde hace mucho rato ya…." y agregaba otros conceptos en relación a su total entrega a la música y al jazz.Esto me hizo recordar que hace un año aproximadamente, vinieron hasta mi casa tres jóvenes periodistas, con sus cámaras y equipos, que preparaban su tesis. En alguna parte de ésta “calzaba” yo, imagino, de lo contrario no se habrían dado el trabajo de llegar hasta aquí; no obstante, hasta hoy, nunca llegué a ver el trabajo en su totalidad, y en que contexto quedarían los conceptos que yo emití entonces.Pero lo que si vale, es que al poco tiempo de ocurrido esto, me di cuenta que por primera vez alguien me había hecho la pregunta precisa, que me permitió dar la respuesta que nunca había salido de mi boca…Cincuenta y cinco años de jazz y de música, parte de mi niñez transformada repentinamente a la condición de “viejo chico”, mi juventud de gloria y éxito, mi emigrar a USA, dejar todo atrás, en una época en que eso no se hacía. No había para qué, se estaba tan bien en casa …irse a seguir el Jazz, no parecía buena razón para nadie: para mi sí. Pese las más variadas peripecias en esos casi diez años.... situaciones límites, no volví a ver a mi padre, me quedé con su recuerdo en el muelle de Valparaíso haciéndome señas con su pañuelo, lavé platos en un hospital, fui bombero-bencinero, fotógrafo y mensajero, estudiante en dos escuelas distintas, me casé allá, me llamaron a los Marines en plena guerra de Vietnam, califiqué como A-1, lo peor que le puede pasar a alguien en esas circunstancias, viajé, toqué, grabé, me hice de buenos amigos, que conservo hasta hoy, y lo más importante se me dio siempre (exceptuando seis u ocho meses que trabajé de noche): la posibilidad de disponer del tiempo suficiente y de algo de dinero para darme el gran lujo de no vivir para trabajar, sino más bien trabajar adecuadamente y con tal flexibilidad que me permitió como a pocos, dedicarme a lo que fui: al Jazz:……De día, de noche y de re-noche (after-hours se llamaban allá) investigando, oyendo, mirando, buscando, estudiando, asistiendo a charlas, conferencias y conciertos, conversando, coleccionando: llegué a tener 115 afiches callejeros, de los que hoy sólo me quedan unos cuatro o cinco. Eran a dos colores y con tres variables: naranja-negro, blanco-azul y amarillo-celeste oscuro en cartón cuarto de Mercurio, como se llama aquí, lo importante que anunciaban a: Coltrane, Chico Hamilton, Eric Dolphy, Art Blakey, Chet Backer, Cannonball, Charles Lloyd, Carl Tjader, Don Ellis, Miles Davis Gerald Wilson, Count Basie, Duke Ellington, Sara Vaughan, Carmen Mc Rae, Anita O`Day, Roland Kirk (antes de llamarse “Rahasan”) Oscar Peterson, Lee Morgan, Mongo Santa Maria, Willy Bobo, The Tree Sounds, Gloria Lynn, Hugh Masekella, Sonny Stitt, West Mongomey, Jimmy Smith, Stanley Turrentine, Shelly Manne, Brother Jack McDuff, Archie Shepp,Richard “Groove” Holmes, entre cien nombres más. En un sitio de internet se encuentra a la venta por US$3.500 el poster de John Coltrane. ¡¡Yo lo tuve!!… para consuelo mío, no se ha vendido desde hace un año!!!!También coleccioné unos cincuenta poster del mismo tipo de Box y unos pocos de lucha libre, y posters callejeros de The Doors, Cream, The Beatles y Frank Zappa and the Mothers of Invention. Se pegaban en los postes del tendido eléctrico (que eran de magníficas y eternas maderas); cuando retiraba uno de jazz, a veces me llevaba uno de box….en fin…Le puse tiempo y amor al estudio y finalmente a terminar mi carrera profesional, también al arte, antigüedades, y a la cultura Azteca y Maya lo que me llevó a México, a conocer estas maravillas. También me hice -no excento de sacrificio- de “Blacky”, mi espléndida y hermosa batería Rogers negra.De vuelta a Chile seguí mi camino por el jazz y la música popular sin apartarme jamás, siempre tocando, siempre oyendo. En lo que va de mi vida calculo haber oído poco más de ciento dos mil quinientas horas de jazz, es decir casi cinco años de mi vida. Asistí a unas cuatrocientas actuaciones de músicos en vivo, además, en los 60's, la época dorada del jazz. Así las cosas, saber, en forma instantánea reconocer a McCoy Tayner o Oscar Peterson o diferenciar a Brecker de Joe Henderson, no constituye mayor gracia. Siempre trabajé, viajé y viví con el jazz. La mitad de mis lecturas tienen que ver con el jazz. Mis primeros veinticinco años de músico profesional y de investigador incansable del jazz no logré “recuperarlos” en los veinticinco años siguientes, de desempeño profesional en otra área y de jazzista más moderado y más viejo… y el costo que he debido pagar por ello ha sido y es altísimo.
Cuando la joven periodista me pregunta entonces:…-Qué significa el Jazz para Ud.?-..Significa, significa:…-respondí-. Todo….. en realidad…todo. Y si no todo, todo menos muy poco…. es lo único que he entendido a cabalidad en mi vida, el resto de las cosas las vislumbro o las comprendo… a duras penas, otras las acepto, pero no me llegan y hay una cantidad inconmensurable que ignoro. El Jazz es lo único que no me guarda secretos y esta siempre ahí. Y yo estoy ahí, siempre para el Jazz. Si lo pienso bien, a lo único que sido completamente fiel en toda mi vida:… ha sido al Jazz, es lo único que no se ha separado de mi ni yo de el, ni siquiera por un minuto, le he ofrendado devoción, por que lo comprendo y por que le habla a mi alma sin contradicción ni condición alguna ……..-Por la cara que Ud. me mira, le dije, seguramente se esta preguntando.. y..bueno…. y el amor, la familia, los hijos……Ahí, …solo atinaría a decirle: -Bueno…eso es “Otra cosa”…. pues”.


DB/9/09

jueves 15 de octubre de 2009

las manos de Cecilia



las manos de Cecilia

...........amo las manos de Cecilia,

por que tocan todas las cosas, amo sus manos por chicas, suaves y laboriosas,
las amo por que ordenan mi ropa, cortan lechuga, me acarician el pelo, me toman la fiebre y me señalan a veces donde esta el martillo o la escoba,
amo las manos de Cecilia por que están llenas de dedos cortos y levemente regordetes,
las amo por que cuidaron de los niños con amor y valentía…hicieron…. que no hicieron, las amo por que trabajan la escultura y amasan la cerámica.... también las amo cuando constantemente las extiende para resumir en ellas,
como ella es:
abierta, generosas sin dobleces ni triquiñuelas, sin ocultar nada, sin dar sorpresas ni para bien ni para mal,
son manos no más,
que por la noche yo no suelto, pues nos dormimos cada noche tomados de la manos,
talvez una manera que yo tenga, de sostenerla a mi lado, que no se me vaya a escapar, ni siquiera en sueño....
y también por la idea que se me metió,
que si nos mantenemos de la mano,
ella hace que yo sea mejor, no solo para ella,
sino por ahí…. también me alcanza,
para por lo menos tratar de ser mejor para con todo y con todos.
-ya se!!, le dije,….se, la hora exacta cuando dejaré de amar tus manos
será cuando giren las esferas y cuando se detengan los punteros del reloj.!!.
llevó su mano a la boca y extendió un dedo sobre sus labios en señal de silencio
por eso................
oag/8/08

miércoles 7 de octubre de 2009

MATIAS ESTUVO AQUI.



MATIAS ESTUVO AQUI.


Matías, era mi hijo.
Matías Pablo Avendaño Moran, se llamaba, van a ser cinco años ya, que se fue así no más, con poco más de treinta y tres años de edad.
La última vez que sintió que quería comer algo especial, me llamó y yo parti raudo.
Cuando cocino a diario y también cuando lo hago en otro lugar o en ocasiones especiales, casi no me gusta recibir ayuda, me gusta hacerlo todo partiendo de cero, a lo más la ayuda del llamado “pinche” pero no más que eso. Me gusta hasta pelar el apio. Me tomo mi tiempo pero lo hago solo.
Digo esto, por que esa mañana hice las compras y llegué con todo hasta su casa y le preparé su plato favorito.
A duras penas comió… y comió dos veces. Cerraba los ojos en señal de aprobación, de pronto pidió irse de vuelta a su dormitorio.
Por la tarde hablamos lo que mas se pudo, aun cuando se le notaba débil.
En un momento sentí, que poco le faltó para decirme …”Mucho gusto por haberte conocido”, todo lo que hablamos tenia sabor a despedida.
Aun cuando nunca pensé que cinco horas mas tarde, estaría entrando a un pabellón para someterse a un transplante.
No salio más de allí.
Le tuve mi mano derecha sobre su corazón hasta que no latió más.
Los sacerdotes en su oficio le dieron connotación especialísima a que hubiese comido una última vez de las manos de su padre. Una especie de comunión , dijeron.

Hoy en la mañana hermosa que tenemos aquí, en el campo, estaba sentado mirando como mi perro correteaba a unos pollos y me vino de pronto el recuerdo y la imagen tuya, Matías. Y que ganas me dieron de decirte:
-Hijo, siéntate… aquí a mi lado, nada mas que a mirar esto…. y a conversar. Eso no mas…. y eso… ni menos.
Y ni eso se puede.
Me pare pensando que cantidad de cosas bellas que se quedaron esperando, para que tu las vieras.
oag.1/10/09.

sábado 26 de septiembre de 2009



"El Cordero Virtual"
Resto-Bar

(una experiencia estético- gastronómica)

Sin duda, se trata de una experiencia.
A ratos de una verdadera pesadilla.
De que es algo distinto, lo es...pero en este caso, esto fue mucho mas allá, de lo requerido, para el simple acto de comer.

Sus dueños: Sandra y Vicente Vega, con una cierta trayectoria en la culinaria santiaguina.
Debemos recordar que ambos son de Punta Arenas y que de alguna manera introdujeron la cocina de esa zona de Chile, en Santiago, abrieron camino a otros que hasta el día de perduran en esa senda.
"El rincón arriero" fue su primera tentativa, casi a nivel de "picada" pero de indiscutible éxito, solo para iniciados si, por que llegar hasta Gorbea, casi al llegar a Cap. Santiago Salas era toda una aventura, así todo su "lechón al cuchillon arriero" su "centellón cuatro vientos", marcaron en justicia todo un hito. Repentinamente, desaparecieron. Un año o algo más tarde, reabrieron, esta vez ya más tirados hacia el barrio alto, ahora con "El ovejero", su segunda tentativa, que paso sin mayor gloria diría yo, aun cuando la esencia de su propuesta culinaria es y ha sido la adecuada.

Esta vez, la tercera, se tiraron a lo grande.
Y a lo grande con "EL CORDERO VIRTUAL" y para ello quisieron romper con todo. En el fondo:quisieron ...Crear.!!

Para ello se pusieron en manos de su sobrino Anselmo, estudiante de tercer año de diseño en un Instituto-Universidad de la capital. Se entregaron por entero a la "creatividad del muchacho". Querían algo diferente. Y lo lograron, por que el joven aparentemente graduado, además, en el Cannabis Sativa College, se tiro con todo.
Creo un ambiente nunca visto, lo mas parecido seria: "Blade Runner" pero en una versión Sermena, por decirlo de manera simpática..

Delineó todo el entorno, el perímetro completo, con un fino neon púrpura, no perdono ángulo alguno, sumado esto, a algunas paredes las cubrió de espejos, qué lo repiten a uno hasta el infinito, con una tonalidad demacrada, que sumada a las ganas de comer algo, lo convierten a uno en un verdadero espectro. Las "damas" son algo feroz, muy especialmente aquellas que fuman, al verse reflejadas en estos espejos con visos purpúreos en el rostro y envueltas en su propio humo, repetidas en pesadilla.

Las mesas esmeradamente desplegadas se visten con manteles de colores fuertes y todas de diferentes colores, fucsias, rojos y rosados, celestes, amarillos, y anaranjados, copas azules, arreglos extraños dispuestos en simples cilindros de vidrio, llenos de ramas y palos secos .
La carta, una de las mil cosas que mas tarde Uds. verán no tienen explicación: es circular, imitando un antiguo "vinilo", esta, es repartida a los comensales, por unas señoras vestidas como azafatas de avión con unas minis increíbles y medias negras como una cosa retro de los sesenta diría yo, pero una vez mas, sus vestimentas en colores, similares a la mantelería. Son todas personas mayores.

Redonda y todo la carta es atractiva, uno empieza a leer y los jugos gástricos entran en indisimulada acción, sumando a todo este ambiente demencial, un ruido de “tripas” del cual nadie se hace cargo.
Me encontraba sumido en una preparación que verdaderamente prometía: "Tierno lechoncito al palo-lento con salsa "Cuando rompa el alba", no se ...pero me tinco.

De pronto y sin razón alguna aparece un actor, un mimo, estos muchachos que estos días trabajan en el centro capitalino, interpretando las llamadas "estatuas humanas", en este caso se trataba de un muchacho metálico, con movimientos de robot, muy bien logrados, que se acerca a la mesa e imitando una voz no humana dice: Buen provecho....buen provecho... hasta ahí estaría mas o menos bien, pero al darse vuelta, en la espalda tenia una enorme manija que daba vueltas como imitando un antiguo juguete a cuerda, o sea un Robot,.... el máximo de la aspiración científica, en términos de la auto-suficiencia que equipare al hombre, pero en este caso ...a cuerda.
Admito, que ahí empecé a ponerme tenso, el resto de las cosas las había sobrellevado con cierta calma , producto tal vez de una cierta admiración por el "kitsh" que me ha acompañado desde siempre. Me gusta lo ruptural, lo nuevo lo atrevido. Pero aquí se estaba llegando demasiado lejos, considerando que aun no habíamos pedido ni siquiera los aperitivos.

Finalmente ordenamos los tragos, yo medio desesperado pedí algo que se llamaba "Punta Arenas ya, va quedando atrás", Maria Verónica, mi mujer, pidió algo que se llamaba "Con un cigarrillo prendido en los labios" y la otra pareja ni me acuerdo. Para picar llego un "Tablón Fueguino":...bueno!!...que puedo decir:...bueno!!.
Ricos quesos, jamón de cordero, embutidos salteños, lonjas de charqui en oliva, grandes trozos de un pan maravilloso. Los tragos, que no es el caso analizar por ahora, en profundidad, estaban buenos, al poco rato todo lo chocante, nos parecía divertido, yo fui mas lejos y me levante al Bar a pedir otro "Punta Arenas" ahí estaba Vicente...igual pero idéntico a Vincent Vega, en la película de Tarantino, terno negro, camisa Blanca, corbatín negro, fumando como si estuviera en la guerra, simpático el tipo, bonachón, orgulloso de su nuevo local, me menciono, con cierto orgullo, que entre las mesas estaba Dante Samaniego, Santos Armijo y Graciela, su mujer, Farid Trufan, entre otros. La verdad, que yo primera vez que oía estos nombres, así es que volví a mi mesa.
Ahí vino lo bueno, se acercó una amable señora de celeste entera, con gorrito como de enfermera, muy parecidas a las señoras de La Fuente Alemana e hicimos finalmente el pedido. Entradas:
Zalagarda de Centolla, Aguileras de Rio, Erizos al capón negro y Centurión Armando.
Un éxito total… casi no hay nada que decir, exceptuando que la salsa de los Centuriones esta levemente virada al oporto.
De segundo unos platos divinos, una maravilla, yo pedí "El lechoncito al palo-lento"
Los otros platos "Corderito al Corderoy" "Verijas de Onefre en mantequilla negra y arroz al”Merkurry” (mezcla de Merken y Curry) "Huemul al escudo, en salsa por la razón o la fuerza", "Zalagarda de Ostiones al perol del Quique" probé de todo, aquí no hay reparos, la cocina es magistral, pero, con mayúscula. La atención esmerada, solo interrumpida a ratos por el muchacho- robot…diciendo “Provecho…provecho..” que obviamente terminó cansando, disimulado con la servilleta le dije, "compadre venís una vez mas y te cago".Lo siento. Todo tiene su límite.
Tomamos dos botellas de Merlot "Cuchillo de Herreros"´de la Viña Mirones de Paine, buen sabor en boca, buena nariz y no digo mas por que para ser franco a esas alturas estábamos a mil, los aperitivos eran verdearas bombas.
En eso hizo su entrada Anselmo...el sobrino, que Vincent Vega lo presentó con orgullo... de mesa en mesa, era un chiquillo adorable, con las mechas paradas y cara de volado, con un aspecto gótico diría yo, tenia buena actitud y no dijo nada, sin embargo nosotros entusiasmados ya, "a piso" como se dice vulgarmente, lo llenamos de elogios, por su labor espantosa, pero que en honor a la verdad, los tragos ricos, la comida maravillosa, nos otorgaban la indulgencia necesaria para encontrar todo de “película”.

De postre pedimos "Gran Copa Torres del Paine" que era como para matar a un cristiano, a mi las papayas me salían por las orejas.
De bajativo, gentileza de "Vincent Vega" nos llego el llamado "Cariño Magallánico" que nos dejó a unas alturas difíciles de describir. Nuestras mujeres se reían sin cesar de verse en estos espejos con los rostros purpúreos emergiendo del humo...ponían caras y se reían mas y mas, mi amigo y compañero Dante Aparicio, de pronto se quedó con la vista fija, como mirando para la cordillera y de ahí no salió mas. En la mano tenia una copa alargada, con otro bajativo color celeste fuerte, mortifero "Trasquilado" le llamaban al brebaje.

Ahí me pare al baño, en el trayecto salude a un par de personas que no había visto en mi vida.

Cuando abro la puerta de este típico recinto "al fondo a la izquierda" me encuentro con el último golpe, con la cereza de la torta: Era un recinto inmaculadamente negro y que siguiendo el estilo de Anselmo se encontraba demarcado hasta el ultimo rincón con una fina línea de neon purpúreo, talvez creo que en este "rincón" fue donde se pudo apreciar mejor que en el resto del recinto algo mas "redondito" el blanco de los urinarios, lavabos y seca-manos, incorporaban un .."yo no se que" que lo hacia gracioso, armonioso. Mientras me encontraba de pie, haciendo aquello que le es tan propio al ser humano, veo centrado en forma perfecta, medio a medio de los cuatro urinarios, en un enmarcado de lujo: una gran foto de Willy Bascuñan, sin dedicatoria, sin leyenda alguna solo figuraba, el, ahí de terno y chaleco, como mirando las estepas, el pasto alto mecido por el viento de Tierra del Fuego, a lo lejos a lo mejor venia, "El Ovejero" yo francamente no se, pero pienso que es un extraño tributo, a este , no solo amigo, sino gran autor de temas inolvidables. Igual había una cierto dejo a Plop!!.... Siguiendo mi recorrido visual, vi. casi a la salida una impecable pizarra blanca, de tamaño mediano, con un plumón amarrado, arriba decía, escriba aquí su "talla", en la esquina derecha, abajo había algo escrito ya, con letras pequeñitas. Al rato me acerco a mirar, obedeciendo a ese sapo que todo chileno llevamos dentro, me puso los anteojos, me agache..y decía "pico para el que lee!!
Eso como que me volvió a la tierra, y ya volví con ganas de irme, en el pasillo me tope con el robot, y lo mande a la mierda, me torné levemente agresivo de pronto.
Pagamos y casi en las afueras, en la salida mi mujer, me comento que deberíamos llevar a su mama, que seguro le gustaría el lugar, eso ya me tornó mas tenso aun, y para concluir esta insólita experiencia y como para ponerle el broche, me habían robado uno de los espejos del auto!!
Así todo lo recomiendo responsablemente, un restaurante raro pero muy buena cocina, el resto vera Ud. como sobrevive a una verdadera "experiencia". La tarjeta que ellos entregan junto a una pastilla de menta a cada comensal al retirarse decía:
…”Con botas, sombrero y poncho, va el ovejero,
estampa que se recorta en el gris del tiempo
y mientras se va alejando, se oye un ladrido
cuidando a las más pequeñas, su perro va……
Punta Arenas ya…….va quedando atrás”……

oag/2001

miércoles 9 de septiembre de 2009

"TEST DE ESFUERZO" (el crimen siempre se paga)




"TEST DE ESFUERZO". (el crimen siempre se paga)

Este relato se lo dedico a mi querido Patricio Guzman G. y a Lea orgulloso que me consideren su amigo. db.

Tuve suerte en alguna medida.
Hice un infarto cardiaco encontrándome dentro de la Clínica Las Condes.
Para efectos de este cuento, no es el caso contar ese episodio en detalles.
Solo dos palabras.
Se trata evidentemente de un episodio muy serio que en un momento se tornó delicadísimo al depender de algunos resultados de exámenes si procedía la angioplastia o una operación a corazón abierto, que es como se llamaba. En esa espera, y bajo los efectos de algun medicamento..... solo, en un extrañísimo lugar, como una sala pre-operatoria, fui presa de un episodio recurrente, creo, en aquellos que se encuentran en situaciones limites, esto es: ver pasar la existencia de uno, como si se tratara de una película. En mi caso y por razones obvias, se trataba de una película chilena, por lo tanto era algo lenta, de un nivel de producción discutible, y con un éxito de taquilla desde todo punto de vista, incierto. Además no era chistosa. Así todo, la enfrenté con total serenidad. Ajeno a lo sobrenatural….senti total paz interior y quedé conforme con mi rol protagónico de “jovencito de la película” admitiendo si, algunas deficiencias, sobreactuaciones, pasividad, y otros roles no del todo acertados….. pero bueno,….era lo que había.
Fin.
Varios días después salí de allí y salí bien. Incluso al ser consultado mi doctor si podria tocar la guitarra, este me aseguro, que lo haria sin problema alguno, lo que no dejo de parecerme curioso, pues yo no toco ni tengo guitarra.
No me di ni cuenta, como ese episodio marcaba el principio de mi fin y lo más maravilloso el principio de mi principio.
Hacia casi dos años ya, no me encontraba bajo el alero de una importante transnacional donde me había desempeñado como uno de sus gerentes y por lo tanto sin mi seguro medico vigente, esto significó un descalabro de proporciones a mis finanzas y también por otra parte cambió completamente el sentido de mi vida, puesto que por indicación medica se me sugirió en forma enfatica: salir de Santiago e irme a cualquier parte donde no estuviera sometido a presiones, pues aparentemente yo reaccionaba muy mal a este fenómeno.
Fue así como un día ocho de agosto, partí de Santiago y no volví como residente nunca mas, aun cuando debí mantener de alguna forma dos residencias, mientras mis hijos concluían sus estudios. De esto han pasado poco mas de 12 años.
Al año de este suceso, me encontraba de paso haciéndome nuevamente algunos chequeos médicos de rutina y me reúno a almorzar en el “Caleuche” con mi queridísimo amigo Horacio Videla, que es como un hermano para mi, juntarme ahora tan espaciadamente con el, era todo un acontecimiento. Conversamos largamente y sale por ahí, el tema de mi venida a Santiago, a realizarme mis exámenes anuales que incluyen esta vez exámenes de todo tipo, electros y un test de esfuerzo. Me quejo entonces del gasto y de tener que afrontar esto así….sin anestesia digamos!!!.
Imagino, a mi buen amigo, movido de inmediato por su instinto solidario, me dice:
-Pero….a lo mejor no seria mala idea queeee….tu sabes yo llevo pagando años mi seguro de salud, una cantidad de locura cada año y termino por no ocupar un peso…por que no te haces tus exámenes y lo cargamos a mi cuenta…..
En otras circunstancias yo lo admito desde ya, esto habría sido algo completamente fuera de contexto, pero en esa situación no me pareció del todo mal, total, me dije son solamente exámenes…Ademas, yo pague millones durante años y no utilice felizmente ni un peso..
Inicié al día siguiente una serie de gestiones en una clínica o laboratorio ubicado en Pedro de Valdivia Norte, que se extendieron por dos días, siendo el ultimo el famoso Test de Esfuerzo, para lo cual fui instruido de llevar ropa liviana, zapatillas y otras sugerencias mas. Llegué tipo cuatro, pase por el mesón de recepción donde por décima vez fui atendido con la deferencia que se merecía el señor Horacio Videla y yo!!.
Me cambio ropa en un pequeño camarín, salgo y me saluda un medico de edad mediana, que conversa amistosamente conmigo, algunas cosas informalmente, me da las indicaciones de cómo vamos a trabajar, a la luz de que mi principal dolencia a esas alturas era y es la hipertensión arterial…..me ubico entonces, en una huincha sin fin con dos barandas a los lados y que curiosamente enfrentaba un espejo de cuerpo entero, en la pared, me llenan de cables para las mediciones de rigor y el doctor imagino, producto de mi edad, nivel de presión arterial de ese momento y otras variables que ignoro, pone la maquina en movimiento en una determinada velocidad, que para comprender lo que ocurre mas tarde vamos a suponer que es en 6 de un máximo de 12.
Yo me sentía bien antes de llegar allí, así es que empiezo a trotar sin mayores dificultades…por el espejo veo como el doctor se sienta en su escritorio y empieza a incorporar los datos míos (Sr. Videla) a su computador. Yo seguía bien , ya empezaba a transpirar, pero me sentía bien, me acordé, que esa era la ultima gestión que me quedaba por hacer en Santiago, de allí me iría directo a mi auto….. carretera:… y a Algarrobo los boletos, a mi casa:… con olor a mar y olor a mis pinturas que era a lo que estaba dedicado de lleno, entonces.
-Como vamos don Horacio ….me pregunta el doctor, mientras la enfermera me secaba un poco la frente. Yo absorto…proyectado ya en la carretera, sintiendo el olor de los eucaliptus de la enorme alameda que lo recibe a uno a la entrada de Algarrobo, sigo trotando ahí, en silencio. Ademas yo, no me llamo Horacio. El doctor, insiste nuevamente
-Y como vamos don Horacio, que tal como se siente?
-Bien, bien doctor, vamos bien….reacciono y respondo..
El vuelve a su escritorio mira su computador y me pregunta por mi edad, le respondo y enseguida me hace una última pregunta…..
-Don Horacio, cual es su segundo apellido?
Ahí!..... me voy totalmente a negro, no supe que decir, no logré ordenar mi mente, me confundí, me nublé, me convertí en un bípedo trotando en forma mecánica y levantando los brazos talvez en un desesperado gesto de auxilio le respondo. Acusando ya algunos signos de cansancio y confusión:
-Doctor, Ud. no me va a creer pero en este momento, no me acuerdo…….!!!
Guardó su lápiz, sus anteojos, apago el computador, tomo unas carpetas, se paro, se acerco a la maquina, la manipulo con un movimiento gracioso, como si meciera una copa de buen coñac, subió las perillas de la maquina seguramente a 10 o a 12 y le dijo a la enfermera: deténgalo en ocho minutos mas……y se fue!!!!
Nadie me seco la transpiración, nadie me preguntó nada mas, la maquina la detuvo la mujer, imagino al verme al final, completamente desarticulado, mis trancos eran descompasados, sin gracia. Ya no tenia prestancia ni garbo de ningún tipo, en el espejo me veía yo mismo, como un androide nacional, armado en Arica…. !!. ..Paso por mi mente en forma fugaz el satélite chileno “Fasat-Alfa”. Un desastre.
Salí de allí, sin cambiarme ropa, así no más, como un gimnasta destruido, llevando mi ropa de calle y mis zapatos, en total desorden, debajo del brazo, llegue a duras penas a mi auto y salí de allí, disparado.
Recuperé mi actitud, mi dignidad por que no decirlo, cuando nuevamente me encontré solo, mirando el mar y pensando como me puede haber ocurrido algo semejante, como alguien en este mundo podría llegar a olvidar su segundo apellido.
Eso era completamente absurdo. Termine riéndome de buena gana y por supuesto nunca fui por los resultado de ese examen.
Felizmente esto no significó molestia alguna a mi buen amigo Horacio, y yo tampoco le comenté nada hasta unos años después.
Definitivamente: como lo decía en el “Radioteatro”, el inspector,… Peter Fox:….. “El crimen siempre se paga”………
DB.sept/09

domingo 6 de septiembre de 2009

feliz cumpleaños..!!!!...y que hamburguesas gigantes que sirven aqui!!!



Feliz Cumpleaños!!.. y que hamburguesas gigantes que sirven aquí.....

En uno de los viajes que hice hace unos años a Nueva York, enviado por la empresa en que trabajaba, celebré mi cumpleños, solo, en el “Blue Note”(The Finest jazz spot in the world) y con el mejor regalo posible: “Jack DeJhonette New Directons”: Gary Thomas tenor, Greg Osby alto, Mick Goodrick guitarra, Lonnie Plaxico bass….yo sabia de esto, y me organicé para que me coincidiera con la semana en que ellos tocarían allí.
Hice enmarcar antes de partir, un trabajo gráfico de mi autoría, de tamaño mediano a chico, a todo lujo, con la intención de regarlo a Jack como muestra de mi gran admiración por el. Lo hice y finalmente llegué, la fría noche del 26 noviembre hasta allí con mi regalo bajo el brazo.
Como solía hacerlo cuando era un jovencito en el Shelly,s Manne Hole en Hollywood, California en los sesentas, llegué una media hora o un poco mas antes que se iniciara el set, me senté como de costumbre, frente a la batería, en uno de tres o cuatro mesónes largos (ubicado verticalmente al escenario) y que uno compartía con muchas mas personas, era lejos la mejor ubicación de la casa, pedí una “Hainy” y me quede observando la poco usual batería que Jack usaría esa noche, era un instrumento maravilloso, nuevo y los paltillos también y con la particularidad de que todo lo que es “ferretería” que generalmente es cromado era color cobre y casi sin brillo.
Dejé mi cerveza, un libro que había comprado en la calle ( Miles, the autobiography. Davis/Trouppe/89) y mi cuadro, envuelto a todo dar, como muestra evidente que ese lugar estaba ocupado, le dije a la chica que atendía que volvía enseguida, y así, completamente asegurado mi lugar, subí hasta el segundo piso a visitar la tienda del Blue Note, (Gift Shop) compré una serie de recuerdos y cositas sin destino, pero que bueno…eran del Blue Note, estaba en eso y vi. pasar a algunos de los músicos y a Jack entre ellos, lamenté no haber subido con mi grafica, pues ese era un buen momento para haberlo abordado. Bajé, mi puesto estaba perfecto, y la chica viene de nuevo y por una razón que ignoro, esta vez me entrega el menú, yo a esas alturas tenía hambre pero en honor a la verdad no tenía intenciones de comer allí. No obstante reviso el listado y me pareció apetitosa la “Blue Note Jam Session Hamburger Special” con Cole Slaw , French Frides and Cajun Souce on the side. Vuelve la niña y me dice :
-Ready to order??.... no muy entusiasta… le pido eso.
Se demoró bastante y yo no contaba con eso, cuando apareció con el pedido, el mesón mío y todos los del lado estaban repletos, la cosa estaba que ardía, eran pocas en realidad las personas que estaban comiendo, mas bien esa “actividad” se realizaba mas atrás donde están las mesas. La chica, desplegó todo una parafernalia, con un individual, todo tipo de botellitas con ketsup y hot sauces, mostazas, pimienta ,sal etc. y dos canastitos muy tiernos con unos pañitos a cuadrille rojos con blanco, otra cerveza, vasos , portavasos, cubiertos y una hamburguesa que lucia como una dormilona tortuga de tamaño mediano, reposando en una cama de lechugas cubierta a medias con un apetitosa mitad de pan redondo, las papas fritas crujientes, en una cantidad como para repartirlas con todo el meson!!… en fin un despliegue absolutamente notable, no habría engullido mas de dos bocados y entra por un costado del escenario Jack Dejohnette, se agacha casi por delante del bombo, justo delante mío, como a apretar alguno de los innumerables roscas y pernos de afinación, me mira con una sonrisa bien amplia, simpática y muy amistosa y exclama mirando de lleno mi enorme despliegue alimenticio: "That sure looks yummy, my brother!!! Y siguió en lo suyo y se retira casi de inmediato.
Este es problema mio, yo la admito, cada uno es como es y ser “planchudo” es un rasgo que me ha acompañado desde siempre. Me sentí pésimo, era mas que evidente que la banda ya entraba y yo ahí, rodeado de alimentos, sin el mas mínimo deseo de seguir comiendo nada, la niña que atendía ya estaba a full, y no le fue posible atender a mis señas de auxilio, la casa empieza a arder, salen los músicos, aplausos, gritos, entusiasmo y se inicia la música en una forma demoledora, la manera de tocar de Jack, resume, en mi opinión lo mejor de lo mejor….como músico consideraba una falta de respeto seguir comiendo, como si no estuviera ocurriendo nada,( y en forma fugaz …llegue a pensar que dejaria mal puesto el nombre de Chile!!!!) en circunstancias que esa batería prácticamente reventaba a solo centímetros de mi cabeza y de mi enorme plato!!
En fin…. la maldita hamburguesa, me arruinó parte de la noche…..cuando sonó el primer solo de Greg Osby, allí paso todo al olvido y puede ser que me hayan retirado el maldito plato y no me di ni cuenta, mi vecino me podría haber comido las papas fritas y no habría siquiera reparado en ello. El resto del set fue algo indescriptible para mí, toda una experiencia ver la madurez y la maestría que poseía, mi héroe el gran DeJohnette. La ultima vez que lo había visto había sido cuando el tenia mas o menos unos 26 años, y yo 27 eso fue a principios del año 1968, junto a Charles Lloyd Quatet, con Keith Jarret en piano, Ron McClure bass, en el Shelly,s. Mi admiración esos días se la llevaba Tony Williams, pero eso si, nunca lo olvidé, por que ya en ese entonces era un maestro y sobre todo muy diferente. Por supuesto yo seguí a partir de ahí toda su carrera.
Finalizado el set, se armó tal batahola, que no se dio el momento, además todavía me sentía planchudo con mi hamburguesa, y Jack estaba rodeado de amigos…así fue como….. el cuadro en cuestión termino colgado, dias mas tarde en la casa de mi amigo Pete Dawson en Boston, a 250 kilometros de alli.
Era mi cumpleaños, en la calle ya, pensé por un momento caminar hasta el “Sweet Basil “y ver un último set del viejo Lee Konitz Quintet, no fue posible, todo el frió de ese trozo de invierno neoyorquino se me posaba en las orejas, y en realidad era absolutamente insoportable. Taxi y al Hotel.
DB.sept/09

jueves 3 de septiembre de 2009

"EL CABALLITO" cuento ganador Concurso "Relatos de Coleccion"





“EL CABALLITO”


(Cuento ganador del concurso "Relatos de Coleccion Centenario del Museo Nacional de Bellas Artes", basado en un retrato fotografico del gran Victor Jara del fotografo Luis Poirot)





Victor a penas si pasaba en la modesta pieza que arrendaba en el barrio de la Vega Poniente. Entraba y salía.
Solo algunos domingos en la mañana se le veía tomar algo de sol, debajo del destartalado y viejo parrón, no era raro también verlo con su guitarra, un cuaderno y un lápiz, entonando alguna canción, trozos nuevos, letras, ideas que a ratos traspasaba al papel.
El niño de la casa, Manuel, tenia diez años, era tímido y le guardaba un cierto temor a Victor, se mantenía siempre cerca, pero a la vez lo suficientemente lejos, como le habían dicho sus padres: …No molestis al Joven”... le decían.
Algunos domingos Victor compartía el almuerzo con esta buena familia y hasta un par de vasos de vino se tomaba con Don Manuel y la señora Aída.
Una tarde de verano, después de almuerzo , Victor tomo la guitarra, y alrededor de la mesa familiar, entonó la primera estrofa de “El Cigarrito” que no hacia mucho había compuesto.
Todos oyeron con sepulcral silencio. Su canto invadió la tarde de domingo dejando cada palabra como la uva, suspendida de ese parrón .
Cuando entro a la segunda estrofa que al igual que la primera, la antecede unos acordes de guitarra, en el momento justo en que Victor de disponía a cantarla, se oyó tímidamente la voz del niño Manuel, que jugueteando con el mantel, se animó a imponer su propia voz, sus propias palabras a la cancion.
Tantas veces la había oído, escondido por ahí, a espaldas de Victor que se atrevió y cantó:

….Voy a andar en caballito..
y a correr por donde quiera..
por arriba de las nubes
con mi perro y mis espuelas…..

y junto a Victor, entonaron

Ay,,,ay ay….
Ay…ay…ay…

Ay….ayyyyyyy……

Todos aplaudieron y celebraron la salida del niño y Victor lo abrazo con dulzura y le dijo:
Si pus Manuelito…. tenis que correr por donde querai……!!!!...y lo beso en la cabeza.
Victor se Levantó.
Debía irse.


Orlando Avendaño Guzman
Casablanca 5 de Julio 2009


Para oir : "EL CIGARRITO " haga click y espere : http://www.purojazz.com/Cigarrito_CD.mp3

Interpretado por Caludia Acuña en el Newport Jazz Festival 2009.

jueves 27 de agosto de 2009

Arriva del ropero (mi vida como boy-scout)



Arriba del ropero (mi vida como boy-scout)

El sonido de una destartalada banda me atrajo de inmediato cuando me disponía a cruzar el gran patio del colegio. Me devolví hacia el patio “chico” el patio de tras como le llamábamos, allí estaban practicando los Scouts, en una variada gama de actividades. La banda paso a segundo plano, cuando vi. a unos niños formados con sus uniformes verdes y repletos de llamativos accesorios, cantimploras, piolas, sombrero, cinturón pañuelín, en fin todo un mundo casi desconocido por mi, cuando vi otro grupo además con unas mochilas puestas a la espalda y sujetando una caña con una punta metálica, pensé que caería en coma, curiosamente se me cruzo todo tipo de ideas y planes por la mente menos siquiera una remota posibilidad de unirme a ellos.
En cuanto llegué a mi casa, empecé a trasmitir en forma incesante, con el tema de los scouts. Mi hermana no hacia mucho se había casado, se había ido de la casa, dejándome un inmejorable cetro, el de: “El Niño de la casa”, yo ya había tanteado algunas cosas exóticas, solicitudes insólitas que ya me habían sido concedidas, entre estas destacan una pelota de Rugby que solicite a mis padres en un viaje a Buenos Aires y una tortuga, que en realidad no tenia gracia alguna, que también me dieron. También me entere de la llegada de un Fakir y molesté hasta que me llevaron hasta allí, era un espectáculo pobrísimo, un tipo flaco en un sarcófago de vidrio, lleno de marcas de dedos acostado sobre una cama de clavos y un letrero hecho a mano que decía 112 días sin comer, eso era todo. Mil veces mas apasionante resulto, el “remate” de nuestra salida, en el “Bahamondes” del Portal Fernández Concha, donde nos comimos un hot-dog gigante, un clásico hasta el día de hoy.
Con mi papa yo tenía pocas posibilidades de aburrirme, pues era un inventor incansable, pero esto, en el más amplio sentido del término. Para no entrar en mas detalles de la cuenta, creo que una anécdota que sea ilustrara la increíble manera de ser de este padre tan extremadamente paciente y complaciente, no solo conmigo, sino con todos los niños….ser “Amigo de los niños” es según yo un titulo nobiliario. Solo un detalle:…. en una oportunidad nos llevó a pescar junto a unos primos (unos 5 niños) a la laguna del parque Bustamente, que tenia una hondura de no mas de treinta centímetros, un espejo de agua creo que le llaman, pues bien llevo cinco palos de distintos grosores con unas pitas amarradas en la punta y unos garfios de alambres hechos por el (tenia una habilidad manual magnifica) y un paquete bajo el brazo envuelto en papel. Cuando llegamos allí, nos entusiasmo, nos paso las supuestas “cañas” nos ubicó a una distancia prudente uno de otro, repartió instrucciones y arengas para animarnos y al rato que obviamente no ocurría absolutamente nada nos llamó desde debajo de un árbol, abrió el paquete, y nos puso una pequeña merluza, comprada el Mercado Ríos, a cada uno en la punta del garfio y exclamo: Ahora si!!!!! Ahí partimos felices nuevamente, de ahí para adelante la chacota no terminó…. hasta que incluso algunos se metieron al agua…fue una tarde inolvidable y una anécdota única. Como esta: mil mas, incluyendo algunas un poco bochornosas…las típicas cosas que suelen al final dar un poco de “plancha” como por ejemplo fijar durante el verano los vidrios del auto a una cierta altura, para evitar que yo y otros niños los subiéramos y bajáramos mas de la cuenta. En fin……
Cuando insistí e insistí que quería una tenida completa de scout, me tomo algo de tiempo, pero finalmente fueron llegando las cosas, creo que en el fondo mi papa se entusiasmaba con mis leseras mas o menos como yo, por que fue el quien conseguía, las mejores cosas, una cantimplora importada y un cintillo de cuero con ojetillos cromados para el sombrero, con cosas asi,me fui equipando hasta quedar completamente implementado, la mochila tardo un poco, pero llego, no era fácil, eran aunque parezca increíble una especie de caja de cuero, era algo absurda. Finalmente un día concluyó todo e incluso desfile por el pasillo hacia mi pieza llevando en la punta del báculo, una pequeña banderita chilena en forma de triangulo.
Igual como ocurrió mas tarde cuando me compraron mi primera batería, había un cierto compromiso, que estas cosas serian solo para los fines de semana, sagradamente de viernes en la tarde a domingo. El resto del tiempo: dedicacion exclusiva al colegio. Pero yo hacia caso omiso y muchas veces llegando del colegio, me ponía algo de la indumentaria o bien hacia las tareas con mi sombrero y mi cantimplora al cinto, de a poco esto se fue tornando mas permisivo y no era raro que me presentara a comer por la noche completamente uniformado, mi papa ante el espanto de mi mama, me ponía correctamente el panuelín una y otra vez y ella, preguntaba levemente golpeado….”Pero bueno en que quedamos”..???? si es solo por hoy contestábamos los dos a coro.
Esto resulta incomprensible pero es así, si no lo fuera en realidad no tendría que contar, con el tiempo nadie supo ni se cuestiono, cual había sido la finalidad de esta acción, había una persona uniformada de scout dentro de la casa, a veces con mochila y todo y ni yo ni nadie hablo mas del tema.
Fue producto de esto que se me cruzo la mas absurda idea, que fue que iniciaría un ciclo de excursiones dentro de la casa. Una tarde me equipe con todo lo que me servían a la hora de onces, lo metí dentro de mi mochila y partí a mi primera expedición en serio. Fui al techo, lo que no dejaba de ser algo bastante arriesgado, había siempre una escalera apoyada a un costado del patio, de ahí salte una pequeña saliente y ya estaba ubicado arriba del techo que daba a las dependencias , a la cocina y el lavadero, ahí me instale, hice un pequeño campamento y me comí y tome todo cuanto llevaba.
Continué con esta práctica y logre llevar varias veces mi almuerzo, incluso empecé a dejar algunas cosas arriba como vasos y otras cosas, en extremo absurdo resultaba el ponerme a gritar desde arriba cuando llevaba huevo duro y me olvidaba de la sal, la Aurora, la nana, me llevaba hasta la mitad de la escalera y me tiraba un paquetito hecho con algún papel y me decía: Ya..no moleste mas niñito!!! No!!! Auro, Auro…tráeme mas jugo, le pedía.
De un tiempo atrás me había fijado en el ropero de mi dormitorio. Le eche el ojo. Planifique por donde atacaría, y el día apropiado, me equipe, lleve provisiones y escale con ayuda de una cuerda por el costado del ropero hasta finalmente hacer cumbre, lejos, muy lejos, había encontrado mi lugar. Estar allí era para mi algo maravilloso, me sentía sobreviviente de algo y además dentro de mi propio dormitorio, empecé a tomar onces allí, y a almorzar y comer, cuando mis padres no estaban en casa.
Esta historia concluye cuando anuncio visita mi primo hermano Horacio San Martín, yo le había contado que cuando viniera, teníamos una expedición por hacer y le comente algunos detalles, le sugerí que trajera su linterna, un lazo y un cuchillo. Finalmente vino, nos equipamos hasta los dientes, llevamos comida para varios días, y con autorización de mis padres, partimos. Acampamos de sábado a domingo, en el medio del living. Inolvidable.
D.B 8/09

jueves 13 de agosto de 2009



SEXTETO HINDEMITH 76

Primera Parte.

“Impresiones” era un grupo de gran nivel, dirigido por el excepcional músico y pianista, Mariano Casanova, con quien había tocado innumerables veces, desde que el y su inseparable amigo, el baterista Jaime Farfán, irrumpieran un día en el Club de Jazz de MacIver, alrededor de 1960. Obviamente ellos, conformaron junto a diferentes bajistas su propio trío y dicho sea de paso causaron un importante impacto, pues no tuvieron la evolución por la que todos tuvimos que transitar obligadamente con el jazz, a medida que el jazz fue cambiando, ellos llegaron “cambiados”…eran lo que esos días se denominaba “modernos”. También es bueno recordar, que era común que nos intercambiáramos de lugar, ocupando el sitio de un compañero, cuando por razones de disponibilidad o tiempo uno u otro no podía cumplir con determinados compromisos, por lo que no era raro, que Jaime me reemplazara con Nahuel y yo a el con Mariano.
Me incorporé a al grupo “Impresiones” a principios de 1975, curiosamente como percusionista, siendo esta la única vez que desempeñe tal función, el baterista oficial del grupo era mi querido amigo y mi único “alumno” Domingo Vial, quien a poco andar debió dejar el grupo para ir a tocar con un conjunto que se suponía tocaría música “chilena con jazz”, proyecto este, al que no le puse mayor atención, sin embargo era bueno para Domingo, titulado profesionalmente como percusionista de la Universidad de Chile y discípulo de Guillermo Rifo, quien formaba parte de esta nueva agrupación de algo así como de “folclor-jazz”. Se produjo entonces mi incorporación como baterista a “Impresiones” y a Domingo le perdí la pista por un tiempo.
Fue el mismo Domingo, quien en el transcurso del tiempo, le sugirió a Guillermo Rifo, que hablara conmigo, que yo era la persona más indicada para el proyecto en el cual trabajaban. Me lo propusieron y se produjo este curioso enroque, Domingo volvió a Impresiones y yo me fui al Sexteto Hindemith, ahí a esas alturas, me empecé a interesar y por razones obvias: lo primero que me enteré fue del nombre del grupo y del apabullante nivel de sus integrantes y sus respectivas trayectorias.
Yo conocía a Rifo, fuimos compañeros en Fusión y el siempre manifestó un serio aprecio por lo que yo hacia y como lo hacia, eso me lo manifestó con claridad académica un par de veces. Cuando nos reunimos fue sumamente claro en expresarme lo que el como director pretendía y lo que el Sexteto esperaba. Lo he mencionado en algún capitulo anterior, se trataba básicamente de lo siguiente: La derivación de un grupo, que ya tenia una larga trayectoria en la música de Cámara, que había ya incursionado con acercamientos a la música llamada “popular” o no clásica, incorporando una voz femenina (Carmen Luisa Letelier) y con arreglos que se orientaban hacia definitivamente el concepto de “Fusión” esto, en el sentido del termino, y sin connotación alguna hacia el grupo del mismo nombre que sentara un precedente de importante innovación entre los años 70-73, acá se pretendía fusionar la música de cámara con el folclor chileno y latinoamericano y desde allí abordar la sonoridad y estilo del jazz. No era poco lo que pretendía mi amigo Guillermo.
En el casino de la Facultad tomamos un café con Guillermo y me dijo: “Chico, esto es muy simple: este grupo tiene que “swinguear” necesitamos incorporar el sentido del jazz, mas que nada rítmicamente y tu eres la única persona que puede hacer eso….no me digas nada (seguramente al ver mi cara de espanto…!) yo ya se, hemos tocado juntos, tu eres autodidacta y no lees música…pues bien, eso es exactamente lo que quiero, que seas tu el que crees tus propias partes y sea el grupo el que se adapte a lo que tu estas imponiendo. Eso es… nada más y nada menos….que me dices???
Si entre un jazzista y un músico popular (profesional) en esos años existía una gran brecha, entre un jazzista y un músico clásico existía un precipicio. Yo no pude responder de inmediato….se me vino a la memoria mi única experiencia con músicos clásicos, en un encuentro que se puede considerar “limite”, este ocurrió con mi participación, junto a Matías Pizarro en piano eléctrico y órgano, Pepe Aranda guitarra eléctrica, (con todo tipo de pedales y distorcionadores) y Pepe Ureta bajo, junto a la Orquesta Filarmónica, Coro y el Ballet del Teatro Municipal para la obra “Teorema” de Mirta Furioso, Gallinato y Mairena, con la supervisión musical de Juan Azua y la dirección del Maestro Juan Carlos Zorzi. Suena bonito… y resulto muy bien, pero los “profesores” de la Filarmónica fueron hostiles con nosotros y en especial conmigo…..”Saquese las pilas , maestro”…”terremoto…terremoto”… me decían y me hacían en el desarrollo de nuestra participación, múltiples gestos, para que tocara mas despacio, para que tocara menos, o simplemente para que me fuera. Fue una experiencia muy enriquecedora, pero no particularmente grata…los “maestros estos” no querían saber nada con el jazz y mucho menos con el rock, parece que esa mezcla estaba adelantada a su época. La temporada fue breve.
Si no tuviera, en este momento que escribo, el programa del Teatro Municipal de Santiago, frente a mis ojos…creo que este seria un recuerdo completamente vago…para colmo como suele ocurrir, no solo en este, sino en casi todos, este programa no consigna la fecha, pero pienso que fue a fines de 1974.
Averigüé entre los músicos quienes era los integrantes del a estas alturas “famoso” Sexteto Hindemth. Simple: todos músicos profesionales, todos profesores de la Universidad de Chile, todos integrantes de la Orquesta Sinfónica, todos considerados en su instrumentos, por lejos, los mejores músicos de Chile, había que agregar a esto, que entre ellos estaba el niño genio… “el niño terrible” de la composición , ejecución, arreglos y lo que fuera… que fuese música, el inolvidable Nino García, con no mas de veinte o veintiún años. Alberto Harms en flauta (de oro, famosa por ser la única en Chile) Emilio Donatucci Fagot, Adolfo Flores contrabajo, Guillermo Rifo vibráfonos.
Nuestro primer ensayo se fijó en una casa de Avda Brasil, que entiendo era una dependencia de la Universidad, los ensayos serian de 9.45 am. a 12.45.
Aquí se inicia para mi “el choque de los mundos” lo detallare sin el mas mínimo espíritu critico y siendo yo parte activa de ambos, no seria el caso intentar siquiera hacerlo en términos comparativos críticos. Mencionare algunas diferencias solo como anécdota.
Podría resumirlo en que por una parte estaban los jazzistas y los músicos profesionales: desordenados, informales, divertidos y por el otro los músicos clásicos: serios, formales. Pero creo que bien vale la pena contar algunos detalles que retratan de cuerpo entero estas diferencias.
La primera: a las 9.45 am. Hora del ensayo, estaban los instrumentos armados, afinados y estábamos tocando, es decir había una música perfectamente coherente en curso… en su opuesto por decirlo de algún modo, de ocho músicos de jazz o “pop” habrían llegado a las 9.45, solamente, cuatro, dos atrasados, uno muy atrasado y uno no llegaba, a las 10.15 recién abriendo los estuches, a las 10.30 las primeras notas para empezar recién a tocar a as 10.45, en el ínter tanto se habrían escuchado, risas, tallas, conversaciones sobre los mas diversos temas, abrazos, café, cigarrillos, teléfono, jugos, salidas al patio a tomar sol….en fin, podía pasar cualquier cosa, siendo siempre la mas manifiesta: la alegría, el humor… eso era infaltable, siempre riéndonos todos de buena gana. Acá: “tócatela de nuevo” allá “repitamos la parte” acá: “desde arriba”, allá “volvamos al ceño” acá “la hoja” allá, “la partitura” acá: tenemos un tema nuevo” allá: “primera audición” acá “Démosle una vuelta mas, por que me tengo que pegar “los tilines” (me tengo que ir), allá: Tomemos el tema desde arriba una ultima vez y damos por finalizado el ensayo de hoy”….a ratos me parecía broma….estaba en medio de verdaderos “caballeros de la música” a todo esto me olvidaba:…. el lenguaje informal y soez estaba absolutamente ausente, generalmente al terminar el ensayo, ahí nos reíamos un poco, pero el solo hecho de tratarnos de Ud. y de “maestro” genera un ambiente de formalidad. Admito: me acomodó, me sentí muy bien, se avanzaba rápido, todo giraba en torno a la música, todavía no había amistad pero si un respeto a toda prueba. No puedo dejar de consignar, que fui recibido por todos con mucho cariño y respeto, todos sabían de mi y me dieron mucha confianza y lo mas importante me hicieron sentir con mucho entusiasmo, que estaban seguros que ahora si, el grupo se encausaría hacia donde ellos pretendían…”Maestro Ud. lleva la guaripola aquí…nosotros lo seguimos” viniendo de quien venían estas palabras, admito me sentí muy reconfortado y feliz. Yo había tenido que luchar desde los 13 años con algo muy curioso, yo sabia lo que hacia y que lo hacia bien, pero nadie me decía nada, todos lo daban por hecho, por sentado que la cosa era así y punto.Siempre pensé que me hubiese gustado que reconocieran mis logros pero, también, lo mas importante que me criticaran con un espíritu contructivo para haber logrado ser aun mejor, de partida haber abandonado mi “fantasma” de no saber leer música, pero bajo el concepto generalizado esos días, de que era mejor, que era mucho mejor “que fuera yo” y no un músico lector…. fui auto-perseguido toda mi carrera, por esto.
Trabajé en forma silenciosa pero muy efectiva con Nino García, que hacia gran parte de los arreglos del grupo, a el intenté traspasarle la parte “teórica” del jazz, aun cuando fuera en niveles bastante básicos, pero que de a poco fue dando estupendos resultados, cada sugerencia mía era ilustrada con trozos y fragmentos de grabaciones de destacados músicos de jazz, con la finalidad de poder suplir la “teoría musical” con “demostraciones empíricas” fue así, como Nino entendió que debía “ligar” las notas en sus arreglos para lograr el “swing” del jazz y no escribirlas de a una, apartándose así de ese sentido como barroco que ellos tenían muy incorporado.Que mejor ejemplo puede existir de lo que pretendía, que tocarle
cualquier trozo de los legendarios “Four Brothers” (Stan Gestz, Bob Cooper, Zoot Sims, Serge Chaloff) en sus años junto al Big Band de Woody Herman. Recuerdo que se lo cantaba nota por nota, el lo escribía y después me lo leía, ahí cuando el tomaba el sentido que yo llamo “barroco” yo lo detenía en seco, Nino poseía una rapidez impresionante en la comprensión de la música, en una sesión de esta temática ya tenia internalizado el concepto. Tocar al unísono, con swing, sin importar el tempo, como “sección” fue la orden del día y fue increíble, como se vieron los resultados, cuando se incorporo el ritmo de la batería encima de estos conceptos. La banda empezó a partir de ahí a sonar a completa satisfacción de todos, y muy importante con un renovado entusiasmo. Nada mas lejos de mi intención, que aparecer en este articulo, que además es escrito por mi, como si fuera yo el artífice de los logros del Sexteto, nada mas lejos de mi intención, pero si es justo también consignar y no olvidar que a mi me llevaron justamente para “eso” y era hacia “eso” que la banda se estaba cada vez incorporando mejor. Habría sido una mezcla incomprensible, si me hubiese limitado a incorporar solamente mi enfoque rítmico-jazzistico, sobre ellos que se encontraban mas cercanos a la música de cámara que al jazz.
Cuecas, tangos, tonadas, boleros, todos ritmos “latinoamericanos” (3/4, 6/8, 4/4 etc) son todos ritmos también muy explorados en el jazz, por esta misma razón empezaron afluir sin contratiempos. Por otra parte, muy positivo del grupo hacia mi, fue mi comprensión a cabalidad del sentido del “matiz”, esto solía no ser bien tratado en el jazz, especialmente de esos días (Hard-bop), descubrí con ellos, algo maravilloso y de gran utilidad en la música, también tuve que aprender el sentido de no tocar una sola nota, en largos pasajes, en que simplemente la batería y la percusión no participaba, aprovechaba, recuerdo, de oír con total atención, poe ejemplo, largos solos de bajo con arco, interpretados con singular maestría por Adolfo Flores, y me fui acostumbrando así, a oír a mis compañeros cada vez con mas atención y por que no decirlo con admiración. (Continuara)
DB.8/09
Oir: “Cueca del Cerro”. Guillermo Rifo. Solo de bajo A. Flores

jueves 6 de agosto de 2009

UNA ANECDOTA CON NINO GARCIA.


UNA ANECDOTA CON NINO GARCIA
(complemento a un proximo capitulo de “Mis Amigos Musicos”:Hindemith 76)

El, ponía la nota de constante humor y alegría en el Sexteto Hindemith, era nuestro inolvidable Nino, era en definitiva el “niño” (20 años) del grupo, después lo seguía yo que ya tenia en ese momento 35 años!!!….Nino tenia, algo que le es propio a los genios y el lo era. Se pasaba de una cosa a otra con una rapidez increíble, a veces se encontraba revisando una partitura y corrigiendo algo, dejaba la hoja y el lápiz sobre el piano y decía: ah!!! Anoche hice este trozo: y nos tocaba sin más, una pieza maravillosa, como podría ser “Tango de Cerro Alegre”. Se detenía de pronto y seguía en lo que estaba. El era el único que comía y tomaba jugo en los ensayos, siempre andaba pidiendo lápiz, y lo mas impresionante de todo, podía imitar a cualquier persona, artista, personajes públicos, amigos y a cada uno de nosotros, entonando o diciendo no mas de dos o tres palabras, por ejemplo en el momento menos pensado cantaba con la voz que correspondía:..“Llevame a volar”…nada mas que eso y era evidente que era Luis Dimas, después solamente entonaba y decía “Amor, Amor” y era Germain de la Fuente, el de los Ángeles Negros, como esos, varios mas, nos hacia reír mucho, para imitarme a mi le bastaba tocarse con los dedos los bordes de la boca, como ordenándose los bigotes y decir “Hola viejito” y listo:…era yo!!. A nuestro querido Alberto Harms lo interpretaba haciendo un gesto como que desarmaba la flauta para guardarla y decir “Vamos andando” y listo era el, de verdad poseía una cualidad única. También solía hacer lo que yo bautice como “los acordes imposibles”, esto era, la sonoridad producida con todos los dedos sobre determinados lugares del teclado, que el sabia generarían sonoridades verdaderamente grotescas. Yo admito, que solía pedirle constantemente que me hiciera uno.
Hablare de cada uno de mis buenos amigos y compañeros de Hindemith mas adelante, pero me temo olvidar algunos pasajes maravillosos de mi relación con Nino, por lo que preferiré hacerlo ahora.
No tardé mucho en darme cuenta, que Nino, era un talento, quería hacerlo todo y ya en su corta vida había hecho bastante, de una familia de destacados músicos, ya poseía una cultura amplia en lo que se refería a música clásica y una facilidad abismante para hacer complejos arreglos orquestales. De swing, de jazz no tenia idea y quería saber, me preguntaba cosas cada vez que podía, por sobre todo quería cantar, música de jazz o popular, lo que nunca pretendió siquiera, fue intentar en convertirse en pianista de jazz, eso no, puede uno revisar toda su obra y discográfica y no se reconocerá nada de jazz ahí. Sin embargo años más tarde cuando inicio su carrera como cantante, allí si se encontraba en su voz y en los arreglos mucho del jazz que compartimos juntos.
Lo invité reiteradamente a mi casa de “El Canelo” nos íbamos después de los ensayos y regresábamos al día siguiente nuevamente al ensayo, estos nos daba una tarde y buena parte de la noche para recorrer mi bien nutrida discoteca. Yo ya había hecho muchas veces con otros amigos lo que denominaba “Audiciones dirigidas” esto no era mas, que seleccionar a mi juicio, lo mas cercano posible a lo que mi invitado quería o necesitaba oír. A el le seleccioné una introducción al jazz donde estuvieran presentes los arreglos, la movilidad de los instrumentos en grandes orquestas, ahí conoció a Stan Kenton, Gil Evans, Ellington, Oliver Nelson y lo mas importante para el: Quicy Jones, entre los vocalistas seleccioné a : Mose Allison, Bob Dorough, Eddie Jefferson, Lou Rowles, Ernie Andrews, y Gino Vanelly, siendo este ultimo el que tocó su fibra y con el pasar del tiempo, se orientó a hacer una especie de versión en castellano de este cantante-jazzista.
Por la noche, me acompañaba a cocinar y seguíamos hablando. Le comenté ahí algo sin ninguna pretensión, era más bien una anécdota personal y algo romántica, si se puede decir.
Le comenté, que a titulo de nada, un pariente lejano, me hizo llegar hacia un par de años un charango, legitimo boliviano, firmado por uno de los buenos y mas prestigiosos artesanos de este particular instrumento, yo lo recibí agradecido, pero en realidad no sentía que me correspondía para nada. Un año mas tarde se lo comenté al guitarrista del grupo Fusión, Lautaro Rosas, el me dijo que lo llevara a uno de los ensayos y lo afino y toco y en realidad sonaba de maravilla. Me comentó, que yo debería aprender, pues ese instrumento tenia algo de percutivo, por lo cual a mi me vendría muy bien. Me enseñó entonces unas cuatro posturas, que yo empecé a tocar, combinar, invertir, etc. con el fin a tratar de sacar el máximo provecho de este maravilloso instrumento y de lo poquito que aprendí. Logre “rasguear” con bastante swing, producto de “mi muñeca de baterista”, pero el asunto no prospero mas allá.
Un par de años mas tarde en medio de un nutrido intercambio de correspondencia, con Cecilia, mi mujer hasta el día de hoy, mi novia en ese entonces, recibí una especial nota de ella, un poema, muy breve, preciso y hermoso. Me dispuse a responderla haciendo gala de mi facilidad para redactar e inventar figuras románticas y poéticas(¡!)….por primera vez, por el lado que le buscaba, no encontraba las palabras adecuadas para poder responder a aquella nota. Ahí quedó pendiente, pero no por mucho tiempo. Un día tome el charango y se me ocurrió poner esas, sus palabras a algunas de las estructuras que yo ya había desarrollado. La primera estrofa de esa linda nota decía:
…”Sauras que mi canto, es por tu risa”…me calzó justo con la melodía que yo tenia, y así seguí hasta dar cuerpo a un tema completo que llame “Sauras” (que viene de la expresión campesina por “sabrás”. “Tu canto” para ella es mi música, y curiosamente hasta el día de hoy se refiere a un tema o a una pieza musical, como un canto o un cantito.
Le conté esto a Nino con lujo y detalles, y el me dijo: …Anda a buscar el charango y cántamela YA!!...... lo hice en la cocina de mi casa, se la entone lo mejor que pude, para variar me pidió lápiz y un papel de carta y me dijo que se la cantara de nuevo, lo hice y el escribía y escribía, de pronto dijo listo!, y me mostró una partitura hecha en un papel sin líneas. Nunca imaginé cual seria el final de esta anécdota, hasta un par de semanas después, Nino me dijo: tráete el charango mañana. Lo hice y con la misma parcimonia de siempre, la misma seriedad, el mismo respeto…el grupo recibió de Nino las partituras, la miraron un poco, Nino me dio la cuenta.. esperaron una introducción de charango tocada por mi, dirigida por Nino, e inmediatamente el grupo,suena encima del charango generando un sonido,que para mi, hasta el día de hoy me resulta casi imposible de describir, la canción fue siempre, melancólica, sencilla, sin pretensiones, intima, ahora sonaba con ese mismo espíritu, pero tocada por un grupo de músicos de primera línea con un arreglo verdaderamente hermoso, cuando concluyó esta pieza, resultó muy emotivo como reaccionaron ellos, se pararon me dieron la mano, abrazos y cariñosamente me felicitaron por mi “hermosa composición” que fue como se refirieron a mi modesto tema. A partir de ahí, Sauras se incorporó al repertorio del grupo y sonó orgullosa y dignamente, en “primera audición” en al Auditorio de la CEPAL, mas tarde en el Teatro Municipal de Santiago, en casi todas la Universidades e increíblemente en una atestada Iglesia (atrás de Inacap en Santiago) donde, en un recital, compartimos escenario con Ravi Shankar…mi opinión era que estando allí Ravi Shankar nadie debería osar retirar de su estuche siquiera, un instrumento de cuerdas en cinco kilómetros a la redonda, no por vergüenza, por respeto decía yo. En bambalinas se encontraba el Maestro Lucho Advis, gran amigo del grupo, conversando con nosotros antes de tocar, cuando supo de mi postura me dijo:….”Pero tu estas loco, hombre!…tu canción es una de las mas bellas que he oído, es una joya de canción….por favor!!… además: dedicada a esta chiquilla tan linda!!...y abrazo cariñosamente a Cecilia, que había sido una de sus buenas alumnas de Arte en Universidad de Chile.
Sauras sonó esa noche, como nunca de bien.
Como, en este momento, suena y resuena en mi mente, el recuerdo de:..
Nino García,….capaz de hacer brillar algo tan simple, para convertirlo en una maravilla.
Y que a nuestro pesar, no por muchos años mas, logro sostener su propio brillo, ese que tanto ilumino a muchos. Y se apago para siempre una noche de invierno en su desesperación. Solo…e incomprendido
Como un sutil susurro que sea te digo:
“Sauras, que mi canto es por tu risa” …Nino García
DB/8/09.

*”Sauras” (Orlando Avendaño. Arr/Nino Garcia) Charango:O.Avendaño.
Lado 1 corte 1. L.P “In Musica” Sexteto Hindemith 76.
SLDC-42018-A YCHIX 36414. Emi-Odeon S.A 1976.Chile

jueves 30 de julio de 2009

"LA NOCHE QUE DEJE DE TOCAR LA BATERIA"


LA NOCHE QUE DEJE DE TOCAR LA BATERIA
Dedico este cuento a mi amigo, el baterista Alejandro Espinoza, que
hace muchos años, me animo, a que algun dia, deberia
escribir sobre este tema.

Todos pisando huevos.
Por que si, o por que no. Años 1974-75-76…….
No voy a entrar en detalles, de como se siente un baterista de jazz en una Dictadura Militar, sobre todo en los primeros años…. sin embargo si lo haré en lo que a mi respecta, a la escena de esos días y muy especialmente a la banda con que tocaba profesionalmente en ese entonces.
Yo no me podía quejar a diferencia de otros músicos, yo tenia trabajo y de sobra, incluso habían ciertas cosas que debía rechazar, por razones de tiempo.
Mi día empezaba a eso de las diez de la mañana en los Estudios de Grabación de la IRT, Sello Alba, esos días, era yo el baterista de la Orquesta estable del sello, que era dirigida, por Horacio Saavedra, Carlos Grunewald, Vicente Bianchi hijo, Juan Azua, Ronnie Knoler, Daniel Lencina o Carlos González…. entre varios otros, que llevaban sus arreglos y aprovechaban la orquesta, sin tener que incurrir en mayores gastos. Generalmente se trataba de grabaciones de jóvenes cantantes y también de algunos artistas extranjeros de paso por Chile.
Inolvidable resulta para mi una sensación de inmensa alegría de sentir a eso de las 9.45 am, con un cierto olorcillo a café en el ambiente, oír y ser parte del calentamiento de los instrumentos, me parecía una música bella, del tipo Sun Ra , cada uno para su lado, haciendo escalas, probando equipos, en fin toda una situación que mas de alguna vez me hizo sentirme feliz de ser parte de todo aquello.
En el rodaje del día se daban situaciones bastante peculiares, como por ejemplo cuando grabé con Zalo Reyes, me da la impresión que su primer single “Marido Modelo” creo que se llamaba, el a ratos, se acercaba a la batería y cariñosamente me daba un abrazo. Le gustaba como estaba saliendo todo, inolvidable resulta un tufillo criollo a” pebre-cuchareado” que emanaba de este joven valor, entusiasta y simpático.
El listado de los artistas con quienes toqué es largísimo, solo algunos botones de muestra: La Coccinelle, el primer travestí que triunfó en Chile, en momentos que felizmente la palabra no se conocía muy bien, de lo contrario habría dado incluso unos agudos aun más agudos. Herve Villard, El Temucano, Paty Chavez, Gloria Simonetti, José Alfredo Fuentes, Los Quincheros, Patricio Renan, Osvaldo Díaz y muchos cantantes chilenos y argentinos…. y muchos, muchos mas.
Ciertos días en que los horarios coincidían a eso de las 3 de la tarde estaba en el Estudio de Televisión Nacional junto al Cuarteto de Daniel Lencina, donde a partir de ahí, ya no parábamos hasta bien entrada la noche (aun cuando no tanto, pues había un toque de queda que debe haber sido hasta las media noche). Inmediatamente de grabar para la Televisión donde teníamos dos programas semanales (Tiempo de Swing y El Teléfono) nos íbamos a estudios mas pequeños a grabar “Jingles” publicitarios, cuya cantidad es imposible de recordar, pues fueron una cantidad considerable, siendo “Leche Calo” el que paso a la historia, pues el remate que decía: ..:”Mami…quiero Calo” fue popularmente cambiado con un remate gracioso y vulgar, que era como un grito de guerra obligado, en todas las fiestas y festejos a lo largo de todo el país. De mas esta que lo diga, pero cuando tocábamos nosotros en situaciones llamadas “cancheos” es decir fiestas privadas, Clubes, o Bailes, este era un cierre obligado, y se le solicitaba a la Banda, como si se tratara de un tema mas…..”Mami…ya me cag..”..Cantaban!
Inmediatamente del estudio de grabación a eso de las ocho de la noche ya estábamos tocando en “El” lugar de moda y talvez el único de concurrencia masiva de esos días, era el famoso, tradicional y elegante “Driving Lo Curro” en los faldeos del cerro del mismo nombre.
Esos días, un lugar bastante retirado y que se caracterizaba por ser el único en Chile con las famosas “Cenas a la Americana”, no había un solo día de la semana donde el lugar no estuviera completamente repleto, el ambiente fiestero empezaba incluso antes de las siete, pues no podía quedar nadie allí después de las 11.30 de la noche por razones obvias. Así las cosas cuando empezábamos a tocar la casa estaba absolutamente repleta y todos sus ocupantes convertidos en verdaderos cohetes.
Comían, bebían y bebían, bailaban , se reían, gritaban, cantaban….. todo apurado, había que hacerlo todo en no mas de tres horas. También no debo olvidar, algunos discursos sentidos, brindis, intercambio de banderines, diplomas, entrega de regalos de cobre y lapislázuli, abrazos y más de alguna lagrima.
En circunstancias así, la banda, pasa a ser real parte de la casa, además de saber todos que nos encontrábamos de alguna forma hermanados por la patética situación de tener que estar, todos, en sus respectivas casas, no mas allá de las doce de la noche, hacia, repito, que la banda, se involucrara cada noche en múltiples situaciones, que en otras circunstancias no serian admisibles. La cantidad de personas que se nos acercaban amistosamente a pedir las cosas mas insólitas, bien vale la pena creo yo, que sean enumeradas, lo mas recurrente y lo que a ratos estaba a punto de sacarme de quicio era el hecho de que hubiese tal cantidad de personas de cumpleaños!!!! Que manera de haber cumpleañeros!!! Y cada uno de ellos sentían que en realidad se trataba de algo absolutamente excepcional, que nosotros deberíamos jugarnos por entero…Como se llama el cumpleañero? preguntábamos,.. Juan,!!!... era la respuesta y ahí nos largábamos y así sucesivamente. Para que decir, el “vendedor del mes”, ameritaba redoble, la entrega de los pasajes a Buenos Aires también y yo ahí, acumulando molestia por decirlo así: suavecito.
Para no aparecer patéticos, también había largos momentos donde podíamos tocar, los típicos “standards” con mucho afiatamiento, y con hermoso solos de trompeta con sordina o flugel-horn y también solos de piano.
Para nosotros la hora critica, era de 10.30 pm hasta hasta la hora de cierre, aun cuando hubo situaciones en que enfiestados e influyentes personajes pretendieron que siguiéramos tocando, seguramente hasta cuando ellos lo estimaran. Así estaban las cosas en ese Santiago de noche, aquel que una vez en la calle , uno tomaba conciencia en lo que estábamos inmersos….las calles completamente vacías, todos los negocios cerrados, los letreros apagados y uno que otro vehículo militar o de carabineros, patrullando o controlando los pocos vehículos que circulaban a “esas horas”, por decirlo con dramatismo, pues estamos hablando de las 11.50 de la noche. Yo había tenido varios episodios ya, no del todo agradables, muy por el contrario, en esa época vivía en Santiago, pero mi casa estaba, en el hermoso pueblito de El Canelo, en el Cajón del Maipo ahí fui apremiado en dos oportunidades, una por tener el pelo largo y andar con sandalias y la otra por tenerlo corto y andar con terno. Conseguí una identificación especial que consignaba mi calidad de persona “normal” como se llamaba entonces a un ciudadano y dos documentos más, tanto del sello Alba y de la Televisión Nacional de Chile, esto me permitía justificar mi presencia en la calle, manejando, faltando tres minutos para las doce. Ahhh! Es músico ahhh? Ya siga!...
Yo había acumulado gran frustración y tristeza con todo cuanto ocurría, nuestro Grupo Fusión con el cual logramos niveles verdaderamente notables, se pulverizo, la misma noche del once de septiembre, Enrique Luna nuestro líder, era hijo de un diplomático de la Cepal y hermano del representante en Chile de Prensa Latina (medio cubano!!!)…los Lunas no tardaron mucho en dejar Chile y así cada uno partió por su lado. Todo en general se trataba de una especie de “sálvese quien pueda” y poco importaba lo que ocurriera con el otro. Yo había previsto una posible hecatombe, antes del “Once” y había planificado(y tomado todos los resguardos) para tomarme uno o dos años sabáticos, mientras las cosas volvían a su curso, jamás habría pensado, esto, tomaría poco mas de diecisiete años!!! cambios tremendos en la situación financiera del país, me obligo a posponer mi idea y tuve que trabajar en muchas situaciones a regañadientes. Entre estas, destacaba “Lo Curro”, aun cuando parecería un cuento de niños si se compara con lo que nos ocurrió mientras nos encontrábamos de gira en Alemania, junto a Valentín Trujillo, el Ballet Folclórico Nacional Bafona, Los Quincheros, una Embajada Cultural…. de allí fuimos expulsados a insultos y patadas y debimos salir a mitad de la moche en la típica bruma de las películas, custodiados por la policía de Frankfurt armada hasta los dientes. Como si esto no fuera suficiente, al poco tiempo de estos sucesos y una vez realizadas las gestiones diplomáticas, insistimos y volvimos nuevamente….de película, pero de terror.
Aprovechamos si, de estar en gira por Francia, Inglaterra y especialmente en España, también nos presentamos en dos oportunidades distintas en Estados Unidos : en New York, Washington y Miami.
De vuelta retome mi lugar en las actividades que he descrito y me encontré nuevamente tocando en las noche de Lo Curro…a regañadientes, pero me ocurría que estaba viviendo una situación única, y no me quedaba mas que asumir yo había elegido con absoluta conciencia que solo quería ser músico y músico profesional, no solamente músico de jazz, o sea debería “hacer” música,, ese era mi trabajo y mi deber, pues no generaba otra entrada de dinero que no fuera esta. La idea de ejercer mi profesión de experto comunicacional y de marketing, que había estudiado en USA, no se me pasaba tan solo por la cabeza, de ejercer en esos días, aun mas casi nadie sabia de ello.
Una noche de invierno, llegue a tocar con cierta dificultad el auto que tenia llego un poco a los tirones…como un presagio de que se trataría de una noche diferente, y si que lo fue.
Como todas las noches esta, era aun mas especial, aparentemente se trataba de una gran empresa que hizo las llamadas “Fiestas Privadas”, a veces con motivo del Aniversario, otras por motivos de traslados, bienvenidas o despedidas de importantes ejecutivos. Esta vez era evidente la importancia del evento, pues entre los alegres asistentes se veían algunos rostros de nuestro alicaído y bajo perfil mundo social, así todo se veían los típicos rostros que protagonizaban las notas en los noticiarios sobre cualquier cosa que no fuera política, industriales mas que nada, el hombre del año, un mundillo de segunda... por decirlo de algún modo, pues los verdaderos protagonistas de la marcha del país, se movían en esferas completamente privadas y obviamente dentro del mundo militar.
A poco andar, tengo la primera gota que terminaría por rebasar el vaso aquella noche, estando yo tocando, siento que alguien me presiona los tobillos en forma delicada, pero lo sufientemente entusiasta como para desordenarme los calcetines, giro con cierto espanto y encuentro un rostro regordete, sonriente,algo o bastante mas viejo, pero perfectamente reconocible, era mi compañero de curso, de colegio…el gordo Stagnaro, en esos días heredero de un verdadero imperio del rubro ferretero y de materiales de contracción. Estaba contento de verme me dijo. “Chico maldito…tu todavía dándole eh?? Y me hizo un burdo gesto como imitando mi forma de tocar. Para mi era incomodo entablar conversaciones estando tocando, no obstante le hice un par de guiños amistosos, el espero un par de minutos y cuando terminamos ese tema, aprovechando los breves aplausos, se me acerco más y me sale con la siguiente solicitud:
-Viejito querido, una gauchadita….tu soy de la casa……sabis estoy con toda la gente de la Cámara
(que Cámara me pregunte?) y el filete nos ha salido súper duro…tu creis que podis hacer algo???
No supe que decirle mire desconcertado total, se me paso por la mente mandarlo a buena parte, y ahí se inicia nuevamente la música, le hice señas con los hombros, queriéndole decir: No se que decir, no me importa, no me interesa, andate a buena parte idiota….podía tener en realidad varias interpretaciones…..El tipo comprendió y lo vi. alejarse en dirección al mesón a la caja o donde quiera que sea el lugar donde deben tratarse estos asuntos.
Yo admito que quede, levemente molesto, ese día por alguna razón sentía que me subía un tipo diferente de temperatura.
Al poco rato y como era ya costumbre, tocamos el cumpleaños feliz, para el Gerente de Adquisiciones, creo que se llamaba Carlos. Al rato se acerca alguien a nuestro director Daniel Lencina y le explica que alguien viene o se va a México si podemos tocar “Allá en el Rancho Grande”.
Daniel es una persona muy especial, siempre lo admire por su actitud positiva, años tocando juntos, desde prácticamente cuando el llego a Chile (1970) desde su querido Uruguay, aun mas le había conocido allá, cuando toque en el Festival Internacional de Jazz de Punta del Este. Nunca recuerdo haberlo visto mal humorado, jamás, en el grupo Fusión, en Tiempo de Swing,en la Orquesta del sello IRT, en TVN… en fin en mil tocatas y grabaciones, siempre, el, con su actitud amistosa y lo mas importante sin hacerse ni hacer problemas por nada ni a nadie.
La solicitud de esa persona que tocáramos algo enclavado en el corazón de México, le pareció normal, y contó con el mismo animo que se cuenta para tocar un tema de jazz como por ejemplo
Mile’s Smiles…..partimos…. era más que evidente que cuando llegara esa parte que reza:
-“Te voy a hacer los calzones”……la banda debe gritar: COMO???...la gente responde entusiasta: “Como los usa el ranchero”!!!…..la primera vez lo admito caí redondito, y también grite con cierto entusiasmo: COMO??? Mientras miraba como el gordo Stagnarao se vanagloriaba entre su gente de haber logrado que le cambiaran las carnes. Seguí tocando. Esa pieza amerita mucho redoble de caja, se trata de una “Ranchera” es un 6/8 que debe salir “parejito”. A todo esto la gente bailaba como locos, casi no quedo nadie en las mesas, todos bailaban y cantaban, algunos mas osados juntaban su manos en la espalda haciendo algunos pasitos, como esos que mas de alguna vez uno ha visto en alguna burda interpretación por los extras de la Metro Goldwing Meyer.
El griterío, los aplausos fueron apoteósicos. Se intento levantar en andas al Gerente General que en definitiva era trasladado a la Casa Central de su empresa, allá, en el mismísimo Distrito Federal, corazón de la Capital mexicana. Un chupamedias, cegado por su instinto, movido por el entusiasmo, se acerca donde Daniel y le solicita , en forma urgente, para que no se fuera a enfriar la cosa: “LA RASPA”. Una vez más Daniel con su inconmovible sentido de “buena onda” y buen humor, mira la banda y dice:
-Vamos muchachos : “La Raspa” alza la mano para dar la cuenta y dice!!( expresión esta, que los músicos entendemos de inmediato y que no es, mas, que la indicación de un director para señalar el “tempo” o sea la velocidad de la interpretación y finalmente la palabra “dice” que indica implícitamente que a partir de ese instante, no hay absolutamente nada mas que decir o hacer que no sea tocar lo que que te están indicando. Son reglas y leyes sagradas de todo músico profesional).
Yo debo admitir muchas cosas aquí, y lo haré, pero antes debo concluir con los hechos tal cual como ocurrieron.
Aquí, la algarabía logra su punto culmine, espontáneamente se organizan filas de personas, mas o menos organizadas en lo posible una fila de hombres que enfrenta a una de mujeres, las manitos atrás y todo el mundo empieza a cantar, no falta el figuron y su compañera, que se ubica sin razón alguna como al medio entre estas dos filas, como, imagino yo, para dar la pauta.
-Bailar, bailar, bailar…..la raspa popular….bailar, bailar, bailar…la raspa popular, esa es la letra, como se puede apreciar llena de emoción llena de contenido.
Conjuntamente a esto las personas tratan de estirar las piernas una cada vez hacia adelante en forma lo mas graciosa posible, produciéndose aquí un desorden generalizado, al estirar algunos la derecha mientras otros tiran la izquierda, los mas gordos prefieren hacerlo en grupos, abrazándose por las cinturas (¿).
Este espectáculo, visto desde una tarima, desde una ubicación privilegiada, con una pista iluminada al centro, con varios matices de colores que van girando, terminaron por situarme con un observador perplejo, disconforme y desagradado, veía como a lo lejos algunas señoras pintadas en extremo, acaloradas, en medio del humo con sus rostros con tintes morados, enormes ojeras purpúreas, con pequeños rayos rojos que le cruzaban de tanto en tanto sus sonrientes rostros, a su lado un gordo acalorado, fuera de si, entusiasmado, delirante ya, poniendo caras graciosas, intentando que todos se sacaran, como el, las corbatas. De pronto se oye : VUELTA!!!!! Y ahí se separan la filas, se arman las parejas y es sin lugar a dudas el punto culminante de esta curiosa situación.
De pronto y sin que mediara absolutamente nada en particular, dejo de tocar. Para mí: se acaba, se detiene todo. Lo mas notorio: el ritmo, me quedo unos segundos completamente en blanco, o en negro, no lo se. Dejo mis palillos encima de la batería. Me paro y me voy.
Camino al estacionamiento…. sentía como se alejaban las voces alegres como si yo fuera por un túnel. Me costo hacer partir el maldito auto, finalmente a tirones me fui alejando de allí, sin entender bien que me ocurría. No más!! no más!!!….me dije, sin ira, sin mayor enojo, no era ese el caso, era algo distinto…. sentí como una paz extraña, incluso llegué a pensar que me había muerto.
No se como llegué a verme sentado en mi cama, sacándome cada zapato como si se trataran de zapatos de buzo. “No toco mas”…. me decía, mientras me ponía el pijama al revés.
Me dormí como un bebe. No soñé con cosa alguna.
Al día siguiente, fui por mis tambores, felizmente, había uno por aquí, otro por allá, pero finalmente estaba todo. Lo guardé en sus cajas todo bien embalado y lo deposité en una bodega del edificio. Por un tiempo. No lo suficientemente largo que yo imagine que seria. Me quedaba aun una importante deuda con la musica por saldar. Felizmente.
Han pasado treinta y cinco años.
Creo que con razón hay un cierto distanciamiento con Daniel.
Al resto de mis compañeros no los volví a ver más.
Nunca es tarde para pedir perdón por ciertas cosas que como profesional, uno simplemente no puede ni debe hacer. Y yo lo hice. Así es que humildemente, me excuso.
Tampoco nunca hubo el encuentro con ellos como para explicar lo que me paso, solamente me volví a encontrar con Daniel años mas tarde.
Bueno pues, Daniel, Ronny, Toscano, nuevamente lo siento…….hay personas que reaccionan mal a canciones como “La Raspa” y sin lugar a dudas yo soy una de ellas.
DB/8/09

jueves 23 de julio de 2009

MIS AMIGOS MUSICOS....GONZALO PALMA...CAP.10



GONZALO PALMA

Tuve oportunidad de conocer y tocar con Gonzalo, una noche de invierno del 2005, en “La Piedra Feliz” de Valparaíso.
No lo conocía, ni lo había oído tocar nunca, ese día por lo tarde asistí a una entrevista en el programa radial de mi buen amigo “Pingüino” González, porteño de corazón que ha mantenido un programa de jazz desde hace muchos años ya, y que difunde el jazz en todas sus expresiones, muy especialmente el jazz chileno. Fue el quien me dijo concluido el programa, no te puedes volver a tu pueblo (Casablanca) sin oír a este “joven valor porteño”…Gonzalo Palma, que tocaba esa noche con su trío. Me quedé y en buena hora. Gonzalo me impresionó muy favorablemente, tenia conocimiento, técnica y despliegue en todo cuando presentó esa noche, mi única critica y se lo dije, después que tocamos, que al no haber en ese lugar un piano (cosa bastante increíble, para una casa que pasa llena de música y de publico) Gonzalo tocó, en un teclado eléctrico, que en mi modesta opinión si no se trata de un Fender Rhodes….seamos francos!! Se oyen todos igualmente tan demasiado “eléctricos”….. el Fender, no pretende sonar como un piano acústico, es simplemente otro sonido, pero por alguna razón se acomodó tan bien al lenguaje del jazz. Bueno, ese fue un detalle, lo relevante fue conocer a Gonzalo. También había esa noche allí, un bajista cuyo nombre ignoro,pero que tocaba con mucho “corazón”. Para mi fue un agrado haber tocado con Gonzalo y de ahí traté de seguirlo las veces que me fue posible, y volví a tocar con el en el Thelonius con o después del grupo Nexos, aun cuando no estoy cien por cien seguro.
Gonzalo Palma es Licenciado en Artes Musicales y pedagogo. Estudió piano clásico desde los doce años e hizo estudios de piano en Cuba. Su relación con la música popular, y especialmente el jazz, se trenzó definitivamente con su vida a los 18 años. Durante los últimos veinte años ha participado constantemente en diversas agrupaciones musicales tanto en torno al jazz y al latín jazz, como a otras tendencias musicales de amplia variedad, entre las cuales destacan la salsa, timba cubana, rock, rock progresivo, folclor, orquestas populares, y demás. Ha trabajado como músico de sesión en diversas producciones musicales de variados estilos. Ha tocado y/o grabado con el contrabajista norteamericano Pat O’leary, el trompetista norteamericano Randy Brecker, el guitarrista Frank Gambale, la cantante norteamericana Jay Klum, el saxofonista estadounidense Greg Osby, el baterista uruguayo Osvaldo Fatorusso, el violinista austríaco Rudy Berger, el bajista Jeff Berlin, el pianista Danilo Pérez, el percusionista cubano Amadito Valdés. Fue pianista de la orquesta sinfónica del bandoneonista uruguayo Enrique Tellería, la cantante Andrea Tessa, el trompetista Daniel Lencina, el trombonista Héctor Briceño, el bajista Christian Gálvez, el trompetista Cristián Cuturrufo, la Orquesta IRAZÚ latin-jazz, Mark Auffarth, Orquesta del Casino de Viña del Mar, Orquesta del Festival OTI, la baterista norteamericana Sylvia Cuenca, la Big Band de Alejandro Espinosa, Orquesta Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, entre muchos otros.

Cuando se presentó, la idea de revivir por una noche y nada menos que “47 años después “ el espíritu de Omar Nahuel y del Nahuel Jazz Quartet, fue el nombre obligado que propusimos casi al unísono. Gonzalo, estudió los temas, de Omar por sus discos (no se, si el conocería o tendría alguna idea de este grupo, lo dudo, por su edad y formación en el extranjero).
Finalmente cuando llegó esa memorable noche, Gonzalo nos sorprendió a todos, desplazándose con su propio leguaje, por sobre las melodías, originalmente utilizadas por Omar y en mi opinión logrando congraciar un cierto “estilo” que podría llegar a evocar a Omar, esto principalmente dado por el hecho de no utilizar un extremado despliegue técnico o un modernismo desenfrenado, utilizo un justo medio, donde no pretendió ni remotamente tocar como Omar, pero tampoco, sacar de “estilo” una música que por derecho propio ya tenia y tiene un lugar, tal como fue, en el historial del jazz chileno.
Si he de ser franco, Gonzalo puso la frescura a un sonido y a una agrupación que como era natural, solo hizo lo “mejor posible”….lo mejor que se puede hacer 47 años más tarde de haber hecho el “original”
Finalmente solo dos palabras, para mencionar los aspectos personales, que tanto aprecio y que son inseparables para mi del músico. Gonzalo es antes que nada una persona absolutamente profesional, cumple a cabalidad con sus compromisos y se trata de un joven afable, de amable y amistoso de trato, buen humor y que ama su profesión, un detalle y prueba de ello, es que una vez concluido nuestro compromiso, que es cuando generalmente cada uno corta para su lado y en alguna medida “ya no quiere mas música por un rato” Gonzalo nos deleito, con un par de temas en piano solo, que oímos, especialmente Palito Barrios y yo, junto a otros cercanos… afirmados en el piano, disfrutando hasta la ultima nota, ejecutada con la maestría que solo despliegan los que saben perfectamente lo que hacen.
DB/7/09

sábado 11 de julio de 2009

LOS SAXOS DE MI VIDA



















LOS SAXOS DE MI VIDA


Durante todos los años que viví en Estados Unidos, sobre todo en los dos o tres primeros, creo que veía jazz por lo menos tres veces por semana sino, cuatro y hasta cinco….Especialmente facil me resultaba ir al “SHELLY`S MANNE HOLE” uno de los hitos de los 60,s…mi lugar favorito, que quedaba a solo unas seis cuadras de mi casa, a poco andar ya ni pagaba cover, pues llegaba como una hora antes y conocia a algunas personas de alli. Otros lugares que recuerdo son: Marty’s on the Hill, Ruby Red Room, Purple Onion, Donte’s,
Kabuki, Havana, Pilgrimage, Hollywood Bowl, The LightHouse (en Hermosa Beach) y tantos y tantos otros que en realidad me es difícil recordar ahora. Tambien cabe recordar que los 60-70 fueron algo asi como los años dorados del jazz, por lo menos en Los Angeles habia tanto donde elegir que era prácticamente imposible verlo todo, aun ni siquiera en mi caso, que disponia de tiempo y de otras facilidades que no es el caso detallar aquí.
Esta nota es sobre “Los Saxos de mi vida”, y como conté antes, creo soy un saxofonista frustrado, por que siempre me interesé mucho mas por ver y oír a saxofonistas que sentirme mas atraído de la cuenta por los bateristas, que seria lo lógico. Esta cuenta va más o menos del año 1963 hasta el 2007 que fue cuando vi a Chris Potter aquí en Chile, también debo mencionar que además de todos mis años viviendo allá, después he vuelto múltiples veces a San Francisco, Los Angeles, , Miami , Washington, Boston y Nueva York, también en Chile, no perdí oportunidad cada vez que vino algún buen saxo por estos lados. También debo mencionar que vi. un numero considerable de Big Bands, desde donde he sacado algunos solistas que aparecen en el listado que he confeccionado, por supuesto, no puse a las secciones completas, por que creo no era el caso,.. tuve el privilegio de ver a: Count Basie, Duke Ellington, Don Ellis, Oliver Nelson, Onzy Mattews, Harry James, Stan Kenton, Buddy Rich, Gerald Wilson,Mike Barone, Louie Bellson, Earl Hines, Woody Herman, Gil Fuller, Thad Jones-Mel Lewis, y Village Vanguard Big Band, como se llama estos dias….aqui va la lista sin ningun orden solo en la medida que me he acordado:

-Harold Land - Bill Hood -Wayne Shorter
-Joe Maini -Hadly Kaliman -Tom Scott -Art Pepper
-Lou Donalson -Antony Ortega -Vi Reed
-Stanley Turrantine -Bennie Moupin -Wilton Felders
-Gene Ammons -Greg Osby -Ralph Lalama
-James Spaulding -Gary Thomas -Stan Getz
-Junior Cook -James Carter -Bill Perkins-Paul Gonzalves
-Jimmy Heat - Bob Berg -Paul Horn -James Moody
-Hank Mobley - Dave Liebmann -Eric Dolphy -Lew Tabakin
-Frank Foster -Joe Lovano -Bob Cooper -johnny Hodges
-Ernie Watts - Rick Magritza -Lou Ciotti -Paquito D,Rivera
-Lou Donalson - Eric Mariental -Dexter Gordon
-Gary Thomas -Frank Strozier -Curtis Amy -Bill Holman
-Dick Oatts -Jey Magliori -Teddy Edwards -Ramon Morris
-Gerome Ridcharson -Dave Pell -Gato Barbieri
-Ted Nash -Paul Winter -Anthony Braxton
-Arthur Blythe -Phil Woods - Sal Nistico - Med Flory
-Benny Golson -Pharoah Sanders -Yousef Latiff -Zoot Sims
-Cannonball Adderly -John Coltrane -Archie Shep
-Bud Shank -Buddy Colette -Oliver Nelson -Jimmy Woods
-Jack Nimitz -Eddie Harris -Gabe Baltazar - Sam Falsone
-Sadao Watanabe -Joe Farrel -John Klemmer -Greg Osby
-Sam Falzone -Hunk Croford -Luky Thomson-Gary Thomas
-Ornette Coleman -Joe Henderson -Art Pepper -Michael Brecker
-John Handy -Frank Foster -Jerry Mulligan-Charles Lloyd
-Phil Woods -Jacky Mac Lean -Hunk Mobley -Roland Kirk
-Chris Potter -Steve Grossman- Cliford Scott-Sonny Rollins

...entre los mas conocidos

DB.12/09/09


sábado 4 de julio de 2009

LOS BRIC-A-BRAC


LOS BRIC-A-BRAC


En esos días me encontraba trabajando part-time, como mensajero, mientras estaba a punto de terminar mis estudios en Los Angeles City Collage, también tocaba profesionalmente con David Craig Quintet,
y otros grupos de jazz y bossa-nova de la localidad de Hollywood, California, donde residía desde hacia ya varios años.

Fue justamente al bajarme del auto muy apurado para ir a dejar un sobre con documentos en un edificio de oficinas, cuando escucho unos gritos provenientes de la vereda opuesta, al costado del Beverly Hilton Hotel, mire sorprendido: Chicooo!!!!! Chicooo!!!, me gritaban, era y es raro encontrarse con gente conocida en una calle de Estados Unidos, sobre todo en ciudades enormes como la que yo vivía. Me detengo y se vienen hacia mi el Chino Urquidi y Willy Bascuñan, a quien yo no conocía, me comentaron entre abrazos que venían a cantar al Hollywood Palladium, que pensaban ubicarme de todas maneras, en realidad fue un encuentro emocionante, el Chino había sido compañero mío de mil aventuras en el Club de Jazz, hasta que empecé a tocar con Omar Nahuel.
Inolvidable el Chino, poseedor de una personalidad avasalladora, era muy buen músico, no tanto interprete pues no poseía gran técnica, pero su oído magistral, le permitió siempre hacer arreglos y descubrir sonoridades únicas. Como persona fue, era y siguió siendo una tromba, un huracán. El fue el autor de una frase, que se mantuvo por años entre los jazzistas, y que se aplica a cuando uno ya no quiere ensayar mas o simplemente quiere irse, el, en una situación de estas exclamó ante la perplejidad de todos: “Debo irme…..Dedines no querer tocar” y mostró sus manos como si estuvieran paralizadas….nos reímos por días y frente a cualquier situación donde uno estuviera cansado o aburrido, usábamos esa expresión…..Con el tiempo nos dejamos de ver y yo solo vine a saber de el cuando recibí de mis familiares sus discos de los “Cuatro Cuartos”, que vinieron a llenar un espacio vació de mi “corazón de chileno”, pues a diferencia de muchos que viven fuera de Chile, yo no me mantuve muy aferrado a costumbres, comidas y amistades chilenas, mas bien me incorpore con mucha facilidad al “mundo gringo” por decirlo en una forma simplista.
Claro, los magníficos temas de ese LP. como “Los viejos estandartes” y en general todo el disco, con lindos temas de Willy me provocaron una cierta nostalgia, la que se manifestó curiosamente en un impulso irrefrenable de volver a comer los Lomitos de la Fuente Alemana, eso debo confesarlo, me martirizó durante casi diez años, talvez algún día escriba al respecto, por que yo le asigno una importancia única, solo me he detenido por que entre otros Marco Antonio de la Parra ya escribió sobre el tema.
Por la noche, estuve acompañándolos en los camarines antes de la actuación en uno de los hitos de Hollywood, llegar a trabajar allí, era un gran merito, solo se presentaban artistas top. Allí me reencontré con mi ex compañero de colegio Carlos Jorge Videla, y conocí a Fernando Torti y Sergio Lillo. Cuando los oí cantar, quede petrificado, eran una maquina, afinadísimos, arreglos llenos de dramatismo, un fiato único y en el manejo de las voces un enfoque muy moderno. Tarde ya en la noche comente al Chino si conocía a los Four Freshman o a los Hi-Lows….me dijo que no. Quedamos de encontrarnos solos en mi casa al día siguiente, yo deje de ir a clases e incluso me tome unos días en mi trabajo, para estar con ellos, acompañarlos y por sobre todo para hablar horas y horas, mientras escuchábamos música con el Chino, quedo enloquecido especialmente con los Four Freshman y en su tan propia pasión y exageración, me dijo que ya no quería mas folklore, que quería otra cosa, algo mas moderno con mas swing….en vista de eso le pregunté si conocía a los Hermanos Castro, grupo mexicano compuesto por cinco hermanos (¿) que cantaban y tocaban todos los instrumentos ellos mismos….enloqueció, me dijo esto!!!...esto!!!... es exactamente lo que quiero!!..le regale el disco e hicimos planes para tocar juntos en un entusiasmo que para mi no significo nada, pues mi mente y mis planes estaban en otra cosa.
No me atrevería a decir que esta parte de mi cuento quiera establecer que los Bric-a-Brac nacieron en el living de mi casa en California….puede haberse repetido esta misma escena en otros livings, con diferentes marcas de whisky, eso es perfectamente posible , conociendo a mi amigo, pero, de que ocurrió tal cual como lo relato, es así.
Poco antes de irse el Chino asistió a uno de nuestros ensayos, con David Craig Quintet, quedo absolutamente fascinado….en la intensidad de su estada y creo por única vez, vio un grupo “gringo” que sonaba como tal y con solistas jóvenes de primer nivel, recuerdo que espeto unas ultimas maldiciones hacia lo que estaba haciendo (folklore) y me juro que pronto sabría de el, que definitivamente tocaríamos juntos……Me despedí de el y del resto de los muchachos en el Aeropuerto de Los Angeles, y el asunto concluyo para mi, ahí.
Casi dos años mas tarde, recibo un llamado de Urquidi, me dice con una aceleración impresionante, que no me puedo negar, que el grupo ya esta listo, esta sonando y con un éxito total y absoluto, que tienen, mientras yo llego un baterista argentino profesional, pero que el sabe que el sonido que le falta es el mío y en la pasada despotrica un poco en contra de su actual batero…..Yo me quede helado y con un fuerte sentido de compromiso en circunstancias que yo jamás me había comprometido de plano con su idea, ni siquiera sabia que había dejado el folklore ni menos de la existencia y éxito de los Bric. En esos días hacer un llamado de larga distancia a Concepción era una proeza, Urquidi llego a llamarme hasta cuatro veces en un día a Estados Unidos!!!! Me insistió mucho en que era “cola de león y cabeza de ratón”…o algo así….. yo no lograba asimilar un cambio o una proposición tan brusca, mas encima no hacia mas de seis meses había terminado de estudiar, estaba casado, tenia un buen trabajo y planes para el futuro en USA. Con honestidad todo cuanto baraje siempre, no contemplaba venirnos de vuelta a Chile, a mí la cultura gringa, me asentó muy bien, jamás tuve nada que reprochar. Ni siquiera de haber sido llamado intespectivamente a las filas del Army justo en medio de la guerra de Viet-Nam.
El Chino incluso me menciono, que debía viajar en cierta fecha pues apenas una semana mas tarde deberíamos volver a Nueva York esta vez a grabar un disco. también obviamente se hablo de contratos y de dinero.
Hubo un momento en que no supe bien si hacia lo correcto, pero finalmente decidí viajar, solo, mi mujer se quedaría allá, para organizar el traslado y venta de automóviles y otros asuntos. Yo hacia poco menos de un año me había integrado a un grupo de jazz-rock liviano, diría, a pesar que habían dos músicos de color, puede haber sido en realidad algo “funky”, cuento esto pues esa fue mi única experiencia hasta ese entonces tocando algo mas comercial, mas popular o de moda, hasta antes de esta experiencia solo toque jazz. “First National Nothing” se hacían llamar mis amigos, alcanzamos a grabar con un productor argentino de apellido Ruggero, a quien yo llamaba “Ernesto Carlos Eduardo José Alberto Ruggero”….anda pibe, anda, para ya….me decía. Algunos de ellos me fueron a dejar al Aeropuerto de Los Angeles.
Urquidi era muy intenso, de eso no me voy a cansar de recalcar, era cosa seria, no se como, arreglo todo en la Aduana, pero pase directo del avión a un automóvil y de ahí directo a su casa (mis familiares en el aeropuerto quedaron perplejos) donde ensayamos de inmediato, apenas si alcanzo a presentarme a los integrantes del grupo. La batería llego una hora mas tarde, ahí alcanzamos a conocernos algo…….
Paz Undurraga voz, Carlos Alfonso Lastarria órgano y voz, Antonio Zabaleta, voz y bajo, Leslie Murray guitarra eléctrica y voz, Chino Urquidi, Luis Enrique, tocaba percusión y por supuesto dirigía el grupo.
La sonoridad cuando oí las voces “a capella” era impresionante, tenían un nivel de afinación, fiato, blend, y una cierta emocionalidad dada por el timbre de la Paz, que verdaderamente se acercaba a la perfección, recuerdo que me cantaron “Pasan sin mirar”….el Chino desafiante me miro y me dijo: “ahhh…que tal como quedaste??”
Fui recibido muy bien y con mucho cariño por todos mis nuevos compañeros, cuando hubo llegado y armado la batería, ahí nos largamos con todo, ahí se produjo algo curioso, pues con los instrumentos sonando ahí….a mi me sonaron un poco “chicos” para lo que yo estaba acostumbrado y yo a mi vez intuí que les soné un poco liviano y jazzista, para lo que ellos esperaban. El Chino, no admitió análisis de ninguna naturaleza y empezó a actuar como siempre lo hizo, que se podría resumir en: trabajar, trabajar y después trabajar, prácticamente “cero bla-bla” que le llamamos los músicos, solo lo justo y necesario y siempre orientado a nuestra música, a lo que estaba ocurriendo ahí, en eso momento, cero postulado, cero teoría, cero abstracción, en eso era inflexible. Carlos Alfonso, se acerco mucho a mi y me dio buenas indicaciones, de rellenos y ritmos que el sentía y conocía de ese tipo de música mejor que yo. No estoy seguro de haber hecho lo que pretendía, yo solo tomaba su intención y la reproducía en mi propio estilo, el sentía “cortes” de batería del grupo Cream, The Doors etc. y otros que yo apenas si, conocía de nombre y cuya música por razones obvias me era completamente ajena, de partida lo consideraba muy brusco, muy obvio y lo que los baterista llaman “mucho apaleo”…bastante lógico también si se considera que todos ellos eran conjuntos con ya , en esa época monstruosas amplificaciones, tenían que tocar así.
Sola se fue dando la ecuación apropiada, y el grupo sonó rítmicamente con algo novedoso, un sonido firme pero liviano, y cuando se requería de potencia también la había, pero el uso del matiz se adopto como el tono del grupo.
Sin embargo surgió ahí una idea que yo le plantie al Chino, que había visto no hacia mucho en Las Vegas, rompía con la distracción propia de los lugares atestados de publico, en que la atención a veces demoraba hasta unos tres minutos en ser realmente captada de parte de los músicos, con una estrategia interesante, esta era muy efectista y por que no decirlo bastante espectacular.
Se trataba de iluminar a full el set de batería, que en este caso se trataba de un instrumento finísimo marca Rogers, la ultima palabra en batería, color negro brillante, llena de brillos y platillos por todos lados, entraba ante la expectación del publico y me lanzaba con un solo espectacular, el que manejaba en intensidad y duración de acuerdo a como la gente reaccionaba, al final me iba a una especie de relentando, para dar paso a un redoble de timbales, que servia de entrada del grupo para tomar sus instrumentos, ya en medio de la euforia total emergía la típica sonoridad del Los Bric-a-Brac cantando “Tu eres”. Resulto. Así es que lo adoptamos como nuestra manera de abrir nuestros shows, que dicho sea de paso se componían de una seguidilla de temas muy bien ordenados y no daba tregua al publico, hasta no reventar al final con un cierre espectacular, táctica, esta del Chino, que no dejaba espacio alguno para hacer bis, pues habría que haber repetido los cincuenta y cinco minutos que duraba nuestro show…..simplemente nos íbamos. Sin embargo ocurrió, varias veces, especialmente en fiesta privadas, que en medio del griterío y los aplausos, se acercaran los gerentes o los responsables de las fiestas, a convenir otra actuación pagada inmediatamente seguida a la que habíamos concluido, cosa que hacíamos bastante contentos diría yo. Ya estábamos ahí, estaba todo armado, a lo mas alguna vez nos atrasamos una hora cuando teníamos actuaciones muy juntas.
En realidad la popularidad del grupo era tal como me lo había dicho Urquidi en inumerables veces por teléfono, hay que situarse en esos años y ser un grupo “Top” era ser conocido por absolutamente todo el mundo, especialmente en este caso, que la “audiencia objetiva” era el grupo familiar completo, había para todos los gustos…para los jóvenes : Pasan sin Mirar, Alma Joven, Sacale las balas a tu fusil, para los adultos jóvenes: Cuando calienta el sol, Tu eres, Guantanamera, para los papas: Mamy, Creo, Llora,, en fin no recuerdo bien cada uno de los temas, pero lo que si recuerdo era la reacción de la gente, no solo cuando tocábamos,…. en la calle,…. en el banco, en el supermercado….donde fuera: recibíamos mucho cariño y lo mas notable, todo el mundo trataba de “solucionarnos” las cosas, de facilitarnos cualquier gestión en el aeropuerto, aduana, en el garaje, en la clínica, donde fuera y lo que fuera, recuerdo que compramos varios autos, para cada uno de los integrantes, y salimos cada uno por su lado, sin firmar nada todo en medio de una algarabía total, tanto de nuestra parte como de parte de los dueños de esa representación “Fiat” que era uno de los mas acérrimos fans del grupo. Regalones, seria la palabra, pero creo que me quedo corto. Empezamos a viajar de inmediato, muchas giras dentro y fuera de Chile, televisión, grabaciones, y por sobre todo “ensayar” trabajar sin parar, como si fuera el primer día. También tocábamos en recepciones privadas y no era raro en ese entones que papas, regalaran a su hija para sus quince años, una actuación de Los Brics, en los jardines de su casa, inolvidable resulta la oportunidad que tocamos sobre una piscina, donde se había instalado un escenario espectacular…”la fiesta inolvidable” se podría decir…además una vez concluida nuestra actuación, si disponíamos de tiempo, nos quedábamos a departir con los dueños de casa y terminábamos generalmente pasándolo estupendamente bien.
Luego vino el Casino de Viña y el Festival de la Canción y para mí una actuación inolvidable, en el Primer Salón del Automóvil, donde conocí a Maria Cecilia, mi mujer. Solo dos veces en mí vida deje mi batería “botada”, es decir no me quede al desarme y al correcto traslado o resguardo en un lugar adecuado. Me fui no mas……
Con los Bric-a-Brac tuve la única experiencia de tocar la llamada música popular, es decir un tipo de música, que especialmente en este grupo, abarcaba desde los niños hasta los abuelitos, aquí, no había segmentación de ningún tipo, en rigor, no había nadie que no disfrutara de una actuación de este grupo, en lo estrictamente musical, había por sobre todo un altísimo nivel de arreglos vocales, dos voces absolutamente privilegiadas, Paz Undurraga y Antonio Zabaleta, excelentes músicos como muy especialmente Carlos Alfonso Lastarria en teclados , arreglos y una cierta supervisión general de la sonoridad frente a la cual nuestro líder y director Chino Urquidi, siempre se manifestó abierto a aceptar , Leslie Murray nuestro guitarrista, era un joven de no mas de unos veinte años, que aportaba excelentes solos de guitarra, en un contexto roquero con buen sonido y gusto.
Toda una experiencia, esta de tocar un repertorio en que se valoraba mucho la pulcritud, la mecánica de repetir con el máximo de exactitud los arreglos acordados y ensayados mil veces es decir no había lugar para improvisaciones de ningún tipo . La relación con el publico y la popularidad también fue por lo menos para mi un sentimiento completamente nuevo aun que no necesariamente del todo grato.
Al segundo año de haber trabajado en este grupo, nuestro director, empezó a vincularse a la política contingente, abiertamente y no tardo mucho en conducir al grupo a una condición partidista, manifestada en una serie de actuaciones que si no recuerdo mal superaron las treinta y cinco o cuarenta actuaciones a lo largo y ancho del país, antecediendo al discurso final de un candidato a la Presidencia de la Republica que además resulto perdedor, concluyendo así de un plumazo la carrera de este grupo, que se distinguió por su calidad, popularidad y profesionalismo.
Haber tocado con ellos, para mi es una experiencia, que creo mi carrera de cincuenta años tras los tambores se merecía, no fue la primera vez en todo caso que me aleje completamente del jazz, pero si fue esta pura vez donde me demando casi una dedicación absoluta. La valoro como todas, las experiencias que he tenido en mi vida, pero no necesariamente la atesoro como algo de suma importancia, sin lugar a la menor duda lo mío era, fue y es:…… el jazz….
DB./4/09

sábado 27 de junio de 2009

MILES DAVIS Y..........YO!!


"Miles Davis y yo"


Ya con este puro título, uno debería esperar algo sólido, importante.Por lo menos algo que justifique lo rimbombante del concepto: "Miles Davis y yo".Se trata en el fondo de una anécdota simple, breve, pero igualmente significativa para los que amamos el jazz y muy especialmente a Miles, en el fondo este relato... es lo que hay no más. Era mediados de enero, el invierno de 1967, en Los Ángeles, California. El invierno generalmente es suave, aun cuando en las noches sopla un viento helado que hace que uno recuerde inevitablemente a Chile. El resto del año pareciera una primavera-verano continua. Miles estaba en la ciudad... la voz se corría también como el viento.WRVR, veinticuatro horas al día de "puro jazz", la radio favorita de músicos y aficionados, ahí se enteraba uno de todo lo que pasaba en la escena del jazz, que esos días era mucho, pero MUCHO, diría yo....así con mayúscula. No había día de la semana en que no hubieran por lo menos unas diez opciones de primerísima línea para oír y ver.Ya llevaba viviendo allí casi seis años y había visto a Miles por lo menos unas ocho o diez veces, no me perdía oportunidad. Tony Williams fue para mí una de mis más preciadas experiencias e influencias, si es que puedo decirlo con toda la humildad del mundo. Lo vi cuando él tenía diecisiete años, todavía no se incorporaba Wayne Shorter, estaba George Coleman, era 1963. Estuve un año y medio encerrado en un garaje practicando su intrincada e innovadora forma de tratar los tambores. Tuve oportunidad de ver a "The Quintet" de Miles,con: George Coleman, Wayne Shorter, Herbie Hancock, Ron Carter y Tony Williams. También fue notable para mí ver algunos invitados y reemplazos ocasionales, por razones que nunca comprendí...pues cuando volvía un par de dias más tarde estaba nuevamente el grupo "original" completo. Fue así como vi a Víctor Feldman en piano, Sam Rivers en tenor, Frank Strozier en alto (esto es verdaderamente raro) y Hank Mobley en tenor.Miles tenía una actitud misteriosa, por decir algo, no hablaba una sola palabra, ni al comenzar ni al terminar, jamás presentó los músicos, no hablaba con ellos mientras tocaba. Era un personaje muy elegante, levemente pesado. Arrogante. Sabía perfectamente cuánto pesaba y eso lo hacía sentir. Una noche nos aventuramos con mi amigo Alfonso "Palito" Barrios, bajista del Nahuel Jazz Quartet y por lo tanto compañero y amigo mío desde muchos años y ahora convertido en un excelente fotógrafo profesional. Vivíamos en el mismo edificio. Ocasionalmente, tocábamos juntos algún "gig" de trío o cuarteto. En esos años yo tocaba con buenos grupos de jazz, sextetos y octetos, pero igualmente trabajaba con un guitarrista de bossa-nova en trío y con un vibrafonista en cuarteto. Tocábamos en fiestas privadas o cocktails que en Hollywood eran, y me imagino aun son, cosas de todos los días.

Un poco de aventura, decía antes, porque esta vez Miles tocaba en el corazón del barrio Watts, el equivalente a Harlem de Nueva York.. "Ruby Red Room" se llamaba el lugar y no tenia más capacidad que para unas ochenta o cien personas. Muchas veces antes estuve ahí, siguiendo a mis favoritos "funky", "blusie" y "Hard": The Jazz Crusaders, Jimmy Smith, Mongo Santa María, Willy Bobo, Art Blakey, Charles Lloyd, Roland Kirk, Bobby Bryant, Woody Shaw, Charles Tolliver, Sony Stitt, Hank Crowford y mis favoritos "los picantes" Quartet Tres Bien..... entre los que recuerdo. Esa noche hacía bastante frío, nos estacionamos lejos y ya se notaba cuando pasamos frente al lugar que estando Miles, todo era distinto... frente al Club ya había una cola y grupos de gente conversando, en otras palabras había "ambiente". Finalmente cuando llegamos al lugar, había una considerable cola. Ahí nos instalamos con Alfonso a esperar el show de las diez. Siempre ver a Miles y al Quinteto fue una experiencia. Siempre temas nuevos y la banda sonando mejor y mejor. Esta vez esperábamos el recién grabado "Miles Smiles" con temas como Footprints, Freedom Jazz Dance, entre otros. Oírlos en vivo y en lugar pequeño es una de las mejores experiencias que un músico puede anhelar. Ya cerca de las diez, la cola empieza a avanzar, fluidamente al principio, medio entrecortada más tarde y, cuando ya no faltaba nada para cruzar la puerta, una mano gigante me para en seco. Los porteros son gigantes, antes ahora y siempre. Hasta ahí llegamos y punto....ni una persona más!! Una hora o un poco más de espera en la calle. Hasta el próximo set. Igualmente con Alfonso y el resto de los que quedamos afuera disfrutamos oyendo el sólido sonido, algo apagado y todo de Miles. Como una hora y diez minutos más tarde empezó a salir la gente, hasta desocupar completamente el lugar....para decir la verdad, parecía un niño chico....lo único que quería era entrar lo antes posible y ubicarme frente a Tony Williams. Hice un par de intentos por mi cuenta, pero una vez más, la mano: "Hey!..stop man!.." Cuando salió la última persona abrieron ambas puertas por unos minutos para ventilar, imagino, después se cerró todo nuevamente y......cuándo?.....cuándo...?. De pronto el gigantón abre la puerta apenas un poquito y dice: OK now!, yo me abalanzo, sin ningún recato, sin mirar siquiera para ningún lado. Entro...como una tromba! A un sitio casi en total penumbra, ahí me topo de frente con alguien y lo piso con todo mi entusiasmo, con toda mi prisa y con mis bototos grandotes, reforzados, recién comprados, de esos dados de baja del Army. Más encima con mi mano izquierda lo topé levemente cerca del hombro, ¡como en un pequeño empujón! Oí una voz única, ronca, muy poco común, más bien un sonido gutural, como de afonía aguda o de alguien con una evidente dificultad de algún tipo a la garganta. Levanto la vista y en la penumbra distingo la cara de Miles, mirándome con dos cuchillos negros, con esa voz extraña y bajito me dice, rudamente:.... "Watch your step, mother fucker" (Fíjate donde pisai concha de tu .....). Alfonso Barrios a mi lado, vio y oyó todo, es mi único testigo.... Creo que éste es el único encuentro, la única "relación", de un músico chileno con Miles Davis.Anticipé al comienzo de este relato que mi cuento era mínimo, que poco o nada se podía esperar de una relación, cercana si, pero... fortuita, desafortunada y breve. Pero es un encuentro personal, real y, finalmente, es todo cuanto puedo decir sobre "Miles Davis and me".
Felizmente esa noche no tocaron "Seven Steps to heaven"...!!!!!
Mas tarde cuando tocaron "Footprints", me parecio que Miles, me miro con cierta ironia, pero en realidad puede haber sido solo una idea mía y eso nunca ocurrió!
D.B
Oct. 1992(Rev.2003-09)

sábado 20 de junio de 2009

AIRE FRESCO.....HOY SEAMUS BLAKE



SEAMUS BLAKE


Seamus, ingles, criado en Vancuver, Canada y residente en Nueva York, a los 31 años, gano el primer lugar, en el Thelonius Monk International Jazz Saxophone Competition, esto fue el año 2002... ese año en el jurado estuvo: Wayne Shorter, George Coleman, Don Brade, James Spaulding y el primer ganador de ese importante certamen en el año 1991 Joshua Redman.

Recomiendo sin reservas este albun doble "Live in Italy" grabado el 2007 y editado este año.

Acompañado de un excelente trio con uno de mis pianistas favoritos David Kikoski, el bajista Danton Boller y el batero Rodney Green.

Seamus, ocupa ocasionalmente un "efecto" electronico que es un "looping-device" que graba y emite de inmediato la frase con un ligero desface, hay por ahi algo similar a un "wha-pedal" tambien, me recordo dos pioneros en este tema que tuve oportunidad de ver a mediado de los 60,s:... Don Ellis que atravez de un intricado sistema con grabadoras de reel llegaba a algo similar, y el pionero talvez en este tema, el tenor Eddy Harris que incorporo al saxo tenor algo que se llamo el "vary.tono" un "device" que se incorporaba a la boca del instrumento y emitia un sonido electronico, bastante interesante en esos dias.

Lo que importa aqui, es que Blake se mueve maravillosamente tiene gusto e inspiracion, ataca en forma lirica a veces o bastante agresivas en otras, le sobra tecnica y en lo suyo, como en todo, hay un remitente por ahi.... a Sonny y a Brecker.


Aire fresco, le da: **** 1/2 (cuatro y media estrellas de un maximo de 5)


CD. gentileza de mi amigo Juan Pablo.db/6/09

DB.06/09

lunes 15 de junio de 2009

NAHUEL JAZZ QUARTET...47 AÑOS DESPUES

D.B, OMAR NAHUEL, ALFONSO "PALITO" BARRIOS, PATRICIO RAMIREZ

arribo al Festival de Jazz de Mar del Plata Arg. en 1963. Cuarenta y siete años mas tarde nos volvemos a juntar solo por una noche, en el Tributo a nuestro lider y director Omar Nahuel,

en el Auditorio de la Universidad de Valparaiso. Agosto de 2007. (audiovisual: Dereojoproducciones. Valpo.) Video abajo.



http://www.youtube.com/watch?v=q_LXUAopHo0













viernes 5 de junio de 2009

"MIS AMIGOS MUSICOS" (1)


SANDRO SALVATI

Sandro Salvati, “El Rucio Sandro” apareció como oyente, como un aficionado mas, a las sesiones de los sábados en el Club de Jazz de Santiago, alrededor de 1956-8, junto a sus amigos Aníbal Pinto, Manuel Videla, “Palito” Barrios y Pancho Eyzaguirre.
A Sandro no le gusto lo que oyó esa noche allí.
Hijo de un tradicional italiano, experto en lírica y administrador del Teatro Municipal, empezó a estudiar saxo a los 20 años, razón tenia y de sobra, en no gustarle el jazz tradicional y Dixieland que oyó esa noche en el Club. Seguramente y no seria de extrañar, entre otros, me oyó a mi, tocando en ese entonces con la Banda dirigida por José Hossiason (Pepe-Pope) pianista, llamada “Los Mapocho Stompers” con Domingo Santa Cruz, Boris Castillo, Manuel Leiva en corneta, Rafael Parada clarinete y que mas tarde seria la plataforma para la tradicional “Retaguardia Jazz Band” de larguisima y destacada trayectoria. Es también posible que lo mas moderno que haya oído haya sido los “Titanes” también conocidos como “Los Titanoes” (en el lenguaje del Club) con el vistoso Gilbert Diacon en trompeta, Patricio Pérez en Trombón, Boris Castillo, bass, Rafael Parada clarinete, Panchito García Huidobro en piano y uno de mis héroes de entonces: el creativo baterista Arturo “Chico” Vallega .
Camino a casa comento a sus amigos:……No me gusto nada esta cuestión! Esos tipos ni conocen a Parker ni a Bud Powel.
Nada mas dijo, y nadie le rebatió nada, pues nadie de los tres amigos conocía a esos músicos y nada de jazz tampoco, la excepción puede haber sido Panchito Eyzaguirre, que ya tocaba piano.
Sandro era y fue siempre una persona de mínimas palabras y de una timidez extrema, lo conocí por mas de cuarenta años, estuvimos en inmejorables situaciones de haber podido dialogar, años mas tarde cuando integramos el grupo “Fusión” y ensayábamos en El Canelo, en el Cajón del Maipú, y pasábamos días enteros juntos, entre ensayos y descansos debajo de los árboles, a lo mas me decía:
-Y….????
- Total !!…. le respondía yo. Y ahí concluía nuestro dialogo.

Apareció con un tenor, al poco tiempo tomo definitivamente el saxo alto, lo conocí como integrante, del primer grupo de jazz moderno en la historia del jazz en Chile, por lo menos dentro del Club de Jazz.
Los Six-Seven se llamaba la agrupación, por que solían ser seis y otras veces siete, cuando por circunstancias que desconozco, agregaban un segundo trombón, Patricio Pérez, ellos eran, Boris Castillo en trombón, Patricio Ramírez, trompeta, Sandro en alto, Julio Andrade bajo y Pancho Eyzaguirre piano y Francisco”Paco” Deza en la batería. Tocaban temas de Shorty Rogers y otros de Los Lighthouse All Stars con Conte Candoli, Carl Fontana, Howard Ramsey, Bob Cooper, Bud Shank….en fin lo mejorcitos del West Coast de esos días.
Recuerdo, que habían veces en que a pesar que estábamos tocando súper bien, inspirados a todo dar con otro grupo estrella de entonces en Chile “Los Dixielanders” (Patricio Valenzuela, Rafael Parada, Manolo Chacon, Julio Andrade, Yuyo Rengifo, Ronnie Knoller y yo) sentía deseos de terminar luego e instalarme a oír a los “Six-Seven”…..tenían algo que a mi verdaderamente me subyugaba, tenían “blend” los temas eran maravillosos, los solos se desplazaban por lados que yo no sospechaba, siempre diferentes, inesperados, carentes de la típica sincopa del jazz de entonces……allí solía emerger: Sandro Salvati, dejando a la audiencia: la mitad eufórica la otra mitad perpleja y entre estos algunos tradicionalistas que se referían al grupo y a Sandro en especial como: “muy marciano” o simplemente “muy crespo”.
Sandro a partir de ahí y hasta su muerte en el año 2003 tuvo una trayectoria brillante, siempre fue “gusto de músicos” y no dejo de ser respetado y requerido en los mejores grupos de avant-garde.
Toco entre otros con Mariano Casanova, Jaime Farfan, Miguel Sacaan, y el importante Grupo Aquila, del batero Sergio Meli, fue ahí donde se estableció como un solista de estatura, mas tarde, llego como nuestro principal solista de la mano de Enrique Luna, al Grupo “Fusión”, donde compartió con lo mas representativo de ese entonces 1970-73: Matías Pizarro piano, Víctor Rivera órgano Hammond Enrique Luna bajo, Daniel Lencina trompeta, Lautaro Rosas y Leslie Murray guitarra, Ricardo Salas flauta, Guillermo Rifo en vibráfono, los percusionistas Memo Romero, Titi Gana, Claudio Bertoni, Pedro Green en las congas, Santiago Salas congas y bongo, David Stanovich saxo tenor y Pablo Lecaros piano eléctrico.
Sus solos se tornaron cada vez mas abstractos y sorprendentes, hay por ahí un registro de un tema mío llamado “El Canelo” arreglado por Enrique Luna, se crea ahí, una atmósfera, muy marcada por los percusionistas, y algunas insinuaciones tonales de órgano y piano eléctrico, para recibir una especie de llamado “montañés” en un unísono de alto y trompeta, el arreglo repentinamente acalla todo y libera a Sandro, que sale con una propuesta, que de verdad requiere de ser estudiada con detención para entender el enfoque de este extraordinario músico.
En mi opinión personal, siempre me referí a el como “el Eric Dplphy chileno” utilizando ese sentir tan nuestro de encontrarle a todo su símil con otro!!...pero bueno así lo sentí siempre.

Sandro fue “Marciano” y a mucha honra diría yo. Un excelente amigo, una excelente persona, extremadamente timido, casi imposible si, de llegar a algún tipo de acuerdo….. para que decir, cuando se trataba de explicaciones o solicitudes de su parte respecto a asuntos específicamente musicales, ahí nadie entendía nada, quedaba la crema, solo Enrique Luna se entendía con el, y solían también trabajar a solas en horas diferentes a las de nuestros ensayos.
También es digno de destacar como anécdota, conversaciones entre Sandro, Titi Gana, Claudio Bertoni , Matías Pizarro y Enrique Luna, ahí si, el apelativo de marcianos se quedaba corto, eso era en definitiva una reunión de directorio en algún asteroide desconocido, con la finalidad de establecer la importancia de la criptonita!!
La última vez que toque con Sandro, creo fue en 1996-8, con Andrés Miquel, Eugenio Guzmán, Pedro Green, puede haber estado también Angelito Parra en guitarra, ahí me dijo en un descanso:
-A mi lo que me tiene fregado es esto…..y me mostró un cigarrillo a medio consumir, en sus dedos amarillentos.
Se sentía mal ya. Esa noche toco con abrigo y lo hizo igual de bien, igual que siempre.
Recuerdo que me despedí de el, con un abrazo.
Don Bilz
Junio/09
a-1, fotografia: Luis Poirot

miércoles 20 de mayo de 2009

MOTORCITO


A mis amigos: A.M, P.S y F.M

Deben haber sido casi las siete de la tarde. Noche total, invierno. Llegué a la cita casi media hora antes, no necesariamente de nervioso, sino, simplemente, porque me era más grato esperarla en la calidez del “Red Pub” de la calle Suecia, ”el lugar” de esos días, que hacerlo dentro del auto, mirando nada. Me acomodé en un ambiente muy grato, tanto así que creo, fue éste el primero “boliche” en Chile en lograr esa atmósfera, algo habitual hoy en día: aquí y allá luz cálida, libreros, muros de ladrillos a la vista, buena música, poco comprometida, que no molestaba mayormente. Así, me senté en un agradable rincón, con un Vodka tónica y La Segunda para leer. ¿Qué mejor?

Yo ya estaba en la edad de no proporcionarme a mí mismo películas gratas, donde el jovencito podría ser yo, y así las cosas, siempre ganaba. Rato hacía ya que no anhelaba nada, no esperaba nada, y lo que viniera era y sería un regalo otorgado para mí, por “añadidura”. De manera tal que la doncella esperada podía tomarse todo el tiempo del mundo o no aparecer nunca. Al dar vuelta la página del diario, siento la presencia de alguien frente a mí, frente a mi mesa, que suavemente me dice: -Señor, lo molesto un segundo…. yo no vengo a pedirle nada, y tampoco, que me invite algo para beber. Yo no tomo -precisó-. Pero al observarlo, pensé que a lo mejor usted podría interesarse en mi y en lo que respetuosamente le ofrezco. Se trataba de un pequeño roperito chileno, fornido, vestido en el aquel entonces con el típico corte de Guendelman ( “donde Ud. lo ve, lo prueba y se lo lleva”), una corbata espantosa, pero un hombre bien cuidado, varonil, y que no era necesario mirarlo con demasiada agudeza para reparar que se trataba de un duro: un duro chileno, amistoso, caballero, pero de que sé sentia duro, se sentía.

Siendo yo un niño, y por lo mismo, sin tener en cada acto que me veía envuelto “arte ni parte” ni opinión, ni predilección que me fuera consultada, fui, así, sin saberlo, muchas veces a dar al Caupolicán, en su época de oro, cuando las Empresas Chilenas “Cóndor” auspiciaban las peleas y en general todo el ambiente boxeril local e internacional.Asistí innumerables veces, como para alcanzar a ser partícipe del triunfo memorable del Tany Loaiza, ......la derrota y el olvido del Tany Loaiza, y así como él, de muchos otros, incluyendo a “Pelo-duro Lobos”, figura legendaria, y a Kid Lecherito (mi favorito) y muchos, muchos más.Por lo que el box no me era extraño, tanto así, que hasta el día de hoy, despierta en mi cierto interés, cuando se trata de peleadores de gran nivel; ahora si, de verlos, lo hago por la televisión. Eran mi padre y mi cuñado Sergio, los que disfrutaban de todo aquello, y me llevaban porque si, creo yo.................................. El hombre me miró con ojos bastante puros, y yo me quedé ahí, degustando mi vodka, sin apuro, ni apremio alguno, pensando con qué me iba a salir este tipo. Me dijo entonces: -Señor, yo soy “Motorcito Miranda”, a lo mejor Ud. ha oído de mí: Campeon Sudamericano de los “Medios”, el que definió el título con el argentino “Yunque Lecture” .... ¿se acuerda? Yo sólo le pido que, por mil quinientos pesos, usted me permita sentarme un rato con Ud. Y contarle la pelea. Yo no quiero beber nada. No tomo. -Asiento, asiento, Motorcito- le dije, porque en realidad para mí era un privilegio, lo conocía de sobra y la situación, además aportaba a mi sentir surrealista de la vida, más que un grano de arena. Era, en realidad, una oportunidad inmejorable.
Se sentó, me fue contando, a ratos adecuadamente, a ratos un poco vago, a ratos, dándose para sí el mejor juego, a ratos dándome una visión nunca oída ni imaginada siquiera por mí de como era la esencia del box, desde adentro. Después de mil detalles apasionantes, remató: -Yo tenía piernas .... me recuerdo que ese dia, esquivé y tiré dos golpes seguidos... y se la repetí más encima dos veces al hilo. Vi que el hombre se resintió y le di de nuevo. Me salió del alma un gancho al mentón.(Ocasionalmente con su mano empuñada, tiraba pequeños golpes, cortos, al aire.)

MOTORCITO continuación


De ahí pa’ delante -continuó- casi no me acuerdo. Lo vi caer, eso sí. El triunfo de Motorcito, en el Sudamericano, fue conmovedor.Cuando sonó la campana en el octavo, ni eso lo salvó, el hombre ya no se levantó más -agregó.Después de un breve silencio, con los ojos cerrados como si aun pudiera percibir el perfume más preciado por él, evocó:
Cuando lo levantaron en andas. Cuando el estadio entero rugía y todos coreaban su nombre. Le dieron una medalla, pero no de oro, parecía de oro.
Cuando le dedicó, en palabras apenas hilvanadas, el triunfo a su padre fallecido, a su vieja, y a su manager, Jacinto Claverías, que lo llevo hasta allí: al triunfo. -Me cuidaba y me trataba como a un hijo -apuntó. Motorcito me tenía el alma en un hilo, y el tipo sin siquiera pretender emocionarme, encontró en mi un receptor propicio, para que con su relato me tiritara el alma entera, y aun cuando le hice empeño, no pude, no hubo caso, igual se me empañaron los anteojos, y mis pelos, de punta, al sentir mi corazón y sus látidos.Le extendí mi mano, de pie. Con sentido respeto, le deslicé tres billetes de mil.Cuando ya se retiraba, se dió media vuelta, y sonriente, mano empuñada, tiró al aire un bonito “combo”, al mentón…. como dedicado a mí, lo esquivé con orgullo y con algo de gracia.
De haber sido real:….me lo “pone” Al poco rato apareció ella, la bella, y sin poder aguantarme le dije, precipitado:- Seguro no me vas a creer: estuve conversando con “Motorcito Miranda”, sentado allí- y le señalé con el dedo, el asiento vacío.
-Que increíble, me dijo....Quién es??

Oag.5.3.93

domingo 17 de mayo de 2009


SUGERENCIA DEL DIA: "Impressions"


Tributo a John Coltrane: Michael Brcker, Dave Liebman, Joshua Redman, Goerge Garzone con Dave Holland, Brian Blade y Jack DeJhonett, interpretan el memorable solo de Trane, como un head de tema, el primer solo lo toma Brecker en forma magistral, lo sigue David Liebman, quien , despues de tocar nuevamente al unisono el head inicial, deja sus anteojos en el atril, tocando un compas, solo con la mano izquierda, insinuando un inicio de solo muy tierno e ingenuo, para luego retomar de inmediato una linea verdaderamente demoledora, solos de Garzone y Redman se encuentran en la parte dos....que lo disfruten!!!


sábado 16 de mayo de 2009


Un dia de primavera en Nueva York....... y la tumba de Don Bilz!!

Brother,hoy fuimos a comprar prosciuto, mozarela, queso, pan y vino al barrio italiano del Bronx y luego nos fuimos de picnic al cementerio donde estan enterrados Miles, Duke Ellingto, Max Roach, etc......y luego paseando por el cementerio, me encontré con esto...


enviado por mi amigo ricardo salas desde nueva york, 15 de mayo de 2009

miércoles 13 de mayo de 2009

nahuel jazz quartet....47 años despues


Esta repuesto en youtube el video del "Nahuel Jazz Quartet....47 años despues" este se grabo el 17 de agosto de 2007, en la Universidad de Valparaiso, para la serie actualmente en el aire (Canal 13 Cable) "El Jazz en Chile", dirigida por el cineasta porteño Patricio Muñoz y producido por "Dereojoproducciones"

http://www.youtube.com/watch?v=q_LXUAopHo0

jueves 7 de mayo de 2009


La Cebolla Morada

por orlando avendaño g


Sentado en uno de los peldaños miraba y miraba tres hileras de cuatro robots cromados, o sea, doce mirones fríos que lucían impecables con él ultimo grito del diseño de los sesenta. Se trataba de bombas expendedoras de bencina. Eran los años dorados de USA, 60-70.... ahí pasó todo... se reinventaron, ellos mismos, a todo nivel. Y yo estaba ahí. En una de las esquinas más "in" de esos días: en la calle Sunset Boulevard con Poinsettia Place en el corazón de Hollywood.Trabajaba en el turno de la noche. De 22 p.m. a 0.6 a.m. Era bombero, trabajaba solo, despues de las 12 solo quedaban seis bombas funcionando solamente, pero igual todo se mantenia iluminado Ocasionalmente venía un rubio platinado a cargar cinco dólares de bencina, o un anciano pobre a poner un dólar, o un grupo de jóvenes y promisorios actores en un convertible,....riendo y riendo, dueños del mundo, comentando a gritos poco menos, que mañana los llamaría su agente. Todos se sentían actores...conquistadores de la gran pantalla. Era Hollywood, y hasta donde yo se hay sólo uno. En general las noches del lunes, martes y miércoles eran tranquilas, lo que me permitía sentarme y mirar fijamente la esquina del lado de esta bencinera gigante. No la esquina opuesta sino la esquina inmediatamente del lado o sea no separada de mí y del lugar de trabajo no más de unos cuarenta metros.Mi rebuscada posición me obligaba a reflexionar noche tras noche, sobre el mismo tema.... qué raro, era mi destino. Me vine a la ciudad de Los Ángeles en busca de lo más preciado por mí, de lo que mejor sabía hacer, del único real amor y entusiasmo de mi vida: el Jazz. Para lograr aquello, sali de mi casa, cuando tenia poco más de veintiún años. Vi alejarse un Valparaíso en un día de primavera a pleno sol. A penas si podía controlar mi mirada llena de entusiasmo, incertidumbre y pavor. Yo era un joven, destacado baterista.Y ahora, esta noche, después de seis meses ya, lejos de casa, acostumbrado y entregado a hacerme mi propia suerte, como tantas otras noches, me sentaba a mirar fijo la vereda del frente...por qué tanto?..... Porque aunque parezca rebuscado, ahí no había lavandería, ni lava autos, ni óptica, ni sastrería...ahí estaba nada menos que "The Purple Onion" (La Cebolla Morada) uno de los tantos lugares de jazz de la ciudad y dentro de tantos, uno de los buenos y mejores. Yo sabía quién tocaba cada noche. Ayudaba a los músicos que venían tarde a estacionar sus autos. Me hice incluso de algunos amigos ocasionales, músicos todos, destacadísimos algunos, a los que yo admiraba en silencio desde esta peculiar posición. Esto no era todo. El sector era residencial, de forma tal que hacia afuera del local poco o nada se oía. Exceptuando, cuando alguien entraba o salía abriendo una gruesa puerta acolchada, que dejaba salir para mí, por no mas de diez segundos algo de.... Sonny Rollins, cinco segundos de Les McCann, veinte de Chico Hamilton, quince de McCoy..... a veces alguno medio ebrio esperaba a su acompañante... tambaleante, afirmado en la puerta entre abierta. Así conocí a la Gerald Wilson Big Band, tocando Viva Tirado! con un fenomenal solo de Carmel Jones.... A bocanadas me sentía a ratos feliz, por acceder a estos "restos" del gran banquete, y yo mismo me infundía coraje para aplacar mi desconcierto y mi pena, para dejar de preguntarme una y otra vez.... ¿qué mierda hago aquí? Sep. 2002--
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lunes 4 de mayo de 2009

NAHUEL JAZZ QUARTET...47 AÑOS DESPUES....47 AÑOS ATRAS


Es de afuera, no es de Santiago, comentábamos refiriéndonos a Omar Nahuel, personaje que irrumpió en la escena del jazz chileno proveniente de la cercana Rancagua, a mediados de 1958.Mi carrera como baterista ya se había iniciado hacía siete años, cuando de trece me incorporé a “Los Mapocho Stompers”; de ahí pasé a “Los Dixielanders” y finalmente a los “Dixieland Hot Seven”. Con estos últimos estuvimos en el Festival Internacional de Jazz de Punta del Este. Allí vi, oí y toqué por primera vez con un grupo de jazz moderno, compuesto por músicos americanos y brasileros. Tuve oportunidad de tocar con varios de ellos, especialmente con Sergio Mendes, pianista, que más tarde sería muy popular con su grupo Brasil 66. Quedé absolutamente impresionado con el estilo moderno, y además me di cuenta que podía tocarlo, que yo ya había alcanzado cierta madurez en el instrumento y que estaba en condiciones de dar ese salto inmenso de pasarme del tradicional al moderno.En justicia debo mencionar que en Chile, en esos mismos años, ya se incursionaba tímidamente en ese estilo: mis héroes locales eran “Los Six-Seven” (Patricio Ramírez, Lucho Koch, Sandro Salvati, Boris Castillo, Paco Deza, Pancho Eyzaguirre). Mariano Casanova con Jaime Farfán y Boris Castillo, también empezaban a brillar. Yo hacía esporádicos reemplazos, de vez en cuando, pero no más que eso. En realidad con el grupo “D.H.S.” nos manteníamos bien ocupados. Una cosa sí debo admitir: ya no quería tocar más dixieland, sentía que venía algo distinto, algo nuevo de una fuerza demoledora.Practicaba mucho; estudié el estilo lo que más pude. Mi único referente (no tenía más discos) fue Clifford Brown-Harold Land Quintet, con el baterista Max Roach. Llegué a aprenderme todos los temas y todos los solos de memoria.En eso me encontraba cuando, una noche en el Club de Jazz, me habla un personaje, ronco, muy ronco, con voz bajita, fumando intensamente. Terno negro, camisa blanca, corbata negra (fue su uniforme oficial, siempre). Inmersos ambos en una nube de humo, me dijo:-Chico, estoy juntando a los mejores. Ya tengo a Alfonso Barrios en el bajo, me falta Patricio Ramírez y tú y estamos listos -. No dijo nada más.Admito que quedé perplejo. Omar Nahuel ya había hecho algunas incursiones en el Club de Jazz junto a Barrios y al baterista Sergio Meli, y la impresión que había dejado había sido muy importante. Se trataba de un pianista muy creativo, tremendamente serio y metido de lleno en su tema. Cuando tocaba reinaba un silencio lleno de atención y admiración diría yo, por lo diferente, delicado y potente.Así nació el “Nahuel Jazz Quartet” en 1960. A diferencia de la informalidad de esos días, no tocamos en público sino hasta que Omar consideró que el grupo sonaba, a diferencia de cómo funcionaba la cosa entonces, en que prácticamente se ensayaba con público, apenas se repasaban un poco los temas… Omar era por lejos el primer músico profesional del jazz chileno, no toleraba errores ni informalidades en la música. Antes y especialmente después de tocar, ¡lo que viniera! Aún cuando no era mucho lo que hablaba, disfrutaba con los chistes y tallas y el comportamiento más que informal propio de los músicos.A poco andar nos dimos cuenta que su forma era la forma de hacer las cosas y el cuarteto se transformó en una máquina, un relojito. La primera vez que tocamos en público se notó el trabajo y dedicación, y a partir de allí, no paramos más. Grabamos el primer LP del Jazz chileno en el primer trimestre del año 1963 bajo el título de “Nahuel Jazz Quartet”, que desde ese entonces hasta hoy sigue siendo un clásico.Ese mismo año tocamos en el Festival Internacional de Mar del Plata, junto a músicos top americanos, argentinos y brasileros. Incursionamos, además, en otras áreas como el teatro y ciclos de recitales semanales en el Teatro La Comedia, en que solíamos tener solistas invitados.Omar Nahuel se ganó un nombre y un prestigio en forma tremendamente merecida. Patricio Ramírez lo describe diciendo: “Era la persona más artista que he conocido, vivía para el piano, para el arte”. Álvaro Menanteau lo describe: ”Nadie, de quienes lo conocieron, sabe a ciencia cierta cómo Nahuel llegó desde Rancagua tocando así, como ningún otro pianista del medio local, aunque sus estudios de piano clásico nos entregan un indicio respecto a su exitosa inserción en el medio jazzístico santiaguino.” Por mi parte, en una entrevista de esos años me refiero a él:”Su aparición en el Club de jazz no dejó indiferente a nadie. Era de otro planeta, una actitud rarísima, fumando constantemente y mirando en forma penetrante. Además tenía muy buena pinta.”Así era Omar Nahuel, además un gran amigo, sencillo, silencioso, gran sentido del humor, estricto y profesional en la música como pocos.
Parte Dos
Un llamado del director audiovisual porteño Patricio Muñoz forzó mi memoria, mis recuerdos, de asuntos que nunca olvidé, pero obviamente ya pertenecían a mi pasado más remoto.Quería juntarnos, en un tributo al “Nahuel Jazz Quartet”…¡cuarenta y siete años después! Se trataba de un ciclo de Jazz Chileno, de seis capítulos para Canal 13 Cable.Me sonó como un proyecto sin destino. Volver casi medio siglo atrás, en circunstancias en que, después de toda una vida, había logrado finalmente posesionarme de lo único que me entusiasma: el presente…Además, como si fuera poco, con la ausencia de la figura protagónica de esta historia, Omar Nahuel, quien murió trágicamente en junio de 1969.Entendía que se trataba de un Tributo pero, así y todo, la idea no me calzaba. Volver a juntar a Patricio Ramírez, Alfonso Barrios y yo…era casi de locos.Juntarnos como amigos, lo habíamos hecho muchas veces. Yo había tocado innumerables veces con Patricio y, durante cinco años con Alfonso en Estados Unidos, pero los tres no nos habíamos juntado nunca más.De a poco el proyecto me fue interesando. Sugerí el nombre de Gonzalo Palma como para ocupar el sitio de Omar. Gonzalo siempre me pareció un músico muy completo, versátil y sutil. Accedió, se metería, estudiaría la musicalidad de Omar, no para intentar tocar como él, sino para interpretar su sentido. Y así fue.De a poco nos fuimos incorporando, empezó la filmación, entrevistas, nos juntamos en mi casa en el campo, Alfonso “Palito” Barrios, Jaime Farfán, baterista que al igual que Waldo Cáceres, me reemplazó cuando me fui a vivir a USA, a finales del 63.Conversamos en torno a lo que fue nuestra participación y la experiencia con el NJQ, todo lo registró meticulosamente el director Patricio Muñoz, que de paso diré brevemente, se trata de una persona de extrema meticulosidad, delicadeza, con un sentido estético superior, además de tremendamente sencillo y silencioso. Aunque parezca algo extraño, hay algo de él, que fue quien forzó esta realidad, que me hizo recordar a Omar en su forma de ser, en su talento.Intentamos racionalizar la situación, hablamos por teléfono, mails iban y venían, hasta que reparamos: ¡!después de cuarenta y siete años volvernos a juntar!!…era poco lo que podía decirse…..había que practicar cada uno por su lado “recuperar los chops”, dentro de lo posible… como le decimos los músicos y confiar, que este intento titánico resultara digno, en el intento de recuperar o revivir el espíritu original del Nahuel Jazz Quartet y de su creador, nuestro inolvidable Omar Nahuel.Cuando llegamos al Teatro de la Universidad de Valparaíso, el 17 de Agosto de 2007, encontramos un muy refinado folleto con las actividades artísticas de ese mes, ahí había una linda foto de nosotros cuatro en Mar del Plata, Argentina, riendo. Los amigos, los compañeros, los músicos, ahí como que se nos “entró el habla” como se dice comúnmente. Nos cayó casi medio siglo en la cabeza, ¡como un balde de agua!.Ahora ya no había más que hacer. Había que tocar y eso hicimos.Cada uno puso sin duda lo mejor de su habilidad, de eso no cabe ninguna duda. Invocamos el espíritu de Omar, la sonoridad del Cuarteto original, dentro de lo que pudimos. A ratos la sonoridad de los temas nos conmovió y emocionó algo; pero hay que admitirlo, la magia, lo que ocurrió cuando ocurrió, ya se había marchado, hacía ya rato.Ahora sólo interpretamos los antiguos temas, que muchos años atrás nos fluían como el aire.Como la esencia misma del jazz, que nunca es lo mismo, ni siquiera cuando se toca noche a noche, pues la próxima puede ser similar pero es definitivamente otra, aquí, “47 años después” fue un tributo, un homenaje digno, lleno de amistad y cariño entre nosotros, hacia el público y hacia el gran ausente. La música, la de antes, la de “ese entonces”, vino ese día solamente de visita.Lo que se quedó, donde ya estaba, a lo que no se pudo agregar nada más, fue a lo que hicimos hace 47 años atrás.
Orlando Avendaño G.Abril.2009

viernes 1 de mayo de 2009


John Coltrane y la Pata de Palo

Por Orlando Avendaño (Don Bilz)


Ya no podía estar un día más en Chile....estaba desesperado...enloquecido,
aun cuando estábamos en los mejores momentos del grupo que integraba esos días, el "Nahuel Jazz Quartet".
Recién regresábamos de una gira muy exitosa al Festival Internacional de Jazz de Mar del Plata, Argentina. Así todo, se me metió en la cabeza que debía seguir mi "sueño" e ir a dar a, como diera lugar, a Estados Unidos, para estar cerca del origen, del lenguaje cambiante, sorpresivo e inesperado del Jazz de esos días. Ni siquiera nuestra primera grabación, que más tarde constituiría todo un hito, me pudo detener.
Roberto Barahona, mi compañero de curso, mi compañero de banco, mi "alumno" de batería, se había ido ya hacia casi un año, me recibiría en su casa en Washington DC. Cartas van y vienen, en la época, que una carta tardaba veinticinco días en llegar. Todo listo, decisión tomada. Me voy.
Mis compañeros de conjunto, quedaron bastante perplejos, diría yo, mis padres....para que decir, mi hermana mayor que se había casado hacia varios años ya. Yo era el regalón de la casa, con mis veintidós años,...qué mejor? Mi relación con mis viejos era óptima,...yo no me estaba "largando" de casa, estaba siguiendo mi sueño....y creo que sin entenderlo jamás, igual, resignados, me apoyaron en todo.
Pasaje comprado, él más barato....más aventura. Me iría en barco, en el Lircay, un carguero de salitre de la Cia. Sud-Americana de Vapores. La fecha estaba, la hora, estaba, todo listo. Vendí mi batería, mis discos y otras cosas inconfesables de la casa para iniciar esta "cruzada", para mi sagrada de lo que consideraba más importante en mi vida. Veintidós años, baterista...había que seguir adelante como fuera. (Recibí también ayuda de varios amigos y mecenas, de los que me decían:"Chico, tu no tenis nada que hacer en Chile"!)
Mientras ..."hacia hora" una persona, cuyo nombre no recuerdo, nos invitó, a un grupo de músicos a su mansión, en la esquina de Pedro de Valdivia con Las Lilas, lo que importa es que nos tocó: My Favorite Things de John Coltrane Quartet , después siguió con otras "novedades", como Dave Brubeck Quartet y muchas más, pero un solo tema de cada LP, era su casa, sus discos, su estilo... Para mí fue como ponerle bencina al fuego.....más me quería ir, contaba los días. Me quedo sonando Coltrane, sobre todo por que el tema, lo encontré "lindo". Nada más. .
De pronto!!!!.......Noticia: a Roberto lo llaman al Army, ya no me puedo ir con él a Washington DC. donde eran nuestros planes originales. ¿Qué hacer?.
El día de hoy, yo creo, quedan muy pocas personas que no conozcan a alguien en USA. Esos días no. Se inició un verdadero operativo familiar tratando de ubicar entre familiares y amigos "alguien" que viviera o conociera a "alguien" en cualquier lugar de Estados Unidos. (Estaba dispuesto a irme a Nebraska, a Oregon) me daba lo mismo que no fuera "cuna" del jazz. No quería y no cedería un metro en mi decisión tomada. Me voy.
Gracias a un amigo de mí cuñado, que tenía un primo que vivía en Los Ángeles, California, en Hollywood, para ser más exacto,mi brújula viró para ese lado, sin saber, ni tener idea, de qué se trataba aquel lugar, fuera del cine y que los artistas de cine, trabajaban allí. Acepté en el acto. Me recibiría.... Samuel...un hombre de unos cuarenta años, residente desde hacia más de diez en USA, soltero, trabajador incansable en una "gran" fábrica de shampoo y que tenía un "autazo" último modelo, esos eran más o menos los detalles que yo me enteré, sobre el que sería mi anfitrión inesperado. Y para allá partí.!!! Despedidas, discursos, regalos, abrazos, algunas lágrimas y pañuelos a lo lejos, fue lo último que vi.

Entre todo aquello, una palabra tan sólo a mi padre querido, que sin comprenderme, hizo como que me comprendía, y por última vez lo vi. en el muelle, haciéndome señas de adiós...... pero que esta vez fueron para siempre.



El Down Beat, era nuestra Biblia, o lo conseguías en la Librería Studio, donde llegaban tres al año, o me lo pasaba mi amigo Roberto, que era ya una especie de "gringo", o lo leía en la Biblioteca del Chileno Norteamericano, donde mi padre me impuso ir seis meses antes, a aprender Inglés cuando recién nació esta idea de irme. Apresuradamente me dediqué a investigar los lugares de Jazz de Los Ángeles. Salían algunos en el Down Beat, incluso con la dirección. Entre ellos me llamó especialmente la atención el SHELLY' S MANNE HOLE, cuyo dueño era el baterista Shelly Manne, sagrado exponente del West Coast jazz, famoso por su inigualable plumilleo o escobillas acompañando a Chet Baker, Art Pepper, y a quién no, en esos días.
Seguí investigando, me conseguí un mapa de la ciudad, logré ubicar la dirección de la que sería mi casa (Samuel) y por otro lado la ubicación del "SHELLY'S" en el mapa. Se veían al lado, en la realidad, no distante más de unas ocho o diez cuadras. Copié los mapas lo más exacto que pude, y me los llevé sin comentarios mayores. Lo mismo hice con otros clubes de jazz , pero que se notaban más retirados.
La música y los músicos del llamado movimiento Cool o West-Coast, me los conocía todos, había oído a la mayoría y como si fuera poco, con el Nahuel Jazz Quartet habíamos tocado hacía sólo un mes en Mar del Plata con Bud Shank, figura entonces y aun hoy del profesionalismo, creatividad y exponente importantísimo del West-Coast Jazz. Prácticamente no había ningún músico que yo no conociera de audición, lectura o investigación.

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Samuel resultó ser un personaje. Era gentil, misterioso, trabajador incansable, ordenado, meticuloso. Un horizonte en su mirada: el trabajo. Después, ocasionalmente unas cervecitas, unas cuantas botellas de pisco que le llevé y tele, tele y más tele.
Vivía dignamente en un departamento diminuto. Tenía naturalmente referencias mías, pero en su misterio era muy atinado, y como nada sabía de jazz, poco o nada dijo al respecto.
Me mostró la ciudad, fue generoso y bueno. Pero temeroso, en lugar de infundirme optimismo y seguridad, destacaba siempre el miedo: que los partes de la policía, que el manejo descuidado, que el seguro, los robos etc. etc. Para qué decir la noche. La noche era: " la noche": un solo peligro....y yo ahí justamente esperando que llegara MI noche para salir pegando con mi mapa a oír jazz, en otras palabras a lo que había ido. Se notaba en él una dificultad leve al caminar, al subir la escala, al subir o bajar del auto, en fin....el nada dijo yo nada pregunté.
Cuando se iba a trabajar yo podía recorrer el barrio, como él me decía.... pero.... mapa en mano hice el recorrido hasta el Shelly's. No había ningún problema, era derechito por Hollywood Boulevard, unas diez cuadras y en la calle Cahuenga a la izquierda, media cuadra. Cuando finalmente di con el lugar, de día naturalmente, no decía nada por fuera. Vi los vidrios pintados con tiza, tipo carnicería que decían: tal día Modern Jazz Quartet, otro día Oscar Peterson Trio, otro JOHN COLTRANE QUARTET, lo anoté y me dije.....vengo!! Aunque quede la escoba!!!. Por unos tres días seguí la rutina del amigo y anfitrión, Samuel y su tele. Lo fui preparando .y le dije:
- Sabis, Samuelito, que una de estas noches voy a salir, hay un "concierto" ...(.para que sonara mejor), que no me puedo perder. Me habló de nuevo de los peligros de la noche y muy especialmente de los peligros de los buses o del transporte (ninguna de las dos cosas tenia relación con la realidad) USA esos días vivía los mejores días de su historia y la bonanza económica era casi grotesca, para decir la verdad.

Finalmente , llego el día (noche) tan esperado: John Coltrane Quartet con McCoy Tyner en piano, Jimmy Garrison bajo y Elvin Jones en batería. 22.30 horas. Llovía intensamente esa noche. Salí como a las nueve, para no preocupar más a mi paranoico anfitrión, me fui caminando, feliz. La noche me sentaba bien, autos, luces, gente, música por aquí, por allá, me parecía que en cualquier momento aparecerían mis amigos músicos para iniciar nuestros acostumbrados "farrines", como les decíamos, como para que sonara mejor!. Nada de esto ocurrió. Estaba completamente solo por primera vez, pero feliz una semana en Estados Unidos y recién salía a cumplir mi sueño de ir a oír JAZZ..... No necesariamente a Coltrane,.... jazz, lo que fuera, pero AHI!!!. Dónde nació. Si partía con Coltrane mejor aun, pensaba yo.
Finalmente me encuentro dentro de un "boliche", absolutamente al lote, con posters de jazz pegados en la pared, algunas banderas detrás del escenario(???), no había mesas, había mesones en el mismo sentido del escenario, y montones de pisos…. Cerveza? Cerveza!. Sólo estaba bien iluminado el escenario, el resto unas velas y en general al lote, el lugar era como muy familiar y de ambiente de músicos. A mi no me salía palabra. Llegué más de una hora antes. Me ubiqué a poco más de un metro del escenario, miraba y estudiaba la "Gretsch" de Elvin Jones, esperaba y esperaba. El lugar se llenó a un punto insólito. A las 10.45 aparecen los músicos, se ubican, afinan, casi no hablaron entre ellos, y nadie presentó a nadie....y se largan!!!!!.
Abrieron con una versión de "Impressions"" de unos 35 minutos. En un momento pensé que Elvin Jones estaba como haciendo alguna broma o algo así, sinceramente no entendía que le ocurría.....no tocaba: "apaleaba"....sin piedad, sin distinción, solo de tenor, solo de bajo....solo de piano todo igual, no miraba a nadie, ni entre ellos tampoco, y le daba y le daba sin ceder un segundo tan sólo. (Años más tarde, en opinión de los "grandes" críticos de jazz, se llegó a la convicción de que Elvin esos días expuso el lenguaje más potente jamás oído antes en la batería). Tocaban con el "uniforme" del sindicato, el que más tarde yo también usaría: terno negro, camisa blanca, corbata negra, zapatos negros. La chaqueta de Elvin estaba completamente mojada y el rostro de él para mí lucía como algo nunca visto, entregado absolutamente a lo suyo. Además emitía a cada cierto rato y por espacios , o por varios compases, una especie de quejido extraño...algo así como ahhhhh!! Mmmmm!!!
Trane era inconmovible, cuando no tocaba, sentado allí en un piso de madera, en los mismos en que estaba sentado yo, ojos cerrados, abrazado al saxo..... cuando tocaba era una fuerza creadora sin fin, sin principio. Como caerse dentro de un acuario con pulpos....imaginaba yo, una, tras otras fluían idea, tras idea en un lenguaje para mí absolutamente endiablado, complejísimo, no daba tregua, y cuando parecía que se pondría "nice", o sencillito y agradable, volvía a aparecer una especie de monstruo herido, que con más potencia tiraba su fuego. Algo de remanso había con McCoy aun cuando Elvin seguía igual.
En el segundo set apareció junto a ellos un tipo delgado con antejos redondos; tenía pinta de intelectual, como de profesor, a pesar de que era joven. Nadie lo presentó, y a nadie le pareció nada raro, nadie dijo nada. Y se largaron esta vez en el que, para mí, parecía el doble de "marciano" que el set anterior.
El era un amigo de Coltrane: Eric Dolphy. Tocó clarinete bajo. Yo no quiero parecer dando una opinión o un postulado sobre la música de Trane, sólo estoy contando mi humilde experiencia de haber conocido apenas "My Favorite Things"( más encima creo de la película "La novicia rebelde") y ahora en mi primera experiencia con el jazz en vivo, justo me toca: el filo mismo de la afilada navaja, la cresta de la ola, de la vanguardia mas ruptural de la historia del jazz. Al paso de un año, ya comprendía y admiraba entrañablemente la música de ellos, lo hago hasta el día de hoy. Aclaro esto por que ellos estaban perfectamente bien en lo suyo. Era yo el que estaba apabullado, despistado, desconcertado, perplejo y desorientado. Conocía, por supuesto, y admiraba a Charlie Parker, otro artista bastante complejo y ruptural, pero esto era otra cosa. Para graficarlo, era una extraña aplanadora que tiraba fuego!!
De un tirón vi derrumbado mi sueño del jazz, el jazz que yo conocía y que tocaba como profesional y de manera bastante adecuada. Mis referencias eran Stan Getz, Bob Cooper, Oscar Peterson, Shorty Rogers, Paul Desmond, Charlie Byrd, Dizzy, Parker, etc., etc. No me quedó ni el boleto, y me bajó un especial desconcierto y malestar contra el compadre de los antejos y su clarinete tocado en forma tan "abstracta".
Se acabó todo. Aplausos a rabiar... se fueron todos, yo también.....salí a la noche lluviosa de vuelta a casa, caminando, para hacerle caso a mí amigo.
Mejor que haya ido caminando, porque así me fui pensando, analizando profundamente este golpe. Qué es esto? ¿Qué era esto?... ¿A esto vine?.... Incluso, creo que me pregunté a mí mismo:..."¿Qué se habrán imaginado estos huevones, ah??".... ¡bien chileno!.

El balance era de total desconcierto...así, medio sumido en un girar sin fin en mi mente, llegué finalmente al departamento...mojado, empapado, por dentro y por fuera. Con cautela y el mayor tino, entre despacito, sin ruido. Mi amigo roncaba en el octavo sueño. Abrí con el mayor sigilo el closet para sacar algo y me encuentro nada menos que con una ¡PATA DE PALO!!!! Con calcetín y zapato incluido colgada en un gancho. Una pierna ortopédica, la prótesis de Samuel. Nada tan raro, pero, cerrar esa noche ruptural, insólita, alucinante, así de esta manera fue un espanto, (blows your mind!!) ¡te explota el mate!!
Me acosté con los ojos como plato, en un catrecito chico en el living, oyendo la lluvia, En la puerta entre abierta del closet, en penumbras, una pierna colgando de un gancho, y el rugir de Trane y Dolphy.... pegado a mis orejas, dándome vueltas y vueltas, ocasionalmente aparecían unos platillazos feroces de Elvin...y seguían y seguían..... finalmente ..me dormí.
Recuero, si, lo que soné.....lo recuerdo perfectamente..
Con un pijamas a rayas y con la pata de palo, blandiéndola de sus correas, como un antiguo sable, perseguía a Trane...por Plaza Italia, dando vueltas en círculos, al rededor del monumento a Baquedano. Después, ellos, agarraban, por la Alameda para abajo!!!!
A la altura de Portugal o de Lira, lograba, alcanzar a ambos, agarraba a Eric Dolphy, (a este, le tenia especial "ganas", por intruso, según yo) a Trane y les propinaba un buen golpe en la cabeza, con la pata de palo, a cada uno, a, Elvin, que andaba cerca del Cerro Santa Lucia, le metía el zapato y el calcetín, donde mejor le cupieran!!!... soñé también... con Santiago… dormido.... mi cama, mis sabanas planchadas, el desayuno en la cama, con mis amigos músicos de Chile, y con mi gato.
Pero, sin lugar a dudas.
Se impuso, primo, por sobre todo, en este sueño " la pata de palo", con la que les di, sin piedad a todos los que aquella noche inolvidable, me dieron sin piedad a mí.

Orlando Avendaño g/1996
(revisado 2002)

martes 21 de abril de 2009

PALTA REINA PARA STEVE GROSSMAN





PALTA REINA PARA STEVE GROSSMAN
por: orlando avendano g.
para mi amigo Agustin Moya, saxofonista.
Cuando apareció en Santiago el "Elvin Jones Quartet", sinceramente no sé si toda la audiencia estuviese preparada para recibir andanada semejante. Esto ocurrió en Septiembre de 1972. . Elvin fue el baterista de John Coltrane, durante el período inicial de su cuarteto, Trane probó a varios bateristas antes de quedarse con Elvin. Tenía, al igual que él, algo completamente distinto que decir, trataba los tambores sin piedad, no tenia el más mínimo interés en ser "agradable" era sólo fuerza, innovación y potencia arrolladora. En 1967 se apagó la luz de Coltrane, ya Elvin no estaba con él. Había incursionado por su cuenta con grupos de sonoridad similar.El joven tenor Joe Farrell, que muchos pensamos sería el legado de Trane, trabajó con Jones durante varios años, como también lo hicieron otros jóvenes "Trane-oriented" tenoristas como Andrew White, Sonny Fortune, Pepper Adams, Pat La Barbera, Dave Liebman y Steve Grossman. Estos dos últimos fueron parte de estas visitas "ilustres" que recibimos los jazzistas ...... a los dos tenores, se sumaba por supuesto Elvin en la batería y el bajista Gene Perla. Llegaron "a mil por hora"...los músicos sabemos reconocer eso. Aquí fueron recibidos con un entusiasmo y un cariño únicos... además de vino con frutas, sin frutas, tinto o blanco, vino y más vino, sumado a eso, venenos inconfesables, que los mantenían, como mirando la cordillera fijamente como preguntándose: ¿qué será eso?, amistosos, de buen humor, abiertos y entusiastas; así eran todos. Cuando tocaron el día 29, los que no sabían de qué se trataba quedaron pegados a la pared como verdaderos "posters". Se dejó caer la andanada, que sólo Elvin sabe hacer. Y eligió para ello a dos tenoristas, absolutamente en el contexto donde el se desenvuelve mejor....o sea con el sonido, la fuerza, el estilo único que nos legó John Coltrane. Tocaron a morir o a matar. No se podía decir quién era mejor o menos mejor si Steve o Dave....qué manera de tocar. Quedamos todos enloquecidos y felices.
Esos días a este tipo de evento, me acompañaba una amiga, amorosa y muy entusiasta del Jazz. Macarena, "La Maca" para los amigos. Ella fue donde más pudo, se metió en las conferencias, en las clínicas, en los camarines, donde pudo ahí estaba, fascinada con la música del grupo. Por supuesto conocía a Trane y bastante más de jazz. Una mañana, a eso del medio día, hubo una actividad, me parece que en el Conservatorio, ahí, estaban los "galácticos" Steve y David, mirando.... como en busca del origen del universo. La Maca no pudo más y en un momento "clave" se acercó a Steve Grossman y hablándole en fluido español, pero despacito, como hace mucha gente con la esperanza que así te van a entender, le dijo: "Steve, ¿quieres venir a almorzar a mi casa, con mi familia, y después puedes descansar ahí, todo lo que quieras?"....... El tipo le sonrió amablemente. La Maca era bella y tenía una sonrisa bella también. Steve hizo unos guiños y gestos con los hombros...ahí intervine y le explique lo que ella decía. "Ok...Ok..bueno, muy bueno". Dijo Steve.
La Maca llamo, a su casa, desde un teléfono público con Steve al lado..."Aló, Aló...abuelita...aló..abuelita,... dígale a mi mamá que voy a ir a almorzar, con un amigo gringo, que toca el saxo con Elvin Jones.. los músicos de jazz que están aquí...dígale que vamos a ir para allá, ahora! ¿Me entiende?" Prefiero no pensar la versión de ese recado que la abuelita le dio, a la mamá de la Maca. Imagino algo así como: "la Maca dice, que un músico viene para acá ahora, y con un gringo, y algo de sexo dijo en la hora de almuerzo!!!" Como a la una treinta. Departamento en Simón Bolívar con Manuel Montt. Living comedor chico, una familia sencilla, la mesa puesta, la mamá de la Maca era como ella, amorosa, gentil, no se complicaba ni conmovía con nada. Menos con un gringo alto, medio flaco, medio dormido y con una maleta negra en la mano. -Hola...Hola.... adelante, así que Ud es el músico?..Maca traduce diciéndole despacito: "Mi mamá te esta saludando y pregunta si tú eres el músico": -Bueno...Bueno. Responde Steve. Le presentan a la abuelita, la señora Mercedes, le explican....despacito..."es la mamá de mi marido"... -Ok..Ok..bueno, agrega Steve. -Mamá ataca de inmediato con onda "mamá". -Ud.... tiene cara de "cansado", menos mal que aquí lo vamos a alimentar bien...póngase cómodo, sáquese los zapatos.... Me atrevería a pensar, que esa fue la primera vez que Steve se sacó los zapatos desde su llegada a Chile, hacia ya varios días! -Tráele las pantuflas del papá. Le plantaron las pantuflas... . Sin chaqueta, camisa abierta, tirado en el sillón, con pantuflas extrañas, mirando unos chiches blancos que había en una pequeña repisa, recibió una cerveza helada, como una bendición... Ahí, empezó a hablar, con la abuela, con la mamá y muy especialmente con la Maca, que a estas alturas tenía una sonrisa bella y fija. Se reían a ratos. A los pocos minutos apareció el hermano, que era vendedor de seguros. Saludo, se saludaron sin entender nada, pero como al resto de la familia a este personaje, tampoco le importaba nada. Salió de la cocina con una cerveza y mirando a Steve le dijo: - Así es que tocai el saxo compadre.... Ahora aparece la mamá...feliz! y dice: -Steve.!!... a la suerte de la olla no más! ...pero tuvo suerte el gringuito este....Todos ríen. -Mira: tenemos: Palta Reina de entrada, Cazuela de Ave y Duraznos en conserva...qué mejor!!!! Todos ríen, Steve también Lo sentaron en el lugar de honor... el lugar del papá. Empezaron a almorzar, conversando y riendo como si fuera lo más normal... La Palta Reina, enloqueció a Steve, devoró, además comió pan con mantequilla, ají colorado tipo "peure" , verdaderamente feliz. La Maca, le dio media Palta más, por que en realidad parece que Steve no conocía los "avocados" -Bueno...Bueno...decía ocasionalmente. La abuela, señora Mercedes, también le conversaba..le dijo: -Así que Ud., es músico y andan fuera de Chile ah? Ahí, ya nadie entendió nada. Apareció la Cazuela de Ave....mamá, dijo a Steve.."Bien a la Chilena pues".... Ahora Steve paso directamente a convertirse en una especie de aspiradora...devoro todo, estaba feliz, conversaba con todos, trató de dialogar con el hermano, Memo, se llamaba, pero éste, no hizo esfuerzo alguno por modificar su actitud, sólo le decía -Dale, dale gringo... Duraznos en conserva de postre y una agüita caliente después... Steve, venía con un "carrete" de meses, imagino, así es que estar en "casa", bien almorzado, lo hizo casi quedarse dormido en la mesa Lo acomodaron en la pieza de la Maca, con un cubrecama en los pies,......mama le dijo, al cerrar la puerta: -Descanse ...descanse. Tranquilito, está en su casa ...bueno? Ahí de, Steve Grossman, tenorista y soprano, no se supo más.
Quién podía siquiera imaginar, que este personaje, que con pantuflas, llegó hasta una cama, en una casa, en un lugar, con una familia, con todo lo que lo rodeaba, absolutamente desconocido, había empezado ya a los quince años a tocar alto y soprano en forma brillante y que pocos años más tarde, empezó su carrera profesional "top" de inmediato reemplazado nada menos que a Wayne Shorter en el Quinteto de Miles Davis.. Durmió, como músico "carreteado", esto es, muy similar a un riel de ferrocarril. A las seis, le llevaron onces en una bandeja: tostadas, mantequilla, mermelada casera y medio Berlín!!! le explicaron, sobre la mermelada hecha por la abuela, "a la antigua" y otras cosas más. Se comió absolutamente todo, nuevamente. Mirando para todos lados, en camiseta, con una "chasca" como si la almohada se le hubiera pegado a la cabeza, penetrantes ojos celestes en sus ojeras negras, las miró a las tres y dijo: -Bueno....bueno..... . Debía irse, esa noche tocaban en el Teatro Oriente. Macarena lo llevaría en taxi y así también aprovechaba de quedarse hasta el concierto y entrar como parte del grupo. Repuesto y compuesto casi ya al momento de retirarse Miró su maleta negra por unos segundos, la abrió y.... Ceremonioso, les dijo, tomando su tenor: -Please...please.!!. haciendo una especie de reverencia elegante, para que lo siguieran, al baño. Abuela Mercedes, mamá y Maca, se acomodaron en la taza del baño, y en la orilla de la tina. Ahí, emergió, el hombre común y corriente, sensible, además de genial. Que, sinceramente agradecido, les habló con las palabras más bellas que puede un músico expresar: con la música. Y en la acústica de un baño de azulejos blancos, la puerta y ventana cerradas. Tocó, solo para ellas: "Round About Midnight"... interpretado muy lento, largo, con un solo maravilloso,...... en cada nota, puso su sentimiento profundo, lo mejor de sí. Era una versión salida del corazón... y.... de las pantuflas de papá,.... de la siesta, de la sonrisa de Macarena, de esta familia generosa y buena,..y ..del alma, diría yo, de todo el significado que pudo haber tenido..."Una Palta Reina para Steve Grossman". oag. Sept.1995 .